El ejido ¿solución o maldición?

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Ana Cecilia Hernández Hernández.

Lázaro Cárdenas del Río fue presidente de México durante los años de 1934-1940, realizó durante su sexenio diversas actividades en beneficio del pueblo mexicano, pero me enfocaré en una de las más importantes de su periodo: el reparto de tierras a campesinos, creando el ejido. Acción que lo colocó como una de las figuras más importantes en la memoria de los mexicanos.

El reparto de tierras se llevó a cabo con la finalidad de mejorar la tenencia de las tierras e impulsar este sector económico, que se encontraba en manos de los hacendados, por lo que el establecimiento del ejido también reducía la esclavitud/explotación en la que se encontraban muchos campesinos, sin bien la Reforma Agraria lucía bien en términos políticos, no fue muy favorable para los campesinos por motivos que explicaré más adelante.

En este intento de solucionar la situación de los campesinos, se implementó el Banco Nacional de Crédito Ejidal (BNCE), con el fin de que los campesinos pudieran trabajar la tierra y así destruir totalmente a las haciendas, al igual que el poder político de los hacendados; pero lo redactado en la ley permitió a los hacendados quedarse con las tierras más fértiles ya que, según lo escrito, se les permitía elegir 150 hectáreas, lo cual ellos hicieron a su voluntad y conveniencia.

Ante los ojos de Lázaro Cárdenas, la Reforma Agraria era un acto de justicia para el pueblo, como observamos en la frase que cito a continuación:

“Me esforcé por servir a mi país y en mayor empeño al pueblo necesitado [….] Cancelé muchos privilegios y distribuí en buena parte la riqueza que estaba en pocas manos” 

Diario personal de Lázaro Cárdenas del Río.

Fracaso económico y éxito político

Cárdenas, o cómo lo nombraron en esa región, “Tata Cárdenas”, llegó el 8 de agosto de 1937 a el norte de Yucatán con el propósito de aplicar su Reforma Agraria otorgándole tierras de las haciendas henequeras a los campesinos yucatecos, para que estos pasen a ser ejidatarios, y cabe resaltar que dentro de este proyecto se crea un Instituto Agrícola Henequero. Sin embargo, las tierras no contaban con agua y no eran los suficientemente fértiles para producir, por lo que se generó una gran molestia por parte de los ejidatarios, además de que el BNCE se volvió una institución corrupta, y el presupuesto asignado de $35,000 millones llegó parcialmente a algunos estados.

En Michoacán pasó algo similar con la hacienda Nueva Italia, donde se repartieron alrededor de 64 mil hectáreas en noviembre de 1938, las cuales contaban con maquinaria y herramientas, que pasaron a ser propiedad de los campesinos que las trabajaban de alguna manera “mejor pagados” en comparación de otros establecimientos similares. En este lugar Lázaro Cárdenas tenía mayor fe, estaban dando mejores resultados o por lo menos eso parecía sin embargo con el paso del tiempo las cosechas fueron en declive. Los beneficiados se hicieron acreedores a intereses poco favorables que no fueron mencionados y la presencia del desinterés de algunos campesinos que optaron por vender las tierras que se les otorgó, todo esto puso en una situación crítica al ejido.

Desde el punto de vista económico, el ejido pasó a ser un rotundo fracaso ya que  la riqueza siguió concentrada en un grupo pequeño. Pero fue beneficioso políticamente, pues aparentemente fue un hecho la desaparición de la clase hacendada, y les otorgó poder a los campesinos. O por lo menos eso se creía, pues la corrupción (como mencioné antes) no tardó en corromper desde el comisario ejidal hasta las oficinas del reparto agrario. Evidenciando así la falsedad de que el campesino era dueño de su tierra, pues el gobierno seguía tomando las decisiones sobre el manejo de las mismas.  Todo esto daría paso a que los campesinos fueran solo utilizados como “ganado político” puesto que Cárdenas controlaba a los sindicatos y “asociaciones” como la CNC (Comisión Nacional Campesina), la CTM (Confederación de Trabajadores de México), el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), por mencionar algunos. Estos organismos siempre estaban apoyando a el presidente Cárdenas y posteriormente a sus sucesores por un tiempo.

Campesinos y ejido en la actualidad

Todo este panorama provoca una imagen poco favorable del cardenismo y del ejido, debido a la contraproducente idea de una economía más estable para el campesino y la nación por medio del ejido, haciendo referencia a los críticos que tachan a Lázaro Cárdenas de un torpe y fantasioso, quién hundió a los campesinos.

Retomando con anterioridad la critica que se le hizo y los sucesos durante su sexenio de la implementación del ejido y tomando el contexto actual en el que se encuentra el mismo se puede señalar que su principal deficiencia está en el modelo económico.

Es una realidad que con el modelo que ha adoptado nuestro país en los últimos años se ha puesto en riesgo al ejido al grado de desaparecerlo. Esto debido a un empeoramiento de las condiciones y reparto desigual de la riqueza con la que cuenta México: los niveles de pobreza son extremos,   y hay mucho desinterés por parte de la población campesina, en consecuencia se ha manifestado una constante emigración hacia las grandes urbes, dejando atrás las tierras de cultivo, lo cual ha provocado que la situación actual del campo no sea muy alentadora.

Si quieres saber la triste actualidad, puedes ver el siguiente vídeo:

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Nuestra  bloguera invitada, Ana Cecilia Hernández Hernández es una estudiante positiva y comprometida, que ama a su familia, apasionada por ayudar a los demás, interesada en escuchar las experiencias de la gente mayor y por conocer la historia de México. Actualmente estudiante de primer semestre de la Licenciatura en Ciencias Políticas del Complejo Regional Sur- BUAP.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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