DETONACIONES MICROTEXTUALES

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Actividad #68 “Detonaciones microtextuales”

Gracias por las historias con las que han vestido a sus objetos, aunque a veces no las conozcamos, el ejercicio de imaginar dónde han estado, es un hilo a través del tiempo que nos ha atravesado. Ahora haremos algo similar pero desde el otro lado del cristal.

Actividad #68

Instrucciones

Deberás escribir una historia narrada por el objeto que has escogido en tu actividad pasada (en caso de no haber participado en el ejercicio anterior, solo debes elegir un objeto cotidiano). La minificción tratará de tu vida cotidiana narrada desde la voz de un objeto, una regla importante es que el objeto no puede ser omnipresente, por ejemplo, si se trata de una cafetera, únicamente podrá contar aquello que ve desde donde se encuentre. La pregunta base que da la idea a este ejercicio, es ¿Qué dirían nuestros objetos personales sobre nosotros?

No olvides:

  • Título
  • No más de 250 palabras
  • Responder con tu minificción a la pregunta, ¿Qué dirían nuestros objetos personales sobre nosotros?
  • Recuerda: el objeto no es omnipresente, solo habla de lo que alcanza a ver.
  • Sube tu texto a la caja de comentarios
  • Fecha límite  lunes 14 de junio hasta las 23:59 hrs.
  • Firmar con nombre o seudónimo.

Recomendación musical

 

Minificción recomendada

3 Comments

  • Responder junio 13, 2021

    Lord Erhaben

    Anécdotas

    Cuando lo vi parado en el mostrador pensé que sería el regalo para él, pero cuando me empezó a cubrir con papel de regalo y me puso un moño supe que no sería así. O eso es lo que pensé todo el tiempo hasta que me quitaron la cubierta, abrieron mi interior y sólo me quitaron lo que llevaba. Me quedé con él, observé su rostro algo perplejo mientras me observaba. Supongo quería que me llevaran. Cuando llegamos a su casa, me sacó de su bolsillo y me puso sobre el mueble donde guarda su ropa. Intentó guardar dentro de mí unas plumillas para guitarra, pero no cupieron, otro día trató de guardar unas memorias microSD, mas como eran del mismo color que yo se le perdían a la vista y siempre que trataba de sacar una tiraba las demás, una tercera vez intentó guardar las pilas de uno de sus controles, pero estaban muy anchas. Finalmente me tomó en sus manos y me vio mientras decía -te guardaré con los demás objetos que me traen recuerdos- entonces me colocó dentro de un beliz azul pequeño lleno de otras cosas que según él son recuerdos. No lo sé, pero me saca de vez en cuando, me observa y se oye un suspiro mientras oigo su voz preguntando – ¿me pasará lo mismo algún día? –

  • Responder junio 14, 2021

    Uri

    Más que un mueble

    Es duro tener que soportar una pecera, una impresora y computadora en mis espaldas pero todo sea por tener un hogar donde estar. La oficina tenia un ámbiente calculador y frio, aquí almenos pertenezco a una familia. Ante mi presencia siempre les recuerdo alimentar a los peces ¡son tan tan olvidadizos!, igual les recuerdo a mamá y el más pequeño tener que terminar todas las tareas ¡Siempre las dejan a última hora! y aunque a veces alguien se desespera al no imaginarse nada al escribir le hecho porras para no rendirse.
    ¡Que serian de ellos sin mí!

    UriAbi

  • Responder junio 14, 2021

    Arthur Dent

    Añoranzas de tela
    Viene y va, se sienta y se vuelve a levantar. No me mira, no me busca, no me logra recordar. Le soy invisible y casi podría dudar, si en verdad existo o solo soy el despojo de un deseo más. Pero aquí estoy, En mi lugar, en mi puesto, vigilando y adornando, sobre los libros que dice, algún día leerá. Llegué a sus manos envuelto, me miró y me llevó consigo. Fuera de esa efímera memoria no me ha vuelto a tocar, ese primer encuentro, esa emoción, no volverán jamás. No es queja ni celebración, es solo la remembranza que me cuento para no olvidar lo que soy. El peluche de un venado, un regalo olvidado, que aguarda un nuevo encuentro, mientras tanto va acumulando, por fuera polvo y por dentro tiempo.
    Arthur Dent

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