Primer Rector de la Universidad de Puebla

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El primero rector de la Universidad de Puebla fue el licenciado Manuel L. Márquez. Hizo la carrera de abogado en el Colegio del Estado[i], del cual fue catedrático de lógica, ética, psicología y derecho constitucional. Fue preparador de las clases de mineralogía. En 1936 fue coautor del proyecto de ley que culminó con la creación de la Universidad de Puebla.

El 14 de abril de 1937, el Colegio del Estado se convirtió en la Universidad de Puebla. A partir de ese momento, la Universidad se consideró como institución oficial del Estado. La estructura original era la siguiente:

  1. La Nueva Universidad queda integrada por el antiguo Colegio del Estado con las escuelas de Filosofía y Letras, Derecho y Ciencias Sociales, Comercio y Ciencias Administrativas y Odontología, así como la preparatoria.
  2. Además, la Academia de Bellas Artes, Escuela Normal Superior, Declamación y Teatro, y la secundaria socialista Venustiano Carranza.
  3. También, el Observatorio Meteorológico, Instituto Biotipológico, Instituto Obrero, Biblioteca Lafragua y Biblioteca Palafoxiana; Museo Regional Casa del Alfeñique, Museo Colonial, Hospital Francisco Martín, y Dirección de Turismo.

El 23 de abril, el Congreso del Estado expidió la Ley Orgánica de la Universidad de Puebla, con lo que legalmente se constituía la Institución y se delimitaban sus fines y organización. El decreto correspondiente se publicó el 27 de abril de ese año, en el Periódico Oficial del Estado de Puebla.

Manuel L. Márquez, primer Rector de la Universidad de Puebla

Manuel L. Márquez, primer Rector de la Universidad de Puebla

Los dos únicos artículos del periódico señalan:

Artículo primero: Se crea la Universidad de Puebla, la que será considerada como Institución Oficial del Estado.

Articulo Segundo: Se faculta al Jefe de Departamento Ejecutivo de esta entidad federativa para que organice dicha institución, reglamente y determine sus ingresos.[ii]

Se dispuso, además la apertura de una escuela nocturna para obreros en el edificio Carolino. Su estructura jurídica y económica quedaran en manos del gobernador. En la organización interna participaban maestros alumnos por medio del Consejo Universitario, el rector, los directores de escuelas e institutos y por las academias de profesores y alumnos por medio del Consejo Universitario, el rector, los directores de escuelas e institutos y por las academias de profesores y alumnos.[iii]

Para celebrar dicha trasformación el rector convocó a un concurso para diseñar el escudo de la Universidad, así como para crear el lema que la distinguiría. Al concurso únicamente concurrió el estudiante Javier Ibarra Mazar, pero como el proyecto que presentó fue del agrado del jurado, fue aceptado como escudo oficial[iv]

Cincuenta años después, el mismo Ibarra Mazari recordaría que en ocasión del certamen ni idea tenía de lo que podría proponer como dibujo. Había, entonces, con el maestro Delfino C. Moreno, el latinista más reconocido en aquella época tanto en el Colegio del Estado como en la naciente Universidad de Puebla, y le sugirió hacer alguna ilustración referente al concepto de transformación : moría el Colegio del Estado y de sus cenizas surgía la Universidad. Esta es la razón del Ave Fénix.[v]

Presentó un escudo completo, sin divisiones en cuarteles. En la parte inferior hay una nube, de ella brotan leguas de fuego y entre el fuego surge el Ave Fénix, mordiéndose el pecho e inmolándose. Como tiene las alas abiertas, ocupa todo el escudo.

En la parte media superior está la cabeza de Atenea[vi], diosa de la sabiduría con yelmo y visera levantada como símbolo de paz, y el morrión adornado con crines de caballo. A los lados de la parte inferior del escudo la leyenda Universidad de Puebla con las letras U y P enrojo. Para equilibrarlo, en la parte superior, del centro hacia los lados y cayendo hacia abajo hay un par de listones de color verde.

El escudo está pintado al óleo sobre pergamino; de la punta al morrión mide 15.5 centímetros; de lado a lado, incluyendo los listones, 8.2 centímetros. El escudo propiamente dicho, de forma triangular invertida, tiene 6.9 centímetros de ancho por 7.5 centímetros de alto.

De color Café oscuro el Ave Fénix con el pico blanco sobre fondo dorado; la nube es plateada y el fuego, en forma de lenguas, es rojo oscuro. El rostro de Atenea es gris azulado, simulando mármol; los listones verdes simbolizan la esperanza.

Respecto al lema, el jurado consideró que eran muy pobres los contenidos de las propuestas presentadas, por lo que continuó empleándose el de Sufragio Efectivo. No reelección; poco después, el secretario de la Universidad, el contador José Bustos creó el enunciado actual: Pensar bien para vivir mejor.

CEREMONIA DE APERTURA

Con la presencia del subsecretario de Educación Pública, Gonzalo Vázquez Vela, como representante del presidente Lázaro Cárdenas, el general Ávila Camacho inauguró la Universidad de Puebla el 22 de mayo de 1937. Su primer rector fue el Licenciado L. Márquez, quien fungía como Director del Colegio del Estado.[vii]

En esa misma ocasión, el escudo fue declarado oficial, entendiéndose el documento de erección de la Universidad, en cuya parte central superior está pintado el escudo universitario. A la derecha se halla el emblema de la ciudad de Puebla y, a la izquierda, el de Melchor de Covarrubias. En la parte final, puede leerse la firma del autor: Javier Ibarra Mazari.

Otro mérito del primer rector de la Universidad de Puebla fue haber instituido el Servicio Social. El 6 de febrero de 1937, meses antes de la transformación del Colegio de Estado en Universidad, el licenciado L. Márquez, en calidad de director del platel, anunció la apertura de una farmacia del pueblo y de una sala de consultas en materia de leyes, las cuáles inauguró el 15 de marzo de ese año.

Ya transformado el colegio en Universidad, el 19 de julio de 1937, en el interior de la farmacia del pueblo, se abrió también un consultorio médico que empezó a proporcionar consultas gratuitas a las personas sin recursos, atendido por los primeros pasantes de la carrera de médico cirujano y partero de la institución. Ellos fueron Julio Glockner, Roberto González Campusano y Paulino Rosas Díaz.[viii]

El 11 de diciembre, el gobernador separó de la Universidad a la secundaria Venustiano Carranza que pasó a formar parte de la Dirección de Instrucción Pública; el 24 del mismo mes fueron disgregadas la Academia de Bellas Artes, la Escuela Normal Superior, la Escuela de Educación Física y la Escuela de Música, Declamación y Teatro, así como la Biblioteca Palafoxiana, el Museo Casa de Alfeñique y la Dirección de Turismo.[ix]

Mientras tanto, siguiéndose órdenes del gobernador, el rector L. Márquez pretendió imponer en la Universidad una disciplina de tipo militar para someter a la juventud universitaria a las normas castrense, y nombró a un capitán del ejército como jefe de la Oficialía Mayor, quién trató de imponer actitudes militares. Los estudiantes manifestaron su repudio y cargándolo en peso, lo arrojaron a un arroyo con lo que concluyó la historia de esa osadía y la Universidad siguió siendo civil. [x]

Llegó 1938 y con él, una cascada de descontentos estudiantiles. Antes de abrir las inscripciones del año escolar; el rector llamó a los integrantes de la directiva de la Federación Estudiantil Poblana para informarles que muchos alumnos que estudiaban el segundo y tercer semestres habían reprobado materias del primero. Por lo que propuso un plazo para que todos se regularizaran, y quien  no lo hiciera, tendría que inscribirse sólo para cursar las asignaturas que debía, pero él ofreció dejar sin efecto la amenaza, “pues simplemente pretendía presionar a los alumnos para que el mayor número posible regularizará sus estudios”.[xi]

Llegó el pazo y muchos estudiantes presentaron examen de las materias que debían, pero aun quedaban una buena cantidad de reprobados. Entonces el rector emitió la orden prohibiendo la inscripción a niveles superiores a los alumnos si debieran materias. Los estudiantes acudieron al rector para exigir que cumplieran lo ofrecido, pero se negó. Todavía más, exigió que devolvieran el local que había cedido para las oficinas de la federación estudiantil, y para que los alumnos no se reunieran en los salones del primer patio, mandó cerrar la reja que da a ese sitio. Entonces los estudiantes hicieron una asamblea frente a las escaleras del edifico Carolino, y por mayoría se acordó pedir la renuncia al rector. Obvio que el licenciado L. Márquez se negó.[xii]

Al mes siguiente, en febrero, estalló un movimiento estudiantil en la escuela de Medicina, encabezado por Héctor Labastiada, Manuel Gil Barbosa y Germán Hernández. Poco después se unieron al movimiento los alumnos de Leyes y de la preparatoria. Ahora el  movimiento estudiantil no sólo exigía la destitución del rector, sino que proponía una terna para elegir al nuevo rector: a los doctores Leonides Andrew Almazán, Ignacio Placeres o Alfonso G. Alarcón.

El gobernador Ávila Camacho, sin embargo, contra viento y marea mantuvo a su exjefe militar, el licenciado Manuel L. Márquez. Al insistir los estudiantes en sus demandas, varios de ellos fueron aprehendidos.[xiii] El descontento continuó hasta mayo de ese año cuando el gobernador accedió a cumplir la petición estudiantil, después de que el gobierno federal sofocara la rebelión cedillista en San Luis Potosí. Ávila Camacho nombró como rector al doctor Alfonso G. Alarcón. En consecuencia, el licenciado L. Márquez renunció. Durante la administración del primer rector, se reglamentaron los estudios de la Escuela de Ciencias Químicas, cuyos antecedentes datan de 1869. En 1878, en la Ley de Instrucción Pública se especifica que la carrera de químico farmacéutico es una de las 14 que integran la instrucción superior en el Colegio del Estado. En 1937, la ceremonia inaugural de la Universidad, rindió protesta como director de esta escuela de Química y Farmacia el químico Alvaro Porta López.[xiv] Tamibén se reglamentan los estudios de la Escuela de Comercio, Escuela de Odontología y Escuela de Ingeniería Química.

[i]  E. cordero y Torres. Diccionario Biográfico de Puebla. Centro de Estudios Históricos de Puebla, AC, México, 1973, Tomo II, p.413

[ii] Periódico del Estado de Puebla, 27 de abril de 1937, p. 127.

[iii] Id., p. 200.

[iv] Hasta antes de la Universidad, el escudo oficial era el de Melchor de Covarrubias, el mercader donó sus bienes para la creación del Colegio del Espíritu Santo, antecesor de la actual Universidad.

[v] Muchas leyendas se han hilado en torno al Ave Fénix. Se habla por ejemplo que era la reencarnación de Ra, el sol para los egipcios. Era una especie de águila grande con copete, su plumaje era rojo, azul y dorado, muy parecido al faisán dorado en Asia. Los chinos decían que el fénix nació del sol y tiene como encargo traer almas de los niños, hace germinar la vegetación primaveral y es el protector de los emperadores. Cada 500 años se incineraba, colocándose dentro de un nido-hoguera que formaba con plantas aromáticas que recogía en Arabia. Al mediodía, el sol, en el cenit, enviaba un rayo de luz que encendía el nido-hoguera. De sus cenizas salía una larva que antes de terminar el día se convertía en un fénix lleno de vigor. Los cristianos vieron en esa ave fénix la figura de Cristo resucitado (Cfr. L. Charboneau-Lassay. El bestiario de Cristo. Sophia Perennis, Barcelona, pp. 45-412; U. Becker. Enciclopedia de los símbolos. Océano, México, p.141. Enciclopedia Salvat, Barcelona, p. 1383, T. 5; Diccionario enciclopédico Espasa-Calpe, Madrid, p. 325, T.II)

[vi]  Atenea era una de las principales divinidades del Olimpo griego. Nació de la cabeza de Zeus, armada de casco, lanza y escudo. Diosa de la guerra, representaba el arte bélico guiado por la razón Fue protectora de los aqueos en la guerra de Troya, ayudó a Hércules y a Ulises, luchó contra los gigantes. Reunía armoniosamente la máxima fuerza y la máxima fuerza y la máxima sabiduría, porque era diosa de la inteligencia y protectora de las artes. Se disputó con Poseidón la protección de Atenas y la ganó haciendo surgir del suelo ateniense el olivo, que fue el símbolo de la paz y de la riqueza. Corresponde a la Minerva romana.

[vii]  Universidad, Ob., cit. p.5.

[viii] “Génesis y desarrollo del servicio social en la BUAP”, en Tiempo Universitario. Gaceta de la BUAP. Año 6, núm. 6, Heroica Puebla de Zaragoza, 27 de marzo de 2003, p. 3.

[ix]  Periódico Oficial del Estado de Puebla, Id. p. 200.

[x] Cordero y Torres. Ob. Cit. p. 413.

[xi] A. Romero. Anecdotario estudiantil, Vol. No. I, p. 177.

[xii] Ibid.

[xiii] Id. pp. 1778-179.

[xiv] Isaac Wolfoson. “De la facultad de Química y Farmacia a Facultad de Ciencias Químicas”. En tiempo universitario, Gaceta Universitaria de la BUAP. Año 2, núm. 6, Puebla de Zaragoza, 25 de marzo de 199.

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