Entre el Prisma y los adióses últimos: Manuel Maples Arce

Compartir

Por María José Zepeda Luna.

Con “Margaritas de oro deshojadas al viento.” (Maples, 1922), Manuel Maples Arce nos recuerda el carácter efímero de las cosas y la zozobra de que se vive en la condición humana. No es de sorprender su sensibilidad innata al escribir pues, este poeta, ensayista, diplomático y político, es considerado como el máximo representante del movimiento vanguardista en México.

Originario de Papantla, Veracruz, Maples se dedicó a dar un nuevo aire a la expresión poética en el país. En 1921, lanzó su Actual No. 1 Hoja de Vanguardia Comprimido Estridentista, la cual representaba una declaración irónica que dió inicio al movimiento Estridentista.  Cuyo objetivo fue reformular las ideas del arte mexicano en busqueda de un nuevo concepto de “arte popular y nacional”. Esto trajo consigo un gran número de obras y acciones que causaron revuelo entre la sociedad.

Dentro de todas ellas, Maples Arce se diferenció por la potencia de su talento y la disciplina con la que escribía. Muestra de ello son los poemas Saudade, Paroxismo, Tras los adióses últimos y Prisma, mismo que te presentamos a continuación.

Prisma

Yo soy un punto muerto en medio de la hora,

equidistante al grito náufrago de una estrella.

Un parque de manubrio se engarrota en la sombra,

y la luna sin cuerda

me oprime en las vidrieras.

Margaritas de oro

deshojadas al viento.

La ciudad insurrecta de anuncios luminosos

flota en los almanaques,

y allá de tarde en tarde,

por la calle planchada se desangra un eléctrico.

El insomnio, lo mismo que una enredadera,

se abraza a los andamios sinoples del telégrafo,

y mientrass que los ruidos descerrajan las puertas,

la noche ha enflaquecido lamiendo su recuerdo.

El silencio amarillo suena sobre mis ojos.

¡Prismal, diáfana mía, para sentirlo todo!

Yo departí sus manos,

pero en aquella hora

gris de las estaciones,

las palabras mojadas se me echaron al cuello,

y una locomotora

sedienta de kilómentros la arrancó de mis brazos.

Hoy suenan sus palabras más heladas que nunca.

¡Y la locura de Edison a manos de la lluvia!

El cielo es un obstáculo para el hotel inverso

refractado en las lunas sombrías de los espejos;

los violines se suben como la champaña,

y mientras las ojeras sondean la madrugada,

el invierno huesoso tirita en los percheros.

Mis nervios se derraman.

La estrella del recuerdo

naufragada en el agua

del silencio.

Tú y yo

coincidimos

en la noche terrible,

meditación temática

deshojada en jardines.

Locomotoras, gritos,

arsenales, teléfrafos.

El amor y la vida

son hoy sindicalistas,

y todo se dilata en círculos concéntricos.

Referencias

Castro, Saúl. (2020). El Estrendentismo de Manuel Maples Arce. Instituto Potosino de Bellas Artes. Recuperado: 23/04/21. https://www.institutopotosinodebellasartes.com/manuel-maples/

Hernández Palacios, Esther. (2017). Manuel Maples Arce. Fundación para las Letras Mexicanas. Recuperado: 23/04/21. http://www.elem.mx/autor/datos/645

INBAL. (2018). Manuel Maples Arce (1900-1981). Recuperado: 23/04/21. https://literatura.inba.gob.mx/veracruz/5982-maples-arce,-manuel-1900-1981.html

Estación de radio de @BUAPoficial

Be first to comment