El paraíso barroco de Santa María Tonantzintla

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OSCAR LÓPEZ: En esta ocasión me da gusto platicar con Julio Glockner quien nos hablará de su nuevo libro El paraíso barroco de Santa María Tonantzintla, por cierto que en este año ya lleva 3, bienvenido Julio.

JULIO GLOCKNER: Hola Oscar, gracias por la invitación, apenas llevo 2, lo que pasa es que este libro debió salir el año pasado. El antecedente de este libro es uno pequeño, una antología de textos que estaban dispersos en suplementos culturales sobre Tonantzintla, fue publicada por la BUAP, quien quiera profundizar sobre este tema ese librito es lo más completo que hay, se llama Mirando el Paraíso. Este otro fue el resultado de una petición por parte de turistas, quienes les pedían a los fiscales una edición en inglés con un texto distinto.

OL: ¿Tú eres el único que ha abordado este tema?

JG: El primero que lo hizo fue Francisco de la Maza, que fue justamente de él la idea de pensar a Tonantzintla como un “Tlalocan cristiano”. Él escribió en un homenaje a Alfonso Caso “El paraíso de Tláloc que está en Teotihuacán estaba evocado en la iglesia de Tonantzintla”, daba algunas pistas para hacer esta propuesta, Gordon Wasson la continua cuando estuvo de visita en la Sierra Mazateca, luego siguieron Pedro Rojas, quién hizo un estudio más detallado de la iconografía, Luisa Moreno, con una impresión semiótica del templo, y después yo.

OL: Todo esto está asociado a uno de tus temas favoritos, los enteógenos, platícanos de esta relación.

JG: Es una sugerencia de Gordon Wasson, la cual me parece muy certera, la figura central que está en el arco de la cúpula central frente a la virgen es un niño descendente que ha sido interpretado como el niño dios cristiano o como lucifer cayendo del cielo, en ambos casos porque son figuras que descienden, en el caso de lucifer ya se han visto varias representaciones de él siendo expulsado, pero del niño dios uno desnudo y de cabeza jamás había visto, pero Wasson tiene la idea de que es un niño náhuatl, es decir piltzintecuhtli una deidad asociada con el maíz pero también con las plantas psicotrópicas porque también es una de las advocaciones de Xochipilli, el dios de las plantas psicoactivas, es el niño dios noble náhuatl, no es nada desatinada la interpretación de Gordon Wasson.

OL: ¿Qué te propusiste con este libro?

JG: Lo que me propuse aquí es mostrar lo que no se ve en el templo, es decir, todo el trasfondo mitológico e histórico, que está pero no de manera explícita en las imágenes el templo sino de manera implícita en su contenido histórico, comenzando por quien es Tonantzin (La mujer serpiente en el mundo náhuatl), una diosa de la fertilidad que fue sustituida por los frailes franciscanos del siglo XVI por la virgen María.

OL: ¿Eso no es una contradicción para la religión católica?

JG: No, nada se hubiera podido imponer si no existieran elementos semejantes en la religiosidad mesoamericana que permitieran  la adopción, tanto de las ideas como del culto. El santoral cristiano viene a jugar un nuevo papel, ahora desempeñaran las funciones de Tláloc, Quetzalcóatl, La Cuatlicue, Xihuacoatl, etc., cada deidad  se impuso su función a los santos cristianos, el gran sincretismo es con la virgen de Guadalupe y La Tonantzin.

OL: ¿Para qué tipo de público recomiendas el libro?

JG: Es uno muy amplio, no tiene un aparato de citas muy complejo.

OL: ¿Cómo hiciste para que los temas de tus libros se fueran ligado?

JG: Fue sin querer, poco a poco me di cuenta de que había bazos comunicantes entre Tonantzintla y él volcán, al final resultó un trabajo que está conectado en sus distintos aspectos sin que me lo haya propuesto en un principio, se fue dando.

(Entrevista hecha por Óscar López en la revista cultural Movimiento Perpetuo el lunes 27 de junio de 2016)

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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