Detonaciones microtextuales

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Actividad #54

“Detonaciones microtextuales”

Nos llega la actividad #54 y hemos respondido  a todos sus cuentitos hasta ahora, con algunas observaciones que esperemos les ayudan a pulir sus textos. Son cuentos geniales que disfrutamos muchísimo leer, esperamos sigan escribiendo.

Hoy nos vamos a la ciencia, a una rama particular, veamos cómo nos va, retomamos un ejercicio que nos gusta mucho y del cual siempre surgen cosas súper interesantes.

Actividad #54

Instrucciones

Deberás escribir una minificción de tema libre, pero utilizando palabras, conceptos, procesos, relacionados con la química. Hagamos sentir orgullosos a nuestros maestros y maestras de química, o todo lo contrario, tienen la oportunidad de usar la química para cualquier tema que gusten en un cuento de no más de 120 palabras. Les dejamos además la liga a un glosario de química que pueden utilizar para escribir su cuento, https://www.aev.dfie.ipn.mx/Materia_quimica/temas/glosario.html.

No olvides:

* título

*no más  de 120 palabras

* tema libre

* utilizar lenguaje de química

* fecha límite 1 marzo 23:59 hrs

*subir texto a comentarios

* firmar con nombre o seudónimo

Recomendación musical

Minicuento recomendado

FALTAN LAS PALABRAS

Habíase en un pueblito rascuache, de esos donde la gente se sienta a sus entradas nomás a ver pasar el tiempo, una tarde calurosa y polvorienta. Una tarde como cualquier otra. Los perros se habían cansado de pelear, los niños de jugar y las señoras de chismear. El sol aventaba sus últimos rayos. Hasta el viento parecía haber terminado su jornada.
“Pos a qué de cosas…” Dijo una de las viejecillas. Otra viejecilla asintió. Ésta representaba la última de aquellas frasecitas de relleno que quedaba por decir, una vez utilizadas “Ah, qué caray”, y “Así es, mi estimado” hasta el cansancio. Significaba que no quedaba más por decir ni por hacer. El día no tenía más para ofrecer.
El ocaso dividía el firmamento en azul y naranja en simetría perfecta. Una mosca se detuvo sobre una taza de peltre. Una gota de sudor cayó en la tierra. El bebé más joven del pueblo se despertó en los brazos de su madre. Se hizo un silencio impecable.
Todos lo vieron al mismo tiempo. De entre los árboles que flanqueaban el viejo lago salió una luz con un sonido fugaz. Y luego otra. Y luego otra.
Media docena de orbes se posaron sobre el pueblo y comenzar a girar en un círculo perfecto. Una vez sus ojos se acostumbraron, notaron que lo que en un principio parecía ser luz blanca en realidad era la fluctuante consecución de todos los colores existentes.
En las cataratas del hombre más viejo y en los ojos – aún a medio abrir- del bebé más joven, los orbes le ofrecieron a cada espectador su espectáculo personal. Una señora vio la mirada deseante de su primer amor. Un hombre vio la mano callosa de su padre, estirada hacia él. Una niña vio un listón rojo que se iba con el viento. Un perro cojo vio un hueso de pollo.
Un momento después, o pudo haber sido una eternidad, las orbes detuvieron su espontanea danza, y como habían llegado, se fueron en un latigazo súbito en camino al horizonte.
Los pueblerinos sintieron lágrimas recorrer su rostro, el único síntoma de la nostalgia insoportable que se había asentado en su espíritu. Lloraron, como no habían llorado nunca, como no llorarían jamás.
Cuando cayó la noche terminó el llanto. Cada uno regresó a su casa o a su rincón sin decir una palabra. La vida siguió. Nunca se habló de ello.

Luis Mario Chagoya

10 Comments

  • Responder febrero 25, 2021

    Alex Rooz

    Danza y fusión

    Un suave abaniqueo de la mano izquierda, apenas perceptible: combustión. El índice y el anular derechos desdoblados rápidamente: evaporación. Ambos pulgares en un trazo circular: divisibilidad. Una sacudida con el meñique: licuefacción. La palma derecha extendida: fusión. Antes ojos ingenuos, las manos de la anciana bailaban, comunicaban un hermoso modelaje de sueños, recuerdos o composición corpórea, con una delicadeza entrenada. Antes ojos expectantes, sus manos confabulaban para modificar la materia, a unos cuantos kilómetros de distancia, donde la tierra enemiga temblaba ante los ríos de fuego, el estruendo de la lluvia de rocas, la imposibilidad del aire que ahogaba como el agua, la montaña fluyendo como lava de un volcán inexistente. La materia también bailaba, sin tregua.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Alez Rooz, pero que belleza de texto, no solo hablaste de química sino también de lo hiciste de una forma muy poética. Parece un mito, naturaleza y mujer como unidas en una danza. Mezclas elementos muy lindos de la química con movimientos corporales que crean una atmósfera delicada, dinámica. Tiene mucha cadencia tu texto, lo lograste muy bien con algunas repeticiones. Felicidades.

  • Responder febrero 27, 2021

    Lord Erhaben

    Una reflexión sobre la química
    ¿Y si lo intangible también tuviera una composición química? Me explico: los elementos están organizados en la tabla periódica ordenados por su número atómico (número de protones). Tenemos 119 elementos cuyos símbolos químicos son letras: O (oxígeno), C (carbono), H (hidrógeno). También sabemos que si combinamos los elementos creamos compuestos químicos a través de reacciones de síntesis o combinación siguiendo la fórmula A + B → AB. La propuesta es combinar los elementos que aparecen en las palabras, teniendo en cuenta las distintas lenguas. Por ejemplo: Am(americio) + Ar (argón) →AmAr; P (fósforo)+O (oxígeno) + W (wolframio)+ Er (erbio) → POWEr. Tal vez así lo intangible dejaría de serlo.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Lord Erhaben, wow qué propuesta tan locochona y padre, seguro tus maestros de química estarían orgullosos porque llevas más allá de solo reconocer los símbolos, a mezclarlos con palabras y escribir de ellos. Esta padrísima la idea muchas felicidades, de acuerdo a tu reflexión podemos saber de que está hecho aquello que no podemos a veces ni siquiera nombrar. A pesar de que no sea una minificción como tal, sino como bien dices una reflexión, logras sorprender al lector, ahora qué tal si eso mismo que escribes lo pones en voz de algún personaje y en una situación específica para hacerlo una narración. Muchas gracias

  • Responder marzo 1, 2021

    Arthur Dent

    Sales de mi vida

    No sé en qué momento, esa llama que fundió nuestros corazones; se convirtió en algo que no brilla, que no calienta, que no nos une. ¿Cómo ese amor ideal hoy se mira oxidado? ¿Cómo fue posible transmutar algo tan bello, en este abismo de silencios? ¿Por qué ahora lo único que mantiene este enlace es el miedo a la soledad? Quizá fueron mis abrasivos reclamos o la acidez de tus palabras, quizá el permitir que la rutina diluyera nuestras caricias, o quizá no encontramos la manera de balancear el yo con el nosotros, y con ello pasamos de hacer el amor, para hacernos el odio. Duele, pero es momento de terminar, antes que lo tóxico nos termine de separar.

    Arthur Dent

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Arthur, qué fuerte y qué lindo cuento. No es la primera vez que logras de forma genial hablar de una cuestión compleja como el amor en este caso, a través de las palabras de otra cosa súper distinta. Logras mezclas muy sólidas, construyes un mundo distinto a través de la metáfora. El título me parece genial, haces un juego muy interesante con la química y esta idea de dejar a alguien. Los términos químicos los integras muy natural. Felicidades y gracias.

  • Responder marzo 1, 2021

    Uri

    Temporadas de transformación

    El rio le desagradaba ser una sustancia aguada, por ello corrio a la temporada invierno para llegar al punto de congelación. Viendo que se había vuelto solida, fuerte y parecía un cristal, decidió presumir su nueva apariencia con el liquido oceano. Sin embargo al intentar moverse le fue imposible. Al Llegar la primavera el rio se sintio ligero, rapidamente corrio al oceano sin precaverse que ya no tenia su apariencia solida.

    UriAbi

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Uriel pero qué bello cuento. Juegas no solo con la química sino con las estaciones del año. Tienes una forma de crear mundos donde todo lo que no es humano es con lo que tenemos contacto en tus narraciones. La idea de verdad es muy buena y por ello te reitero que le des una revisada a tu ortografía hacen falta varios acentos. El título es muy bueno, muy adecuado. Gracias

  • Responder marzo 31, 2021

    El verdugo

    La combustión acabó con toda la casa. Encontramos los muebles irreconocibles, los metales de los muebles estaban fusionados en mezclas heterogéneas cuyas formas semejaban las moléculas de un compuesto químico.
    Los bomberos no descartan un problema producido por la energía eléctrica o una fuga de gas o la mezcla de ambos; aún no es tiempo de llegar a conclusiones por falta de elementos de peso probatorios para sustentar esta reacción exotérmica.
    Mis sueños de un hogar se han precipitado a la nada bajo el poder reductor del fuego. Mis esperanzas se han ido con la evaporación de mi patrimonio y solo me he quedado con el ácido recuerdo de los mismos.

    • Responder junio 9, 2021

      Deniss Guerra

      Hola, muchas gracias por escribir, es un texto muy bueno, la descripción que logras del paso del fuego sobre la casa crea una imagen compleja. En lugar de centrarte en la cenizas lo hiciste en las nuevas formas creadas y en otros elementos como pensar en aquello que pudo iniciar el incendio. Tomando en cuenta el tema que tratas podrías agregarle un giro al final, algo que le dé un aire irónico, es muy propio de las minificciones, y eso también ayudaría a no dejarla como una reflexión solamente. Nos hace falta el título. Muchas gracias esperamos seguirte leyendo.

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