¿Qué tanto sabes sobre la industria y empresarios en Puebla entre 1940-1970?

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En el aspecto económico, podemos decir que en Puebla se dio un rezago industrial con respecto al conjunto del país, en tanto siguió teniendo como principal soporte de su economía a la rama textil. Según los datos que presentan los Censos Industriales de 1945, 1950, 1955, 1960, 1965, 1970 y 1975, tendencialmente la rama textil entró en crisis, aunque algunos subgrupos de la misma aumentaron su importancia relativa, como en el caso de la fabricación de hilos de coser y el hilado, tejido y acabado de fibras artificiales.

En lo que respecta al aspecto político-social, este periodo tiene significación porque a partir de los años cuarenta apareció en escena el “avilacamachismo”. Se trata del predominio de un grupo político reunido alrededor de una familia que mantuvo su influencia hasta los años setenta, cuando por la acción de las fuerzas democráticas y populares, se establecieron nuevas relaciones hegemónicas en Puebla.

Es importante destacar que la década de los setenta ha sido de gran significado, tanto a nivel local como nacional, por sus cambios políticos y sus crisis económicas y sociales, que han merecido la atención de diversos autores. (1) En nuestra entidad, esos cambios repercutieron de modo grave, y de ahí la importancia que tienen los estudios que se han hecho sobre diferentes aspectos que abarcan, de alguna forma, la historia social y económica de nuestra región. Aunque no perdemos de vista lo que ha acontecido en estos años, fijamos como límite de nuestro trabajo el año 1970, con el propósito de hacer un corte temporario.

Puebla ha logrado un relativo dinamismo económico gracias al desarrollo de su industria. Hasta 1940, destacó a nivel nacional por la gran demanda que tuvieron sus productos textiles, principalmente los de algodón. Sin embargo, a partir de los años cincuenta, esta demanda se vio disminuida; el mercado externo e interno sufrió contracciones y cierres, además de presentarse problemas por la obsolescencia de la maquinaria, lo que llevó a la rama textil y por ende a la industria de transformación a entrar en decadencia.

Basándonos en los datos proporcionados por los Censos Industriales, podemos hacer algunas observaciones acerca del comportamiento industrial en Puebla, en el periodo 1940-1970, (2) que nos servirán como hipótesis de trabajo.

1) Debemos decir que en estos treinta años distinguimos dos subperiodos: el primero de 1940 a 1964, en el que la estructura industrial poblana se caracterizó por no presentar cambios sustanciales, al persistir el predominio de las ramas industriales tradicionales. Destacaron las ramas que producían artículos de consumo de bienes durables: textiles y alimentos (considerados tradicionales porque requerían de poco capital, empleaban elevadas cantidades de fuerza de trabajo y la tecnología utilizada era anticuada). En el segundo subperiodo, de 1965 a 1970, siguieron predominando las ramas tradicionales, pero se notaron despuntes de otras ramas, como las metálicas básicas, química, y maquinaria y equipo de transporte.

2) Podemos afirmar que Puebla tuvo un dinamismo industrial con ciertos momentos de rezago, al observar el volumen de la producción, las inversiones y el empleo de la fuerza de trabajo.

3) La industria de transformación fue la que tuvo un elevado peso específico dentro de la actividad industrial; la que mayor contribución aportó en la producción; en la que más se invirtió y en la que se empleó mayor cantidad de fuerza de trabajo. (3)

El periodo 1940-1970 se distingue por mantener la existencia de pequeñas y medianas empresas bajo la tutela familiar. Como es sabido, a nivel mundial, la empresa familiar ha constituido una pieza clave en el origen y desarrollo de la economía capitalista, ha sido el vehículo más poderoso para lograr ascensos en la movilidad social.

En nuestro caso particular, debido a la importancia de empresas de esta índole, el círculo comercial, industrial y social ha sido muy estrecho. Tanto las familias de ascendencia española como libanesa presentaban una fuerte tendencia a admitir en su seno solamente a los elementos de su propia nacionalidad, y dentro de las mismas, de manera exclusiva, a los parientes de primer orden: padres, hermanos, tíos, primos, sobrinos, esposos y cuñados. Son contados los casos en que penetraban algunos amigos allegados a la familia.

De esta manera, el control de las empresas recae totalmente en las familias; y aquí, la designación de los puestos administrativos y de dirección y, por supuesto, la toma de decisiones, se produce por lazos familiares. Sólo hasta finales de los años sesenta, en la dirección de las principales empresas (las más grandes) se empezó a dar cabida a individuos de otras familias menos importantes, o totalmente aje-nos al medio empresarial. En otras palabras, el grupo del que procedían las élites empresariales se hizo más extenso.

Hasta la segunda mitad de los años sesenta se instalaron en Puebla, con gran retraso al ámbito nacional, algunas empresas de gran tamaño”, que han tenido capacidad de desarrollar procesos de producción masiva, con reducción de costos y abaratamiento de precios, convirtiéndose en las grandes protagonistas de la economía moderna. Son las productoras responsables de un porcentaje muy alto del producto estatal bruto y las que dan empleo a la mayor parte de la población activa en la industria. Son también los centros en los cuales, junto a un vigoroso ritmo de autofinanciación, tienen lugar las aplicaciones de las innovaciones técnicas.

(1) Podemos citar a Eduardo González, Arturo Huerta, Raúl González S., Américo Saldívar, Felipe Zermeño, Jaime Ros, José Blanco, Carlos Pereyra, Rolando Cordera, Enrique Hernández Laos, José Ayala, Raúl Trejo, Víctor Manuel Durand, José Woldenberg, Ricardo Cinta y Humberto Muñoz, entre otros.

(2) IV, V, VII, VIII, Censos Industriales, DEG, SIC.

(3) Cuando nos referimos al crecimiento industrial poblano, lo hacemos tomando en cuenta las inversiones y los valores de la producción a precios corrientes. Hace falta deflacionarlos para tener una idea más exacta de este proceso.

Fragmento del libro Industria y empresarios en Puebla 1940-1970, una aproximación a la historia económica regional, de la autoría de Josué Mario Villavicencio Rojas, publicado en noviembre de 2013 por El Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”.

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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