El existencialismo de Sartre

Compartir

Por: Christian Santiago López

Jean Paul Sartre fue un prolijo filósofo francés nacido en 1905. Sus aportes literarios abarcan las novelas, los ensayos y las obras de teatro; además de que destacó por ser activista político. Sartre es, sobre todo, reconocido como uno de los mayores exponentes del existencialismo ateo y, en su etapa final, más inclinado por el humanismo marxista. Algunas de sus obras por las que seguro se ha escuchado de él, son El ser y la nada (1943), La náusea (1946) y Crítica de la razón dialéctica (1960).

El pensamiento de Sartre se caracteriza por las influencias de Edmund Husserl, Martin Heidegger y Soren Kierkegaard, de los cuales se valió por sus herramientas metodológicas. Devenido de una corriente filosófica de tradición francesa, donde destaca Descartes con su “pienso, luego existo”, y el positivismo clásico de August Comte; sin embargo, su doctrina fue impulsada por el papel histórico de la subjetividad humana, sobre todo del hombre europeo en el siglo XX, situado en un periodo entre Guerras Mundiales. No es casualidad que Sartre tomara cierta posición filosófica en la que exploró las problemáticas vitales y más cotidianas de los individuos de esa etapa (Sartre, 2001).

Jean-Paul Sartre. El existencialismo es un humanismo | Jean paul sartre, Books to read, Books

De su obra cumbre “El ser y la nada” y del ensayo “El existencialismo es un humanismo”, se pueden extraer las bases de sus formulaciones filosóficas. Sartre propuso que el ser humano es un “ser en sí” o una cosa; ya que existe; sin embargo, su conciencia lo convierte en un ser “para sí”, dado que tiene conciencia de su propia existencia y de los demás objetos. Así que, la conciencia del individuo le da la posibilidad de elegir lo que será, sin estar condicionado a una “esencia”, objetivo o propósito. Él mismo dijo que el ser humano “está condenado a ser libre” (Sartre, 2001).

Al ser una corriente filosófica atea, la existencia de Dios es negada, debido a que este mismo es una contradicción: un ser “en sí” y “para sí” al mismo tiempo. Por lo que, si Dios no existe, no existe una “esencia”, pues nadie creó al hombre. De modo que, si un hombre elige la acción, elige la existencia y se elige a sí mismo, primero existe y luego él mismo crea su esencia; lo cual explica lo que dijo Sartre “La esencia precede a la existencia”. Incluso se puede encontrar similitud a la famosa formulación de Descartes: Pienso, luego existo”.

Es destacable mencionar, como dato curioso, una anécdota que define también la personalidad de Sartre. En 1964 rechazó tajantemente el Premio Nobel de Literatura, ya que esto significaría para él “dejarse recuperar por el sistema”; además de considerar innecesario que una institución se interpusiera entre el mundo de la cultura y el hombre.

 

 

Referencias:

Jasinski, A. (s.f). Biografia de Jean-Paul Sartre. En El historiador. Recuperado de https://www.elhistoriador.com.ar/jean-paul-sartre/ el 12 de abril de 2021.

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Jean-Paul Sartre. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sartre.htm el 12 de abril de 2021.

Sartre, J. P. (2001). El existencialismo es un humanismo . México D.F: Ediciones Quinto Sol.

Be first to comment