El Jazz en Puebla

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Por: José Pablo Arguelles y Jorge Fernández de Castro

Son muy escasos los estudios realizados acerca del desarrollo de la música sincopada en nuestro país y mucho menos en nuestra ciudad. La investigación en este terreno es una labor incipiente que se enfrenta a las lagunas que en general en materia de cultura se padece. Uno de los propósitos del presente texto es abrir un espacio para la indagación en las diversas fuentes en las que se puede recabar información cercana al tema y desde luego, en un futuro consolidar un trabajo más completo que pudiera expresar los derroteros que el jazz ha tenido en el territorio poblano.

Reconocer que durante la época colonial existió una fuerte población negra que sin duda influyó en el mestizaje no solo de raza, sino también de cultura y que, en algún momento la “la negritud”, el África trasplantada al exterior, fue asimilada de diferentes maneras y de acuerdo al grado en que la evolución de dicho mestizaje permitió que en la Nueva España estos grupos raciales dejarán plasmada la huella cultural que les fue propia y que por la esclavitud se transformó en una amalgama de diversas manifestaciones, la musical incluida, puede ofrecernos un indicio de que de alguna manera, parte de esa riqueza tuvo que haber llegado a esta ciudad, aunque si bien contenida por los diques culturales y de idiosincrasia que en manera alguna impidieron que esas manifestaciones ofrecidas por los negros, no permearan del todo hacer y la memoria colectiva de una ciudad culta como preciaba de serlo la Ciudad de los Ángeles. Sin pretender abarcar otras esferas del estudio histórico del desarrollo de la cultura en nuestro país, podemos mencionar, que fueron los pobladores negros quienes tuvieron una importante influencia en el desarrollo de manifestaciones musicales en el México colonial, como fue el caso del son, que hoy en día se preserva de distintas maneras en diferentes zonas del territorio nacional.[i]

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Alain Derbez, cita en su trabajo sobre el Jazz en México, al también investigador y escritor Jesús Flores y Escalante en una nota donde habla que durante los años 1884-85, en la ciudad de Nueva Orleans, se llevo a cabo la Exposición Mundial del Algodón. Y siendo México desde 1869, uno de los principales países productores de la fibra, además de fabricante textil de reconocido prestigio mundial con sus grandes fábricas en Michoacán, Zacatecas, Oaxaca, Tlaxcala y Puebla. En éste último estado de 1894 a 1953 sus habitantes varones tenían principalmente dos alternativas de trabajo: como obreros textiles o como soldados a la fuerza debido a las continuas levas. Por esos motivos, el presidente Porfirio Díaz envió a los casi 100 músicos que integraban la Banda del Octavo Regimiento de Caballería, dirigida por el entonces capitán encarnación Payén, para que con su presentaciones en el pabellón mexicano mostraran a los sajones no solamente lo relativo al algodón, sino también la calidad de los músicos nacionales que en ese viaje ejercerían una perfecta influencia con su forma y estilo de interpretación sobre las bandas estadounidenses, formadas por blancos y negros, en especial en lo que al jazz se refiere. Durante su estancia en nueva Orleans, la Banda de Caballería de México motivó a los editores de la revista musical Century para que se les realizara un descriptivo reportaje gráfico con el título de Very Mexican Band. La influencia de los músicos latinos pronto se expandió por otros estados de la Unión Americana. Varios integrantes de la Very Mexican Band se quedaron en Nueva Orleans, entre ellos Joe Bizcara o Mascaro, el clarinetista Lorenzo Tio, cuyo padre era oriundo de Tampico y que fue formador de numerosos clarinetistas destacados en Nueva Orleans. Otros mexicanos fueron el hermano de Tío, Florencio Ramos, veterano de la Mexican Band y Alcides Núñez, quien durante una temporada tocó con la Original Dixieland Jass Band. Su padre era mexicano y uno de sus tíos llegó a Nueva Orleans con la banda del Octavo Regimiento.[ii]

ESTRIDENTISMO Y JAZZ[iii]

Tal vez el origen y el gusto por el Jazz en la ciudad de Puebla se deba a Germán List Arzubide, quien junto con Manuel Maples Arce, Arqueles Vela y Luís Quintanilla incitaron a la creación en 1921 del Movimiento Estridentista Mexicano, único movimiento literario de vanguardia en nuestro país que luego extendieron a las demás artes. Germán List Arzubide nace el 31 de mayo de 1898 y muere el 17 de octubre de 1998 en la ciudad de Puebla. Entre los postulados estridentistas se ponía de manifiesto que estructuración de las grandes ciudades modernas, la trepidación de las máquinas, las manifestaciones fonéticas que éstas producen obligan a que el hombre contemporáneo tienda a reproducir en la estética un nuevo concepto tonal. De aquí la importancia que tiene para los estridentitas el jazz y la música negra que reproducen sonidos elementales. La estética se sirve de nociones físicas para construir su realidad propia en el desarrollo temático del poema. Maples Arce estudiante de leyes nacido en Papantla Veracruz, publica un artículo en El Universal Ilustrado, el 3 de julio de 1924 sobre sus conceptos respecto al valor del ritmo musical en ese texto estridentista. Para Maples Arce, las imágenes directas, indirectas y multánimes de la nueva poesía se originan en descomposiciones tonales. Arce se pregunta si acaso los ruidos son sujetos a las valorizaciones tonales o son solo ruido en la realidad; de ahí, que el estridentista opine que la única diferencia que existe entre el ruido y el sonido radica en la estabilidad o inestabilidad de las vibraciones producidas por los cuerpos sonoros, por ejemplo el jazz, puesto que en él la sugerencia del ruido para los oídos educados de las expresiones musicales melódicas y armónicas depende de la realidad auditiva producida por la síncopa. Al primer manifiesto estridentista de Maples Arce, le siguió otro leído por Germán List Arzubide en Puebla, precisamente en las puertas del Edificio Carolino. Frente a la música organizada por los elementos que durante siglos la han estereotipado, el jazz tiene como esencia una constante improvisación que se alimenta de infinita variedad de estados de ánimo y que requiere una absoluta y continua atención para seguir sus afierados sones. Es por eso mismo, la expresión estética de una raza que por este medio poderoso y dinámico ha dado al mundo su mensaje ardiente, apasionado y sensual. El repertorio de jazz que escucharon los estridentistas, data de 1920, por lo que ahora todos estos músicos considerados entonces de vanguardia hoy forman parte de los clásicos dentro del jazz.

ANTECEDENTES (Hasta 1975)

Los datos de estos antecedentes han sido proporcionados por el trompetista y pianista Edmundo Cruz quien a la edad de ochenta y un años sigue siendo un músico activo como parte del Coro Normalista del maestro Jorge Altieri donde ejecuta el corno francés. Cuenta don Edmundo que su padre Félix Cruz Espinosa que su padre, trompetista fallecido en 1961 participó en las grandes orquestas que se formaron en esta ciudad, como la que se formó en el año de 1929 a iniciativa del gobernador de aquella época, Bravo Izquierdo, se formo la orquesta cuya finalidad entre otras era la interpretación de música jazz bajo la dirección de Estanislao García. Esta orquesta tuvo una gran actividad durante esos años dando pie a la creación de otras orquestas cuya finalidad era la de participar en los bailes masivos que se organizaban en la sociedad poblana. Aparecen años más tarde, orquestas como la de los Bombines Negros y la Orquesta Estrella. Cuenta Edmundo Cruz que su padre formo parte las bandas en forma de quinteto que fueron contratadas por Rogelio Ranzoli para amenizar en los intermedios del Cine Teatro Guerrero y el Cine Variedades. Esta banda en quinteto estaba formada por los siguientes instrumentos: trompeta, saxofón, piano, contrabajo y batería y los acercamientos al jazz se deben al género fox-trot y valses con las primeras manifestaciones del swing. Aparecen en escena otros músicos notables como Rómulo Solís Robles, contrabajista que también llegó a ser integrante de las orquestas mencionadas y años más tarde surgen otros músicos como Pepe López alias El Camote trompetista de gran estilo y un excelente improvisador de quien se cuenta se subía a las mesas a tocar al puro estilo del trompetista americano Harry James, músico de gran personalidad quien era conocido entre el gremio de los músicos y los integrantes de éstas orquestas como “El loco” por la manera arrebatada de expresarse. Pepe López fue también parte de la Orquesta Metropolitana que en los años cuarenta fue dirigida porel profesor Alberto Mendoza Zárate. Dicha orquesta era financiada por Edmundo Lastra dueño del Merendero en lazona de los Fuertes. El 22 de noviembre de 1949 fiesta de Santa Cecilia, patrona de la música la sección 53 del sindicato de músicos llevo a cabo un magno concierto con los músicos afines al jazz de la época, en Cancha de San Pedro, hoy San Pedro Museo de Arte. En 1949 nace la orquesta de Pancho Vidal de la que el entonces Joven Edmundo Cruz fue integrante, así como otras orquestas como la de Fernando Guarneros que en los años cuarenta fue patrocinada por los embotelladores de la Pepsi-Cola; estas orquestas comenzaron a incorporar otros elementos de influencia latina como los ritmos del mambo y cha cha chá continuando con la trayectoria de animar los eventos sociales.

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Quizá el primer grupo de jazz más en forma y cuya finalidad era la de interpretar música de este género fue el quinteto formado que entre los años 1950 a 1954 estuvo dirigido por el vibrafonista Elio Romo, que vino con la banda de zapadores y quien tocara la marimba en el portal Iturbide con los hermanos Batalla; en este quinteto también participaron Julio Medellín, clarinetista y saxofonista, Chalo (Gonzalo) Guevara, baterista y en la trompeta y el piano el propio Edmundo Cruz. Este quinteto aunque de manera esporádica se presentaba en eventos particulares, pretendía eso sí darle forma a una escena del jazz incluyendo en su repertorio música de Lionel Hampton, Billie May, Ray Anthony, Glenn Miller, Tommy Dorsey y Harry James. Las orquestas que existían basaban su actividad en las presentaciones en bailes, eventos sociales, presentaciones en balnearios como el de Agua Azul y el de Tehuacan y desde luego las presentaciones que el gobierno ofrecía en el Zócalo de la ciudad, y además llegaban a alternar con otras orquestas como las del cuerpo de policía de la ciudad de México que en alguna ocasión llegó a presentarse en esta ciudad. Y otras orquestas como la de Juan García Esquivel, Carlos Campos y Luis Arcaraz. Estos músicos además de ser integrantes de en las orquestas citadinas tenían sus trabajos personales en los diversos bares, cabarets y cantinas y en la vida nocturna que tenía efervescencia en esta ciudad principalmente en garitos de la zona roja, ejecutando boleros, danzones y música tropical. En la muñeca sobre la 5 de mayo, se presentaba el grupo Son Veracruz, formado por músicos cubanos y jarochos, dirigidos porel contrabajista Miguel Aguiar, le cubano Florecita en la trompeta, Cheo Marquetti, cantante, el viejo Luís González en el piano, arreglista que todo ente otros con la sonora mandinga, el Quinteto Fantasía y llegó a tocar en la orquesta de Pablo Beltran Ruiz, y en las tumbadoras un músico de color. Otras orquestas como la de Julio Medellín fueron la de Tapia Rocha, Cornelio Cano y Nato Calvario, Pedro Gómez. Algunas continuaron hasta muchos años después.

En esos años cincuenta existieron lugares como el Restaurante LIDO en Reforma donde en navidad año nuevo era contratada la orquesta de Pancho Vidal. En los años sesenta existió en la 21 poniente 108 el salón el Retiro cuyo dueño Rodolfo Mendiolea ejecutivo de la XEW logró que allí se presentarían las orquestas de Pablo Beltrán Ruiz, Luis Arcaraz y Juan García Esquivel. De aquellos socialmente efervescentes años sesenta recogemos del testimonio del cronista de la ciudad José Luis Ibarra Macari- quien sin duda hubiera sido una fuente fundamental de información para nuestro trabajo- lo que en el texto de sus Cien Balcones hace en una escueta mención al tema, cuando habla en El Smoking huele a blues, de la música de Garcia Esquivel, de Glenn Miller y la voz de Frank Sinatra, o bien cuando se refiere a la transformación de los viejos discos de 78 rpm en los Elepés y después en los Cedes y a las alusiones que hace de quienes en los años sesenta y setenta se dejaran crecer “Esa greña” como escritores, pintores , escultores, compositores, poetas de verso necesariamente libre, mexicanos dedicados al arte y a la protesta, rockeros finos y jazzistas corrientes.iv[iv]

Un vago testimonio fílmico queda consignado en la película “Los Ángeles de Puebla” (1968) con Julio Alemán y Kitty de Hoyos, en la que aparece un grupo tocando funk en el Barrio del Artista, que en aquella época era un auténtico hoyo, lugar donde se daban cita artistas y músicos marginales.

GRUPOS DE JAZZ EN LA BUAP

Una pieza fundamental de la historia del jazz en Puebla es la que corresponde al hacer de las formaciones musicales que en la Universidad Autónoma del Estado de Puebla (BUAP) dieron origen a que se pueda hablar propiamente de la existencia de una escena de jazz en esta ciudad. En concreto, la actividad que desempeñó el maestro Alberto Moreno con la formación del Cuarteto Universitario de Jazz, la preparación desde entonces de numerosos músicos que hoy son parte de la escena local, así como la serie de conciertos universitarios que en los años setenta ofrecieron al público una nueva propuesta musical hasta entonces inexistente. Presentamos el testimonio del maestro Beto Moreno acerca de sus experiencias en esta importante etapa, en la que habla acerca de sus primeros contactos con el Jazz partiendo de la consideración en la que dos elementos importantísimos dentro del Jazz son el swing y la improvisación. Pues, mira yo quisiera partir de que siempre todas las artes en mi vida están muy ligadas y siempre trato de acuñar o llevarme en el alma alguna frase alguna oración. Esto lo oí no hace mucho tiempo y creo que explica mucho ahora cosas que antes no me podía explicar y son unas palabras de Jaime Sabines cuando le preguntan; oiga maestro y ¿el poeta se hace o nace? Y entonces estamos muy acostumbrados a la respuesta ¡no, se hace, nace¡ y el señor dice, no es que yo no creo en eso, yo creo en la gente más que en el destino. A lo que voy es esto, que en mis condiciones, en mi caso, yo empiezo muy joven, bueno, no joven, niño a los cuatro años estudiar el piano. Pero… el arte de improvisar, que en una ciudad esos años principios de los sesenta no respiraba Jazz por ningún lado al menos en mi vocabulario ni siquiera existía. Durante la infancia yo siempre estaba estudiando y finalmente el estudio, el piano, era para mí, mi pasatiempo, mi recreación. Para mí, el jazz era una palabra muy exótica muy lejana, te estoy hablando de una niñez que desde los cuatro años quizás hasta los diez años o los once años, me acuerdo muy bien ya estando en primaria, pues yo no sé si tenía el este…, pues una habilidad que resaltara mucho pero me acostumbre a eso, a que la gente me escuchara y sabía que tocaba yo en cuanto evento podía y la gente joven del rock de esos años en Puebla, te estoy hablando del sesenta y ocho, se acercaba a mí y empezaban mis primeras invitaciones al “palomazo” con el grupo de rock en turno.

¿Quiénes eran esos músicos? Pues mira hay varios, yo te puedo decir, Miguel Ángel Ávalos, Pepe Gil, gente que le llamaba la atención la manera como tocaba y que además sabía leer música a que mi formación la había pasado con maestros particulares de música y el conservatorio, entonces cuando yo empiezo a escuchar el rock pues a mí la verdad me seducen y sí, disfruto esta colita de los Beatles. Creo que hay dos puntos que voy a mencionarlos porque si no se me olvidan: por una parte, este encuentro con el rock y el otro, el que mi padre me regalara una consola Stromberg Carlson que era el top de esa época, y junto con ella, una colección de discos que decían hit parade y que eran música norteamericana. Yo empiezo a escuchar eso y escuchaba otro mundo, ahí como muy alejado, un mundo que nunca antes había escuchado, pero que en poco tiempo se me hizo familiar. Sinatra, los arreglos de Nelson Ridle, Nat King Cole, Sara Vaughan, Ella Fitzgerald, Count Basie, es decir los top 40 de la música americana, básicamente influenciados por el swing. Estos nombres llegaron a ser muy familiares sin que yo les pusiera el apóstrofe de jazz. Por parte de mis maestros en el conservatorio no se hacía ninguna referencia en particular al jazz, ni siquiera a la música popular, ya que para muchos de ellos todo lo que estuviera lejos de la música clásica era malo y profano. Por una parte empiezo, a jalar a los famosos palomazos con los grupos, entro en la secundaria al CENCH donde las autoridades me ubican de inmediato y tuve el privilegio de que me nombraran para tocar en eventos. Los músicos que conocía y que me parecían extraordinariamente buenos y me llamó la atención que una gran cantidad de esta gente que estaba en la música pop o rock era empírica, no leía música y ello me lleva a formarme un parámetro de comparación entre la instrucción formal del Conservatorio y la que yo vivía por otro lado al estar cercano a toda la influencia americana que recibíamos en los años sesenta, setenta. Curiosamente yo no me fijé en ese entonces en el jazz sino que a los quince años, tuve como regalo el disco Tarkus, de Emerson Like and Palmer, un disco definitivo del que me impresionó cómo Keith Emerson hablaba tres lenguajes, como si nada, el clásico lo toca impresionante, al igual que el jazz y el rock. Llegaron otras ocas a mis manos, Camel, PFM, Can, Kraftwerk y entonces me fui por ese lado pero también llegó un amigo con Miles Davis y con Chick Corea. A Miles Davis yo lo dejé ahí por la paz, pero Chick Corea me asombró. Fue así que en esos años setenta o setenta y uno organizamos un grupo en el Centro Escolar que se llamo Mothers Band; nuestra cantante era una chica México-norteamericana de nombre Debbie Perdomo, una chica con una voz sobrenatural y la banda tomó ese nombre en parte porque ella era una chica corpulenta y decían que era como la mamá de la banda. Entonces empiezo a escuchar cosas de Chicago, BS&T, Coldblood y otras banda de la época y comienzo a transcribir de los discos la mayoría de los arreglos y los empezamos a tocar. Admiraba por entonces a un baterista que era Memo que vive aquí en Puebla y tocaba mucho a Led Zeppellin y me decía “tú debes escuchar al Sin Fije, al pelón Octavio Ramos, pero él no vive en Puebla vive en Tijuana”. Octavio Ramos se desempeñaba como independiente dentro del movimiento más importante en esa época que era el de los músicos de Tijuana. En alguna ocasión sí llegué a escuchar a Octavio en una de las tocadas que del organista Ricachá en Cholula y creo que ese fue uno de los momentos más emotivos de mi vida, no daba crédito a lo que escuchaba. Fue entonces que continuando con mi formación autodidacta, ya que en el conservatorio no encontraba mucha información o porque la música no era bien vista, recuerdo que iba a México a visitar todas las tiendas de música, de República del Salvador, Casa Veerkamp, Sala Chopin. Miguel Ángel Ávalos, a quien mencioné anteriormente, por ese entonces me dijo que debía de conocer a un muy buen bajista. El era Pancho Cázares y cuando contacté con él la química surgió de inmediato.

Pancho desde la primera vez que lo vi, tenía un swing natural, un walking bass natural que jamás lo había detectado en bajista alguno de por aquí. De manera que Pancho y yo además de iniciar una amistad, continuamos con la búsqueda del jazz y empezamos a prestarnos discos, íbamos los a comprar música y discos de jazz. Pancho estudiaba en el recién inaugurado departamento de música de la BUAP y era n a persona muy disciplinada y pronto me di cuenta que entre los dos podíamos buscar una formación sólida para nuestros intereses Con Pancho se definen muchas cosas y no era que dijéramos vamos a iniciar un movimiento pero sí, teníamos la intención de de iniciar una experiencia de tiempo completo. Por ello en los años 74 y 75 fue que surgió el cuarteto con un formato muy simple con Manolo Macías en la batería y Nacho Hernández en el saxofón. Ese concierto fue en el Salón de Cabildos del Ayuntamiento. Pancho Cázares y yo, conocimos al Maestro Heber Hernández, que daba clases de armonía y aunque no era una gente de jazz pero era una persona muy abierta y nos enseñó muchas cosas pero principalmente de él aprendimos el concepto de la disciplina, y que todo consiste en ser metódico y trabajador; buscar la técnica y el sentimiento o lo emocional pasaban a segundo término. Nuestro propósito era mantenernos con la idea de tocar jazz, por esos años en los que la palabra jazz se traducía a “Toma Cinco”, en realidad sabíamos muy pocas cosas. Como que existiera un Real Book con los estandars del jazz. Pancho estaba enteradísimo de todo lo que había de conciertos y alguna vez me dice: “oye Beto estoy aquí en México, vente porque ya encontré cómo entrar al Auditorio Nacional porque se presenta un grupo de Cuba que se llama Irakere”. Quedamos impresionados por Paquito de Rivera, Arturo Sandoval y ello nos motivó a continuar con nuestro propósito. Una figura muy importante para mí fue el ingeniero Luís Rivera Terrazas. Recuerdo la primera entrevista que tuvimos con él, ya que fuimos a verlo con la intención de pedirle ayuda para nuestra orquesta. Al llegar a saludarlo le comentamos que en nuestra opinión los conciertos universitarios deberían ser gratuitos y con servicio de autobuses, lo cual después fue una constante y una realidad. En general gracias a él, pudimos obtener lo necesario para sacar adelante la orquesta, nuestra formación y los apoyos para salir a dar conciertos fuera de Puebla, en festivales universitarios. Fue en uno de esos festivales donde conocí a Orbis Tertius. En la formación de la Big Band hubo muchas limitaciones, pero también hubo apoyo aunque fue en un aspecto simbólico; yo creo que hicimos un buen trabajo y bueno, había limitaciones pero yo considero todas las cosas buenas, teníamos el espacio los instrumentos, los músicos teníamos también salidas de eso. Yo marco en esa Big Band dos etapas: una antes de que yo saliera a San Francisco y después de estar en San Francisco. En la primera creo que fue la más intensa, y en ella, la orquesta de jazz se formó así en 1980[v]:

Trompetas: Antonio Tépox, Francisco Bañuelos, José Rueda, Guillermo Varela, Eligio Vázquez, Efraín Damien.

Trombones: Gurudas Singh Khalsa, Martín Báez, Clemente Rojas. Tuba: Plácido Vázquez.

Saxofones: Juan Manuel Rodríguez, Luminosa Reyes, Fermín Rueda, Felipe Huerta, Artemio Velázquez, Jorge Fernández de Castro.

Piano: Carlos Cervantes. Guitarra: Alberto Jiménez. Bajo: Ernesto Bonilla.

Percusiones: Raúl Macías, Jaime Rodríguez, Agustín Ramos, Guillermo Casco.

El debut de la Orquesta de Jazz fue el 25 de mayo de 1981 en el Salón Barroco del Edificio Carolino, interpretando a Glenn Miller, Duke Ellington, Bill Evans y Lalo Schifrin, entre otros. La orquesta contaba también con la participación del maestro Adán Mauricio, catedrático del Departamento de Música. Algunas de las presentaciones que tuvo esta orquesta fueron en 1981 en los conciertos universitarios, con una presentación el 20 de agosto en el Teatro Principal, en el Festival de Jazz de Sonora, presentándose en la ciudad de Hermosillo y Ciudad Obregón. Una presentación en Tetela de Ocampo organizada por la Escuela Profesor Rafael Bonilla; presentación en la ciudad de Zacatlán, en la celebración del XV aniversario del centro escolar Presidente Juan N. Méndez, en el Zócalo de Teziutlan y presentaciones por parte de la Universidad. Alberto Moreno se separa de la orquesta para continuar sus estudios de piano y composición en el Berklee College of Music en Boston Massachusetts por cuatro años. La Orquesta de Jazz es dirigida durante un tiempo por el trompetista Antonio Tépox y después por Memo Salamanca hasta su disolución en 1983. Francisco Javier Ruiz Cázares, es quien continuó dirigiendo el Cuarteto de Jazz de la Universidad, por unos años más tras la separación de Alberto Moreno como pianista del mismo, presentándose en diversos foros universitarios en los siguientes años. Pancho Cázares destacado músico y compositor poblano inició sus estudios en el Conservatorio de Música y Declamación del Estado de Puebla. Sus primeras clases de piano fueron en el año 1969 y posteriormente estudió en el Departamento de Música de la BUAP. Recibió clases de armonía con el Maestro Heber Hernández y paralelamente recibió clases de contrabajo con los profesores Andresoj Kalarus, y Marlon Wolf. Posteriormente tomó clases de apreciación musical con el maestro Soto Rojas. Concluyó el curso “Síntesis del desarrollo del jazz” con el maestro Tom Richardson, director de la Universidad de Jazz de Arkansas. Fundador del grupo Nimbus Jazz, al lado de la pianista Liz Piani, la agrupación se mantuvo activa por algunos años, realizando diversas presentaciones, además de sus temporadas en el restaurante Gino’s Jazz Pizza. Cabe mencionar la presencia del baterista de origen chileno Jaime Guijarro que al llegar a radicar en Puebla en los años setenta formó parte del cuarteto de Alberto Moreno.

LOS MÚSICOS DE JAZZ. LA ESCENA EN PUEBLA EN LAS DÉCADAS 1980, 1990, 2000, HASTA EL DÍA DE HOY

El Jazz de Puebla a lo largo de las tres últimas décadas ha ido lentamente apareciendo como un movimiento disperso y marginal que ha apostando por la escucha y la interpretación de exponentes relevantes del género sincopado y que se ha ido transformando por la presencia de músicos que en determinadas épocas y lugares han dejado sus sonidos en la memoria de quienes persiguen con vehemencia algún soplo de swing en el intoxicado y pobre ambiente musical de una ciudad que durante años permaneció en el letargo cultural salvo muy contadas y rarísimas excepciones. Aunque muy pocos de los exponentes se han hecho a base de su propia inquietud por acercarse al género jazzístico; los más han surgido de los ambientes “naturales” de la música pop y el rock, o bien se han dedicado a la música académica y ocasionalmente han decidido acercarse al jazz. Muchos de los músicos que trabajan de manera aislada, con proyectos que carecen de presupuestos y patrocinios porque muchas veces no son ni siquiera buscados, otros de ellos al surgir alguna diferencia incluso de carácter personal se han separado, truncando proyectos que de suyo son viables.

A manera enunciativa, no limitativa queremos mencionar a algunos de estos exponentes:

Octavio Ramos. Baterista mencionado por Alberto Moreno, ha sido integrante en varias ocasiones de la agrupación del pianista, formador de varios bateristas de la escena local. En los años noventa participó en el grupo que se presentaba en el Hotel del Alba, al lado de Martín Báez, Laura de Ita, Alberto García y Flavio Guzmán. En el 2009 ha presentado en los controles remotos de Solo Jazz desde la Sala Sinfónica del CCU.

Jaime González. Saxofonista egresado del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, integrante de las agrupaciones con Alberto Moreno, maestro de otros músicos y desde hace varios años radica en la ciudad de Oaxaca.

Tom Bartenbach. Contrabajista de origen Alemán quien en sus inicios interpretó repertorio de la música DIxieland. Fundador del grupo de blues Crossroads que debutó en el año de 1994 en el bar La Tumba. Integrante del trío de Alberto Moreno con quien realizó presentaciones en el Museo Amparo, el Teatro Principal y algunas giras por Morelia y Oaxaca con un concierto en el Teatro Macedonio Alcalá.

Julio Naok. Saxofonista, arreglista y compositor. Músico que tocara en el Distrito Federal con Chilo Morán, Popo Sánchez y Mario Patrón. Integrante de varias orquestas en la época de las grandes bandas. Acompañó en el bar la Fuente a grandes músicos de Jazz. Recibió clases del saxofonista Kennedy Noriega. Fue descubierto por Calos Damian en puebla en 1995, quien lo invitó a tocar en lugares públicos como el Barrio del Artista, y la Plazuela de los Sapos. Miembro del ABC Jazz, era habitual encontrarlo tocando su saxofón en los cafés Wimpy’s de ésta ciudad. Ha realizado un excelente trabajo como arreglista sobre los temas estándares del jazz y del pop que aparecen el Real Book, editando su propia versión. Recibió un homenaje en junio de 2009 en el Teatro de la Ciudad, evento en que se presentaron músicos de varias generaciones.

Sergio Cortés “El Guara”. Trompetista, arreglista y director de orquesta. Fue parte de la Big Band de Jazz de la BUAP. Viajó a la ciudad de Nueva York donde realizó estudios y trabajó en diversas formaciones de jazz latino que le permitieron obtener los archivos de arreglos gran calidad para orquestas de latin jazz. A su regreso a Puebla fue fundador de la orquesta de salsa Capricho, haciendo largas temporadas en el bar La Tumba. Fundó la Orquesta Palladium 53 presentándose en diferentes foros y festivales como el Jazz Fest que se llevó a cabo en la UDLA en 2006 y en la edición de éste festival en la ciudad de Xalapa en 2008.Algunas presentaciones de la orquesta Palladium se llevaron a cabo en el Zócalo de Puebla y otras se realizaron en foros como el Rentoy en el Barrio del Artista y una histórica presentación en un abarrotado Breve Espacio de la siete Norte donde el público gozó de una gran orquesta dentro de un café como no ocurría en décadas. En aquellas sesiones la vocalista de la orquesta fue la cantante Margarita Velázquez. El Guara ha sido integrante de diferentes formaciones de grupos de jazz en la ciudad de Puebla.

Ricachá. Organista, fundador de diversas agrupaciones de blues y rock. Fueron célebres las presentaciones de sus grupos en el circuito de bares de Cholula en los años setenta, en los que llegó a alternar con algunos músicos americanos que venían a realizar sus estudios en la UDLA.

Roberto Prieto. Guitarrista de blues, fue integrante de la agrupación original Crossroads, al lado del guitarrista Memo Castillo, el contrabajista Tom Bartenbach y el baterista Víctor Illarramendi, además de formar durante años varios grupos de blues. Diego Rosas. Bajista que ha participado por muchos años en la formación de diferentes proyectos de grupos de blues y jazz locales además de presentar a través de su programa Blues en el Camino en Radio BUAP, un completo panorama del género blues.

Helio Huesca. Guitarrista y compositor; ha sido integrante de diversas agrupaciones de jazz en los años ochenta. Director del estudio el Arte de la Guitarra, ha sido director del FIP y actualmente tiene a su cargo la Dirección de Música de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Puebla.

Laura de Ita. Pianista. Estudió en el Conservatorio de Música de Puebla y en el departamento de música de la BUAP con los maestros Paolo Mello Pico, Héctor Rojas, Aurelio Leon y el maestro Heber Hernández. Asistió a clínicas que impartieron los pianistas Mauricio Náder y Alejandro Corona. Recibió clases de Alberto Moreno y Martín Báez. Obtuvo el título de licenciatura en música de la Facultad de Artes de la BUAP. Integrante desde la década de los ochenta de agrupaciones de jazz, presentándose en bares y restaurantes de la ciudad de Puebla y en el Hotel del Alba. En el 97 formó parte de la agrupación con Arturo Stable tocando en el Camino Real. Ha formado parte de proyectos como la Big Band del bar “EL JAZZ” de Carlos Damian. Ha participado en el FIP en noviembre de 1999. Se presento en el Primer Festival Internacional de Jazz del CCU en junio de 2009.

Martín Báez. Guitarrista y trombonista, integrante de la orquesta de Jazz de la BUAP. Realizó estudios de guitarra y música antigua en París en 1997.Fue fundador de grupos de jazz incluyendo el trío Jazzificando. Participó en la Orquesta de jazz FONAPAS, en la Big Band del Círculo Jazzístico de Puebla en el año 1999.

Flavio Guzmán. Bajista, integrante de agrupaciones de jazz en los años ochenta y noventa. Desde el año 2004 es director de la Escuela de Artes de la BUAP.

Jaime Rodríguez. Baterista. Fue integrante de la Orquesta de Jazz de la BUAP. Ha participado con la Orquesta Palladium 53. Promotor del jazz en Puebla en diversos eventos a través del Instituto Municipal de Arte y Cultura en el cual participa como director del Teatro de la Ciudad, además de haber fungido como secretario general de la Sección 53 del Sindicato Nacional de Músicos. Organizador del primer encuentro de jazz del IMACP y del festival E-Jazz (Mujeres en el Jazz)

Carlos Damian. Pianista y compositor. Su gusto por la música lo llevó a formarse de manera autodidacta. Al escuchar al maestro Alberto Moreno, confirmó su interés por el jazz al que se ha dedicado desde su juventud iniciando diversos proyectos como el dúo que formó con el maestro Julio Naok y con el que se presentó en la Plazuela de los Sapos, lugar del que se convirtió en figura habitual, además de producir grabaciones de temas de jazz para el público que les escuchaba en esa plaza. En 1998 fundó la agrupación ABC jazz con el maestro Naok, teniendo como propósito abarcar un repertorio de temas estándares de jazz que facilitaran el acercamiento del público a éste género. Acompañó a los máximos exponentes del jazz mexicano en la ciudad de Puebla como Juan José Calatayud, Chilo Morán, Víctor Ruiz Pasos y Cristóbal López, a quienes personalmente invitó a llevar a cabo presentaciones en bar las Tres Carabelas del Hotel del Alba. La actividad de Carlos Damian, no se limitó a la formación de una agrupación, sino que por su iniciativa se convirtió en un activo promotor de su propios proyectos tocando y abriendo puertas en diversos lugares como la Feria de Puebla, los cafés Wimpy’s, la Noria y el restaurante Girondo’s donde conoció al vocalista Bobby Moore con quien realizó otros trabajos del ABC jazz contando además con la participación de la vocalista Norma Valencia. Fundador del Círculo Jazzístico de Puebla en el bar el Jazz, donde se conformó una big band.

Víctor Illarramendi. Baterista. Invitado por el guitarrista Martín Báez en 1992 forma parte de la agrupación Jazz Beat, con presentaciones en el Hotel del Alba y algunas presentaciones en eventos privados. Formó parte del cuarteto de blues Crossroads presentándose en el café Teorema y en conciertos para la BUAP. Por invitación del saxofonista Víctor Bernal participó en el grupo ABC JAZZ. Formó el Twelve Eyes Jazz Trío, con Laura de Ita y Flavio Guzmán participando en el Festival Internacional de Puebla. Fue invitado al proyecto JAM ONE, de dos bateristas, él y Víctor Zárate, Gil Gallardo en el saxofón e Israel Cervantes al piano. Participó en el Festival de Jazz de los Cabos. Ha sido organizador de los encuentros de bateristas. Se mantiene activo impartiendo clases en la Escuela de Artes de la BUAP, participando en diversas formaciones de rock presentando en la actualidad su nuevo proyecto Eslabón.

Víctor Bernal. Saxofonista y flautista. Inició sus estudios de flauta en la BUAP con el maestro Ernesto Cabrera además de prepararse de manera autodidacta. Ha participado con Chilo Morán, Víctor Ruiz Pasos, Cristóbal Lopez, Tino Contreras, Juan José Calatayud. Integrante desde los años ochenta de diversos grupos de Jazz en Puebla. Inició junto a Carlos Damian el Círculo Jazzístico de Puebla, así como el foro “El Jazz”.

Beto Díaz. Baterista. Ha participado en diversas agrupaciones de jazz y rock y en el trío de Alberto Moreno. Ha impartido diversas clínicas y ha dedicado buena parte de su carrera a la docencia. Participó en la edición del Jazz Fest de Xalapa en la UDLA en el 2006.

Beto Cobos. Guitarrista egresado en el 2001 del Berklee College of Music en Boston. A partir de su incursión en la escena del jazz local, numerosos músicos tanto del Distrito Federal, como de la ciudad de Xalapa son invitados a presentarse en los diferentes foros de la ciudad. Entre esos músicos se contó con la presencia de Agustín Bernal, Mark Aanderud, Diego Maroto, Israel Cúpich, Rey David Alejandre, Gabriel Puentes, Pancho Lelo de Larrea entre otros. Ha formado parte del equipo de conductores del programa Solo Jazz en Radio BUAP. Destacan sus participaciones en el Jazz Fest Internacional de Xalapa, el Festival Nacional de Jazz en 2008 en la ciudad de México, el primer festival internacional del jazz del CCU en 2009 y actualmente es integrante de la agrupación Orbis Tertius de Xalapa.

Víctor Zárate. Pianista y baterista. Egresado de la Escuela de Música de la BUAP obteniendo la licenciatura en 2003. Atendió clínicas de Waldo Madera, Dave Weckl, Dennis Chambers, Horacio el Negro Hernández, Akira Jimbo y Alex Acuña. Posteriormente viaja a Milán Italia para tomar un curso con Gianpiero Prina. Viajó a Nueva York para participar en ensambles de jazz tradicional y latino en el “Harbor Conservatory” Ha participado en encuentros nacionales de bateristas, en diversas agrupaciones en la ciudad de Puebla; en diferentes ediciones del Jazz Fest Internacional de Xalapa, en el Festival Internacional de Puebla y en el primer festival de Jazz del CCU presentando un cuarteto integrado por Laura de Ita al piano, Diego Rosas en el bajo y el saxofonista Felipe Bazán

Israel Pantoja. Contrabajista. Realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Ha sido integrante de diferentes orquestas sinfónicas y de cámara. Ha intervenido en diversas agrupaciones de jazz y en diversos foros locales Actualmente participa en proyectos, entre ellos, el Cóyotl jazz trío, al lado de Jorge y Armando Cóyotl.

Víctor Mendoza Teutle. Saxofonista, compositor y arreglista. Estudio en la BUAP y recibió clases del saxofonista Juan Ramos y ha tomado cursos de armonía moderna con Dick Grove, Berklee. Compositor de la Suite de Jazz para Combo y Orquesta Sinfónica.

María Esther Alvarado. Vocalista y promotora de jazz. Desde hace varios años participa en diferentes proyectos y formaciones que han aparecido en la escena local. Inició el proyecto Manhattan Jazz Children dedicado a la fomentar el interés por el jazz en el público infantil, al lado del músico Rodrigo Castelán, presentándose actualmente en el Complejo Cultural Universitario los fines de semana. Se ha presentado varias veces en el Teatro de la Ciudad de Puebla.

Ana Sanchez. Vocalista cuya formación partió de la música académica para después acercarse al jazz. Ha recibido clases de vocalistas del jazz mexicano como Iraida Noriega. Se ha presentado en el Jazz Fest de Xalapa Veracruz y en varios eventos de la ciudad de Puebla como el festival E-Jazz en 2008. Ha formado parte de las agrupaciones del guitarrista Roberto Cobos.

Dentro de los músicos que han formado parte de la escena del jazz local mencionaremos también al Guitarrista Javier Fernández “EL Guajiro”, el Baterista Jhonatan Romano, Eric de la Huerta, baterista; Arturo Stable Sr. Pianista; Billy Fresse; Milton Pérez, bajista, Diego, bajista habitual en el Jazzatlan, Paco Balbuena un tiempo radicado en Puebla y con presentaciones en el Utopía; la vocalista Dalila Franco. El saxofonista alemán Matthias Otto, que ha realizado grabaciones con otros músicos de Puebla, el tecladista Alejandro Solórzano, el percusionista Alejandro Luna, el pianista Robby Grossi, y en algún momento de visita en Puebla el saxofonista Chileno Raúl Gutiérrez Villanueva, fundador de la agrupación Irazú.

FOROS Y ESCENARIOS LOCALES

Hasta antes de los noventa, no existían foros propiamente dichos donde se presentara jazz con regularidad. Existían lugares donde había presentaciones esporádicas, lobbys de hoteles en los que ocasionalmente algunos músicos o grupos amenizaban el ambiente. Fue francisco Cázares quien en los ochenta hizo presentaciones de manera constante de su grupo Nimbus Jazz, en un restaurante, Gino‘s Jazz Pizza, del cual después de unos años sólo quedó el nombre. En la 25 oriente y 8 sur abrió un café bar llamado Cotton Club, en el que ponían música grabada de jazz. El Bistro Bar, en la 31 oriente, programaba música grabada de jazz y blues. El bar La Tumba en 1994 presentaba al Guara con la orquesta Capricho, fue el lugar donde debutó el grupo de blues Crossroads y fungió como local donde se pretendió que diera inicio un primer Club de Jazz. El local lo administraba el D.J. Bony Cernuda, constante promotor de jazz en la ciudad. Lo anterior dio pie a que José (Pepe) Janeiro abriera por un tiempo, un local enteramente dedicado al Jazz, en los bajos del Restaurante la Piccola Italia en la avenida Teziutlan Sur. En el Cartujo’s, primero en los portales de Cholula y después sobre la Recta, tuvieron lugar intensas sesiones de jazz, entre otras, la presentación de un grupo de cuerdas llamado Jazztlan, y el debut de Beto Cobos. En 1998 abrió sus puertas el bar EL JAZZ, donde Carlos Damian, además de iniciar con el círculo jazzístico, fue anfitrión de numerosos eventos y presentaciones de músicos foráneos. En la nueve oriente abrió Jort Moreau el Utopía, donde además de cerveza, hubo muy buen jazz local, y en alguna ocasión acompañado de literatura con el poeta José Vicente Anaya, y TRES ASES de la guitarra: Beto Cobos, Javier Fernández y Paco Balbuena, celebrando el jazz fest de Utopia en el año 2005. Entre Cholula y Tonantzintla, la casa de Darío Bernal y de Emilia Ismael se convirtió en excelente foro de jazz, el Saluki. Arturo Stable Sr. Mantuvo un lugar en la 7 oriente frente al Hotel Camino Real, y dentro de éste, el bar LAS NOVICIAS, ha sido foro donde se han presentado diversos músicos de jazz. El Breve Espacio en la siete norte, comenzó a presentar con más regularidad grupos de jazz y blues, hasta celebrar anualmente su “Breve Festival de Jazz”. En la avenida Juárez, Paco Abraham abrió el Old & New, lugar en que nuevamente se presentaron excelentes propuestas musicales, como Rey David Alejandre, Diego Maroto y Gabriel Puentes. El jazz fue llevado a “El Cereso”, en el Circuito Juan Pablo II, donde nuevamente el D.J. Bony Cernuda, aceptó que se presentaran músicos locales y foráneos y fue anfitrión en la celebración de aniversario del programa Solo Jazz. En el barrio del Artista se encuentra el Café Rentoy, lugar donde desde hace varios años habitualmente se toca jazz en vivo presentando en su mayoría a músicos locales. En los sapos, el All Day Café y, en la 11 oriente, el Centro Cultural Creciente, ha presentado jazz en vivo eventualmente, además de que de manera habitual el jazz suena en sus altavoces. Mención especial merece el esfuerzo realizado por Rodrigo Moctezuma, en el apoyo brindado al jazz al crear en el centro de San Pedro Cholula, el foro Anónimo, después el Jazzatlan y de nuevo el Anónimo, frente a la UDLA en San Andrés Cholula. Un arduo peregrinar afrontando el desafío de caseros urgidos de una mayor rentabilidad inmobiliaria y que a pesar de ello, durante los últimos ocho o nueve años, estos foros se constituyeron en verdaderos templos del jazz y la música sincopada, de las propuestas atrevidas para destapar los reacios oídos de la comunidad. Mark Aanderud, Hernan Hetch, Israel Cúpich, los Dorados, Jhonatan Kreisberg, Bill Carrothers, Eli Degibri, Agustín Bernal trío, Beto Cobos acompañado y acompañando a un sinnúmero de jazzistas que allí se dieron cita.

CONCIERTOS Y FESTIVALES

La Sociedad de Conciertos de Puebla, en su temporada Internacional presentó en el Auditorio de la Reforma a Sergio Méndez y su Brasil 66 en 1976, al cuarteto de Gerry Mulligan en 1978. Puebla Ciudad Musical A.C. Organismo interesado en presentar continuamente en sus respectivas temporadas conciertos y festivales de jazz, citando a Dave Brubeck y Dos Generaciones incluyendo a Paul Desmond en 1976, a Paul Winter Consort, a la Preservation Hall Jazz Band, la orquesta de Lionel Hampton, Astor Piazzola, Dexter Gordon, Clare Fischer, The Original Hoofers en los conciertos Mil Años de Jazz y un Encuentro Nacional de Jazz en 1980. Todos estos conciertos se llevaron a cabo en el Auditorio de la Reforma. La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha presentado constantemente jazz en sus temporadas de conciertos universitarios .Al grupo de jazz de la Universidad en 1978 y 1979 en el Teatro Principal, la orquesta de Lionel Hampton en memorable concierto en el Auditorio de la Reforma en 1979. El festival Internacional de Jazz de 1980 con Orbis Tertius, el grupo de jazz de la BUAP, el quinteto del trompetista Woody Shaw y las agrupaciones del vibrafonista Bobby Hutcherson y los Heath Brothers. Ese mismo año se presentó el pianista Chick Corea con el vibrafonista Gary Burton. El sexteto de jazz latino del vibrafonista Cal Tjader, el guitarrista español Paco de Lucia y más tarde, al flautista Dave Valentin, el trío de Claude Bolling, Astillero, y a la propia Orquesta de Jazz de la Universidad, entre otros. En recientes años la Universidad ha continuado presentando jazz nacional como los Jazz Holes, Jorge Mabarak, de Italia Giorgio Gaslini y de España, Chema Saiz Cuarteto. La Escuela de Música de la BUAP, también ha tenido importante participación presentando grupos de jazz y clínicas para sus estudiantes. La Universidad de las Américas contaba también con una importante temporada cultural en la que gracias al interés e inquietud de Miguel Ibarra quien se hace cargo de la Jefatura de Difusión y Eventos desde 1993 presentó entre otros a Juan José Calatayud, Sacbé, Julio Revueltas, y a la mayoría de las cantantes de jazz mexicanas como Iraida Noriega, Magos Herrera, Lila Dawns, Jaramar, Ely Guerra y Cecilia Toussaint, Real de Catorce, Tino Contreras y artistas de talla internacional -contando con el apoyo a través de las embajadas- como Antoine Illius Quintet, Electro Deluxe, Clotaire K, Kafig, Nortec, Orquesta de Jazz de la Universidad de Texas, Hilario Sanchez, Rolf Von Nordenskjold, Christof Lauer, el trío Kechley Bryant Jaffe, conferencia con Luc Delannoy, Trío de Eugenio Toussaint, la Orquesta Juvenil del Estado de Brandenburgo. En 2006 la UDLA fue la sede de la VII edición del Jazz Fest de Xalapa, Seminario y Encuentro. Universidad Iberoamericana. Ahí se celebraron las primeras jornadas de jazz en Puebla en 1997, presentando las Nuevas Tendencias del Jazz, con los grupos Tritonía Cráneo de Jade y Astillero y conferencias de Xavier Quirarte, Jorge Fernández de Castro y Diego Rosas, organizadas por José Sánchez Carbó, del Centro Difusión Universitaria en el Museo Amparo.

La UPAEP dentro de las celebraciones de sus sorteos llegó a presentar grupos de jazz, como Atril 5. Años mas tarde, en el 2000, presento a Verónica Ituarte y Juan José Calatayud en Museo de Arte San Pedro. En su centro cultural, presentación de Roberto Cobos y conferencia de Solo Jazz. La Alianza Francesa ocasionalmente ha presentado a algunos exponentes principalmente del jazz de Europa. El Gobierno del Estado a través de la Secretaria de Cultura ha organizado el Festival Internacional de Puebla desde 1999 presentando cada año a numerosos exponentes nacionales e internacionales, como el Cuarteto Mexicano de Jazz, Astillero, Coyoacan Jazz Quartet, Tritonía, Cráneo de Jade, Calle 52, Guillermo Briseño, Linea Tres, Xaman Jazz, Susana Harp, Juan José Calatayud, Roberto Aymes, Margie Bermejo, Magos Herrera, Paquito de Rivera, Michael Manring, Sacbé, Juan Formell y los Van Van, OG3, Festival de Blues dentro FIP, Bela Fleck, David Gilmore, Paté de Fuá, Tim Berne, Pat Mastelotto, Rolando y sus Chachamucos. El Instituto Municipal de Arte y Cultura IMACP, bajo la dirección de Pedro Ocejo y con la iniciativa de Jaime Rodríguez, desde sus comienzos en sus diferentes eventos y festivales ha impulsado la presencia del jazz. Algunos ejemplos son el Primer Encuentro de Jazz del IMACP (junio de 2007). Festival E-jazz, mujeres en el jazz, Festival Mucha Música y Festival Barroquísimo, incluyendo el festival de cine IN-EDIT, y numerosos conciertos y clínicas de artistas locales, incluidos homenajes a músicos de jazz como el pianista Enrique Nery y el saxofonista Julio Naok. Yamaha a través de Jorge Olmedo ha organizado eventos como la presentación de Alex Acuña, Akira Jimbo, Abraham Laboriel y diversos músicos internacionales que han ofrecido clínicas a estudiantes de música. Otras clínicas y conciertos con músicos de renombre nacional han sido organizadas por Jorge Tejeda trompetista y promotor.

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EL JAZZ Y LOS MEDIOS. RADIO Y PRENSA ESCRITA

Antes de los años noventa no tenemos hasta hoy referencias de que existieran en la programación radiofónica poblana, espacios dedicados a la difusión del género. El programa Extraño Fruto se transmitió por vez primera el 9 de noviembre de 1992 en la estación de Sergio Mastretta, la 105 F.M. en la que Enrique Trigo inició con el proyecto de programar jazz con discos de su colección particular. Durante esos años todos los lunes de nueva a diez de la noche diversos temas y estilos fueron abordados, incluida alguna transmisión de música en vivo con Alberto Moreno. A Enrique, le sucedió Tom Bartenbach con la conducción del programa, hasta 1995. Gerardo Sánchez “El Yuca” condujo Salzumba, por algún tiempo. Flor Coca Santillana con el programa Sur. Jorge Fernández de Castro transmitió el programa Década Final, en la misma barra nocturna. Estos programas vieron su fin hasta que la estación cambio totalmente su formato a música grupera. Una vergüenza.

Por entonces, la Estación 98.7, dentro de su barra nocturna incluyo el programa del fotógrafo Raúl Gil, Tiempo de Jazz, el cual ha pasado por diversas estaciones “comerciales” y “culturales” ininterrumpidamente durante dieciséis años, especializándose en jazz contemporáneo y actualmente se transmite por SICOM RADIO. Dentro de esa barra nocturna de SI FM, algunos otros proyectos comenzaron a incursionar en el jazz, como los programas Ritmos Diferentes, Gente diferente, Bluestopía, Pulsar Seis y Cómplice, que permanecieron al aire hasta que la estación cambió de dueño y de propósito de difusión. Se crea SICOM que desde sus inicios fue incluyendo jazz en su programación habitual. Víctor Arellano, en diferentes espacios lo programa, Mariana Domínguez le ha dado difusión, incluida la organización de célebres conciertos como el de Eugenio Toussaint y posteriormente el de Mark Aanderud en el Museo San Pedro. Raúl Hernández en La clave es la salsa, programando jazz latino. Y de manera particular Carlos González Sotomayor con el programa Blues Note todos los jueves a las diez de la noche. Radio Buap 96.9 F.M. nace en 1997 y Jorge Fernández de Castro inicia la transmisión del programa Expresiones del Jazz. Al año siguiente, Pepe Janeiro y Pablo Argüelles inician las transmisiones del programa Solo Jazz, al que posteriormente se integran como colaboradores Jorge Fernández de Castro y Roberto Cobos, así como Néstor Vázquez en la conducción técnica. Se realizaron algunos maratones dedicados al jazz.

En particular una transmisión simultánea entre SICOM y Radio BUAP, dio cabida durante una noche a los diferentes promotores y difusores del jazz de esta ciudad. Surge también en el programa el proyecto Radio Jazz –encuentro permanente de difusores y promotores de jazz- con el resultado de intercambios de diferentes programas que se transmiten en diversas estaciones de México y el extranjero. Otros espacios y colaboradores de Radio BUAP han sido, Ricardo Téllez Girón (Fusiones), Oscar López (Movimiento Perpetuo) Víctor Arellano (Torre de Babel) Enrique Oropeza (Desafinado) Diego Rosas (Blues en el Camino) Memo Martínez Minutti (Rock Privado), Luis Diego Peralta, programando permanentemente jazz en la estación. Si en la radio las propuestas dedicadas al jazz, han sido contadas, en la prensa escrita, han sido un auténtico desierto. En 1996, en el periódico Síntesis, José Janeiro y Jorge Fernández de Castro sostuvieron la página Club de Jazz, y la columna Crónicas de Jazz, escribiendo artículos relacionados al género. El programa Solo Jazz, tuvo presencia en el periódico La Opinión Universitaria en 2003. Víctor Arellano, en el diario Intolerancia ha hecho su aportación escrita. De igual manera lo ha hecho Luis Diego Peralta en el Milenio de Puebla.

PRIMER FESTIVAL INTERNACIONAL DE JAZZ DEL CCU / BUAP

Con la apertura del Complejo Cultural Universitario en noviembre de 2008 se abre un foro que brinda la oportunidad de presentar al público diversas propuestas musicales y en el jazz se lleva a cabo un primer festival internacional en el mes de junio de 2009 teniendo como músicos participantes a Dave Samuels y el Caribbean Jazz Project, Arturo Stable, Hector Martignon, Enrique Nery, Newman Taylor Baker, Tyler Mitchell, Rodrigo Castelán, Alejandro Campos, Ricardo Benítez, Alberto Moreno, Seamus Blake, Roberto Cobos, Víctor Zárate, Betsy Pecanins. Para finalizar esta ponencia sería necesario preguntar a quienes hemos participado en el desarrollo del jazz en Puebla ¿Qué más debe hacerse para que el jazz se consolide como movimiento en esta ciudad? ¿Cómo lograr que el jazz alcance una presencia permanente, que permita al público acercarse a éste género? ¿De qué manera unir esfuerzos entre gobierno, medios y sociedad para impulsar definitivamente lo que hasta ahora se ha logrado?

Portada historia de la musica 230*Texto tomado del libro: Historia de la Música en Puebla, editado por la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla. Dirección de Música en el mes de enero de dos mil once.

Referencias:

[i] Juan Carlos Rubio Aragonés, Ebony Café. Mito y controversia en la música negra. Departamento de cultura. Diputación foral de Álava Vitoria-Gasteiz. 200  188.

[ii] Alain Derbez. El Jazz en México; datos para una historia. Fondo de Económica. México 2001. PP. 122, 123

[iii] El autor es Pepe Janeiro dentro de las Cápsulas de Solo Jazz transmitidas a través de Radio BUAP.

[iv] José Luis Ibarra Mazari. Cien Balcones (Crónicas en la Ciudad de Puebla) Versus Editores. Puebla, México 2004

[v] Entrevista al Mtro. Alberto Moreno. 20 Septiembre 2009

Estación de radio de @BUAPoficial

1 Comment

  • Responder diciembre 20, 2018

    Miguel Angel Rivero Valdez

    Buscando el nombre de mí querido amigo de la infancia Francisco Ruíz Cazares, me encontré con estos comentarios. Es bueno hacer una pequeñas aportaciones adicionales, como decir que Pancho, vivió muchos años en una vecindad de la 2 sur entre 7 y 9 oriente, actual mente el museo Amparo. Yo viví en La Arena Puebla y frecuentaba la casa de Pancho, quién enseñaba a su Hermano David Ruíz Cazares, música.. tocaba en aquel entonces la flauta. pasó el tiempo y por el año 1980 nos encontramos nuevamente y en la cinco oriente, barrio de los Sapos rentaba un cuarto dónde ensayaban Jazz. y efectivamente formaban el cuarteto de Jazz de la UAP, Integrado por: Pancho tocaba el bajo, David su Hermano tocaba Saxofón y Percusiones, Agustín el Piano y Osvelio de la O,la batería. La universidad los apoyo con la adquisición de los instrumentos y no les daba ningún apoyo económico. queriendo apoyar al grupo les ayudé en algunas presentaciones que tuvieron y después a presentar al Rector Ing. Luis Rivera Terrazas, una recopilación de todos los Conciertos que dio el Cuarteto de jazz en más de un año, para tratar de recibir algún apoyo económico. Le presentamos la documentación, en un álbum, hecho por trabajadores de la UAP, con programas, recortes de periódicos, invitaciones, etc., y Solicitamos hablar con el Ing. Luis Rivera Terrazas, días después nos recibió y nos dijo: SAQUEN LAS ARMAS, y sin más nos dijo que no era posible el Apoyo Económico. Y a partir de eso se desintegró el Cuarteto de Jazz. ¿No es así Maestro Alberto Moreno? Hago estos comentarios, para dar Honor a quien Honor merece, Músico destacado, de la Facultad de Música, Gran persona, quién ayudo a mucha gente del Ambiente Artístico del Estado de Puebla Francisco Ruíz Cazares, dejando un legado. Quien lamentablemente ya no está con nosotros. Descanse en Paz mí querido “PANCHO”.

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