Reseña de Lore, de Elder

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Daniel Ahmed

Cosmo Lee, un bato que solía escribir para la revista Decibel, Pitchfork y demás, solía clasificar a las bandas en dos tipos. Primero, las que se trataban de la energía que ponían en su música. Estas bandas, decía, suelen lanzar sus mejores producciones en los inicios de su carrera y raramente son capaces de volver a capturar esa energía. Un ejemplo clásico de esto sería Mötorhead.

El segundo tipo son las bandas que se enfocan en la ejecución. Suelen ponerse más interesantes con el paso de los años, conforme van encontrando su voz o se sienten lo suficientemente confiados como para experimentar. El ejemplo acá sería una banda como Rush.

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¿Qué tiene que ver esto con Elder? Pues los chicos de Boston han pasado de enfocarse en la energía de su música, a darle espacio a la experimentación y demostrar que saben cómo tocar sus instrumentos y sacar provecho del clásico sonido del power trio.

En sus primeros demos y hasta su primer disco, la banda apuntaba hacia un sonido similar al de Sleep o Electric Wizard. No sonaban mal, pero tampoco era nada fresco.

Sin embargo, con la llegada de 2011 y su segundo disco, Dead Roots Stiring, la banda dio un vuelco hacia un sonido que incorporaba elementos de rock y psicodelia.

Los mismos miembros de la banda han aceptado que esto se debe a la influencia que bandas como Colour Haze y Dungen tienen en ellos. Esto se reflejo en largos interludios instrumentales en los que el trío dejaba ver su hambre por demostrar que sabían lo que hacían con sus instrumentos.

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Muchos nos preguntábamos si lograrían superar ese disco, hasta que llegó Lore. El disco, lanzado el 27 de febrero por Armageddon Shop, en Estados Unidos, y por Stickman, en Europa, nos deja escuchar una banda que sigue buscando su lugar en la muy poblada escena del stoner.

El peso de la producción lo carga en los hombros la guitarra. No es que Jack Donovan y Matt Cuoto, bajista y baterista respectivamente, hagan un mal trabajo. Por el contrario, ofrecen todo lo necesario para que las guitarras de Nick DiSalvio se encarguen de ofrecer hooks desde el primer momento.

El trío hace un trabajo muy competente uniendo los mejores aspectos de sus influencias, agregan energía a la psicodelia de Colour Haze, hooks al lado progre de Dungen y melodías vocales superiores a las de Electric Wizard.

Sin embargo, a pesar de ser un trabajo competente, se sigue escuchando como una banda que está en busca de su sonido, que está esperando hacer su propio Dark Side of the Moon, Dopesmoker o Dopethrone. Y esa es la parte más emocionante del disco, escuchar a una banda joven que, si bien hace muy bien algunas cosas, hay muchos aspectos que podría mejorar, pero, que parece tener la mira en algo más grande.

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Daniel Ahmed tiene barba desde los 15 años y está obsesionado con su last.fm. Fuma mucho porque le va a los Raiders y en Twitter le dicen @arrrghmed

Programa radiofónico. De lunes a viernes de 10:30am a 12:00pm por 96.9 fm Radio BUAP. Va de música contra la lasitud.

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