La omisión de la afrodescencia en México

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El 25 de julio se conmemora el día de la mujer afrodescendiente, lo cual es un buen motivo para hablar sobre la omisión del papel  Africano en nuestro país. La mayoría de los estudios antropológicos, históricos, sociológicos, y demás que muestran interés por el mestizaje en México, generalmente dejan de lado las raíces africanas, las cuales han tenido un gran aporte a nuestra cosmovisión y cultura.

Es preciso mencionar que los estudios africanistas en Cuba han tenido mayor relevancia por lo que podemos mencionar cuatro de sus corrientes las cuales también han tenido repercusión en nuestro país: la romántica, la positiva, la economista y la materialista. Evidentemente cada una de ellas pertenecen a su correspondiente paradigma y tiene una visión muy propia de dicho continente.

En el caso de México Enrique Florescano es uno de los historiadores que invitan a poner mayor atención en los estudios africanistas para crear “una nueva historia patria en la que el negro y sus esclavitud sean tomados seriamente en cuenta”. 

Todo esto porque a lo largo de la historia parece haber una omisión significativa de este legado. Un ejemplo de esto es Historia de México (1978)  de Don León Portilla, donde únicamente se menciona sólo una vez al “negro”. Desde un punto de vista crítico no se trata de lo que para muchos podría ser una cuestión de racismo, sino más bien de la ausencia de referencias que nos acerquen a dichos conocimientos.

Si recordamos la llegada de los españoles recordaremos también la llegada de la población negra para la realización de las actividades más pesadas durante la edificación de muchas de las ciudades de nuestros países. Muchos de ellos hicieron su arribo en las costas veracruzanas donde venían etiquetados con su país de proveniencia.

Desde ese momento la perspectiva del negro solo fue la de un trabajador, por lo que también se niega su importancia en las crónicas, la estadística y otras fuentes imprescindibles para la historia. Además de que una vez que comienza su devaluación como trabajador, ya que comenzó a haber un incrementos indeseable y un bajo rendimientos, se dejó de considerar a los negros como algo favorecedor de lo económico.

Por otra parte la misma omisión suele realizarse durante la presencia del Barón de Humboldt, quien recalca la escasa valía de la Africanidad en el conocimiento de los orígenes de nuestro país.

Esta constante a lo largo de la historia es un mito que es necesario decontruir. En consecuencia se ha hecho un esfuerzo por conocer un poco más de estas raíces. Esto ha llevado a inaugurar en 1942 las investigaciones sobre el negro y su esclavitud en México; mientras que en 1985 se publicó un esbozo etnográfico del pueblo de Cuajinicuilapa, lugar clave de la población negra por la conservación en sus estilos de vida.

El estudio histórico del negro es clave pues representa un rol que muchas veces no es explorado y ha determinado gran parte de como se viven las costumbres, tradiciones, formas de vida y demás interacciones dentro de nuestro país. Por tanto es necesario revalorar el papel del negro y la afrodescendencia.

 

Referencia:

Aguirre Beltrán, G. (2005). La presencia del negro en México. Revista del CESLA, (7), 351-367. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/2433/243320976020.pdf

Estudiante de Psicología. Desde hace 21 años jugando a ser humana.

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