Detonaciones Microtextuales

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Actividad #55

“Detonaciones microtextuales”

Un poquito de química no nos hizo mal, pero para dejar a un lado las ciencias duras por un ratito, qué tal si nos vamos a una resolución poco convencional de problemas.

En la red siempre se encuentra uno con material que puede servir para un sin fin de actividades creativas, en esta ocasión dimos con una imagen publicada por una página de divulgación científica, seguro con un propósito distinto pero, la hemos traído hasta aquí e intentaremos escribir la historia que nos cuenta.

Actividad #55

Instrucciones

Deberás escribir una minificción sobre lo que hay del otro lado de la barda y la importancia que tiene el llevar con tanto cuidado al borrego. Te dejamos la imagen justo debajo. Recuerda, no más de 120 palabras y en esta ocasión tu título deberá comenzar de la siguiente manera: “El 1,2,3 de…”. 

No olvides:

  • Título deberá comenar así: “El 1,2,3 de…”
  • No más de 120 palabras de texto.
  • Escribir sobre lo que hay del otro lado de la barda y la importancia de pasar al borrego con tanto cuidado.
  • Fecha límite lunes 8 de marzo 2021, 23:59 hrs.
  • Subir texto a comentarios.
  • Firmar con nombre o seudónimo.

Recomendación musical

 

Minificción recomendada

Inventario

Paisaje de colinas (después de un aguacero)

3 nubes en forma de cúmulos

1 lago con peces

1 caseta junto al dique

1 hombre (se inclina por la ventana)

1 grito

1 hilera de álamos

1 camino lleno de barro

Huella de bicicleta (en el barro)

1 bicicleta femenina

1 grito (más alto que el anterior)

1 par de sandalias

1 falda (flameando al viento, aleteando el portaequipajes de la bicicleta)

1 blusa de florecitas

1 trozo de amalgama ( en el diente)

1 mujer (joven)

1 grito (más alto aún)

Nuevas huellas de bicicleta

1 ventana que se cierra

Silencio

István Örkénv

11 Comments

  • Responder marzo 7, 2021

    Lord Erhaben

    El 1,2,3 de la higiene mental.

    Es sencilla la secuencia a seguir para liberarnos de los pensamientos negativos que tenemos durante el día. Visualicemos cada uno de estos como un borrego manso viendo una barda que representa nuestra mente. El primer paso es tomarlo del cuello levantarlo hasta que su cabeza esté cerca de la nuestra para decirle “al cruzar la barda estarás fuera de mi mente”, después lo levantamos con cuidado hasta que esté recostado sobre la barda, finalmente lo empujamos suavemente hasta que el borrego caiga sobre sus patas del otro lado saliendo de nuestra mente. Este proceso hay que hacerlo con cuidado ya que si lo hacemos bruscamente el borrego se molestará y nos empezará a perseguir es decir el pensamiento seguirá perturbándonos con más fuerza.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Lord Erhaben, qué interesante propuesta de los borregos como pensamientos que hay que tratar con cuidado para librarnos de ellos. El título me encanta, higiene mental, es muy sugerente, divertido y hace referencia justo a un proceso que puede llevarse en pasos. El tipo de lenguaje que usas es muy adecuado para describir y guiar un proceso, lo cual cumple con el propósito del ejercicio. Muchas gracias por escribir.

  • Responder marzo 7, 2021

    Ajelet Vargaz

    Qué bonitas instrucciones creo que las llevaré a cabo. Me gustó mucho tu minificción 🙂

  • Responder marzo 7, 2021

    Uri

    El 1, 2, 3, de conciliar el sueño

    No podia dormir, por lo cual, empecé a contar borregos. Todos cumplian su deber de saltar, al fin sentí que con tan sólo uno por contabilizar podria llegar a descansar, sin embargo, vi llegar a un borreguito que no lograba transpasar la barda ¡pobre, pense que iban a dejarlo atras su manada! Tarde unos momentos en imaginar cargarlo y pasarlo al otro lado. Logró entrar al mundo del inconsiente para reunirse con los suyos pero ¡caray! ¡por apoyarlo! Reactive mi cerebro, nuevamente no pude conciliar el sueño y pense toda la noche si realmente habia actuado rapido para que el borreguito pudiera alcanzar a sus compañeros.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Uriel muchas gracias por tu cuento, es muy lindo. Es padrísimo que hayas retomado los famosos borregos para conciliar el sueño, cuando lo leí por primera vez me fui por otro lado, pensé que del esfuerzo de ayudar al borreguito, se había cansado y podría dormir. Sin decir mucho nos hablas bastante de tu personaje, es alguien ansioso con problemas para conciliar el sueño y la misma ansiedad se lo impide una vez que ya lo había conseguido. Hay que revisar algunas faltas de ortografía, acentos y por ejemplo una incongruencia en número, “… pensé que iba a dejarlo atrás su manada…” IBA se refiere al borreguito, debe ir en singular. Muchas gracias

  • Responder marzo 7, 2021

    Alex Rooz

    El 1,2,3 de los cuidados del abuelo
    La infografía ocupaba el cuadro más grande de la sala y acompañaba también al itinerario de juntas de mamá y a las dietas ‘inútiles’ de papá pegados en el refrigerador con esos imanes de ovejita que la abuela, con gran humor ante la situación, había conseguido en un mercadillo. Todos lo teníamos memorizado. Nueve sencillos pasos para mover al abuelo del patio al corral en caso de tormenta o amenaza silvestre, con el cuidado necesario para evitar que se lastimara más la espalda. Ser viejo ya era complicado, por lo que su ‘condición’ adquirida sólo le representaba más dificultades. Por lo menos había dejado de maldecir a la gente. “Karma”, aseguraba la abuela.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Alex Rooz, he reído tanto con tu texto, es hermoso y muy divertido. Lograste integrar la imagen no solo de forma explícita paso por paso sino que ambas formas de decir, visual y escrita, pudieran hablar por sí solas, y en conjunto tener algo más grande. Creas una atmósfera muy peculiar al rededor de la situación, una muy adecuada para algo que tiene que ver con un abuelo y un corral y tormentas, que aparentemente serían desconcertantes pero le das mucho sentido en tu texto. Muchas gracias

  • Responder marzo 7, 2021

    Ajelet Vargaz

    El 1,2,3 de la clonación

    Para clonar a tu mamífero favorito (en este caso una oveja) es necesario cruzarlo del otro lado de la barda, para ello sigue estas instrucciones:

    sujeta cuidadosamente por el cuello a la oveja (Fig. A) elevala suavemente sobre la barda y muéstrale qué hay del otro lado (Fig. B) si ella se torna renuente ante la situación (Fig. C) sóbale la panza mientras repites suavemente que no tiene nada que temer (Fig. D), vuelve a mostrarle el otro lado (Fig. E) y cuando la hayas convencido genera un impulso suficiente para treparla en el borde de la barda (Fig. F) dale una pequeña patadita (Fig. G) haz que descienda lentamente hasta tocar el suelo (Fig. H-I).

    Tu oveja está lista para ser clonada

    Ve irónica

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Vero, qué gusto leerte, sé que andas bien ocupada con tesis y lo demás así que te agradezco mucho que te tomes un tiempo para dedicarnos unas palabras. La idea de clonar cruzando una barda está genial, es como decir, “siempre ha sido tan sencillo”, me causa solo una duda, cierra diciendo que ya está lista para ser clonada, pero al inicio nos dices que las instrucciones son para clonar, no para preparar, creo que le daría ese cierre intenso el hecho de que al cruzar, como nos mencionas al principio, ya puff listo, está clonada y del otro lado de la barda ya hay dos borreguitos jajaja. Es una idea, tú tienes la última palabra. Utilizaste muy natural la imagen, tanto que la incluiste en tu narración. Échale un ojillo a los acentos. Muchas gracias por escribir, espero seguir leyéndote.

  • Responder marzo 8, 2021

    Arthur Dent

    El 1, 2, 3 de cómo dar malas noticias

    Risa e Ironía, se quieren mucho, y pese a que un muro de kilómetros se interpone, no les duele. De hecho, lo miran pequeño, como si esas inmensas distancias se pudieran cruzar con un simple extender de manos y así abrazarse. Risa, suele mirar por la ventana de los medios, para ver que tristezas o miedos llegan a pasar. A Ironía, no le agrada tanto eso, pero de vez en cuando se ve obligada por insistencia de Risa. Un día, Risa concluyó que, para atenuar el martirio de Ironía, siempre que le mostrara ese tipo de oscuridades, debía acompañarlas de ternura. Desde entonces, Risa envía un borreguito con mucho cuidado hacia Ironía; un borreguito cargado de lágrimas y alegría.

    Arthur Dent

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Arthur, que interesante forma de hablar de algo tan complicado y tan intangible. Tienes un gusto especial por hacernos suspirar con emociones. De toda la imagen has tomado solo un elemento que te pareció importante y lograste hacer de ese elemento uno clave en la historia. Le das un sentido muy específico al borreguito a la barda y en general a la relación entre ambos. Muchas gracias

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