¡Feliz cumpleaños de las Detonaciones!

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Actividad #58 “Detonaciones microtextuales”

Un día como hoy pero del 2020, publicamos la primera de las actividades de este taller de Detonaciones Microtextuales. Exactamente comenzamos un 23 de marzo con la motivación de perder la cordura creativamente y no sé ustedes, pero a nosotros este proyecto ha dejado mucho más de lo que se esperaba. Con más de 350 minificciones, comentarios, imágenes, inspiraciones y música, cumplimos un año en este esfuerzo tan satisfactorio. Como siempre les damos las gracias por seguir escribiendo y dejarnos leer de su ronco pecho los mundos posibles que podemos habitar.

Esta actividad requiere de un poco más de tiempo, ojalá les sea posible completar la secuencia de actividades que les proponemos, la idea es divertirnos un poquito a manera de celebración en un tipo “Rally en línea” que hemos preparado para ustedes. Como en todos las carreras habrá un ganador de entre los que participen en esta actividad al cuál premiaremos con un regalo secreto. El regalo será sorteado entre los participantes, a los que identificaremos por los correos recibidos.

Actividad #58

Instrucciones

Deberás seguir las instrucciones al pie de la letra para llegar a la revelación final del cuento a escribir. Reuniendo las pistas clave de cada inciso:

  1. Escribe un correo a la siguiente dirección: slyc.icsyh@correo.buap.mx, con la pregunta, ¿Dónde puedo comprar un metro cuadrado de cielo nublado?, anota la respuesta que llegue a tu correo.
  2. Entra a la pagina de https://linternasybosques.wordpress.com/ y busca una publicación que lleva por nombre “Páginas que llueven, truenan y relampaguean.“, allí encontrarás una lista de libros de cuyos títulos escogerás uno.
  3. De alguno de los libros que tengas en casa, busca en la página 133, en la línea 20, una respuesta para la siguiente pregunta: ¿Es el mundo real o ficcional?
  4. Entra a la página de https://www.facebook.com/unacasadepalabras y busca la publicación del cartel para el seminario del próximo 27 de marzo y recoge dos de las palabras que forman el título de la charla.
  5. Deberás enviar la respuesta del siguiente acertijo al correo del punto no. 1. ACERTIJO: Los altos ejecutivos de las empresas, en su mayoría usan tirantes negros ¿Para qué usan esos tirantes negros? Agrega en el correo las respuestas de los puntos 1-4.

Una vez que hayas completado los pasos, escribe tu texto en la sección de comentarios siguiendo las instrucciones que has recibido como respuesta. Los cuentos publicados participaran en el sorteo del premio que daremos por este primer año de Detonaciones Microtextuales. El ganador será anunciado en la siguiente actividad.

No olvides:

  • Subir texto a comentarios.
  • Título
  • Firmar con nombre o seudónimo
  • Límite 29 de marzo del 2021, 23:59 hrs.

Recomendación musical

Minificción recomendada

Poetas

Náufrago en este mundo lejano por donde no pasan ni pasarán nuestras naves, perdido en este grano de polvo apartado de todas las rutas comerciales del universo, estoy condenado a la soledad esencial de sus habitantes, incapaces de comunicarse con una herramienta menos torpe, menos opaca que el lenguaje. Yo lo utilizo para lanzar mensajes en clave que sólo los demás náufragos pueden comprender. La gente nos llama poetas.

 

Ana María Shua

7 Comments

  • Responder marzo 24, 2021

    Alex Rooz

    Tres portugueses bajo un paraguas (sin contar el muerto)

    La huelga tuvo su fin en la azotea. El secretario, el abogado y el jefe del sindicato, mejor referidos como el primer defraudado, el cómplice y el testigo involuntario, rodeaban el cadáver del gerente. “Los altos ejecutivos de las empresas usan tirantes negros para estirarse y continuar altos” fue el último chiste que se le escuchó esa noche en la fiesta por su retiro. Nunca le pareció gracioso a nadie, especialmente al secretario.

    Las últimas gotas del primer aguacero de marzo caían sin gracia sobre el paraguas que los cobijaba, sujetado por la firme mano del abogado. Su mente intentaba concentrarse en el comunicado oficial sobre “la desaparición”, los mejores sitios para deshacerse del arma y la técnica de embolsado que había visto en el quinto tutorial por la mañana.

    Seis horas más tarde todo dependía de la predisposición organizativa del señor conserje: cajas y mueble pesados se tiraban primero, papelería y orgánicos al final. El chofer del camión de basura bajaría a ayudarle a subir el viejo congelador del segundo piso. Charlaría dos minutos más y continuaría su ruta por territorios populares que, como su café, serían fríos y amargos.

  • Agua.

    Para comprar un metro cuadrado de cielo nublado debes ir a “Honey” en la Sierra Norte de Puebla. Debe su nombre a un empresario inglés que además de sus negocios era famoso por su trato digno y cordial hacia los trabajadores.
    Recuerdo cuando trabaje a su lado, él contaba que hay un rio muy bello que cruzaba todo el territorio, y que este al cruzar su ciudad natal, todos se organizaban cada abril para limpiar, cuidar de las flores y árboles, también para disfrutar de esa agua, que supuestamente los purificaba, los llenaba de energía, podría decirse que hasta medicinal era, pues algunas personas comentaban que sus dolencias se marchaban después de hundirse en su corriente.
    Pero lo que aún mas llevo conmigo, era ese dicho característico, que me ayuda a esa mediación entre mis días grises y mis días más vivos y dichosos:
    ¿De mi nombre quedará, nadie mi fama recordará? Pero los jardines que planté, son jóvenes y crecerán… las canciones que canté, ¡cantándose seguirán!
    Y se preguntaran ¿Por qué?
    Estoy muy cansada, los años no han pasado en vano, permítanme un momento y les contaré, mis gatos me esperan en la sala.

    Autor: Kart Ctl

  • Responder marzo 24, 2021

    Lo

    ´RECETA DE LLUVIA Y AZUCAR´

    Un día, me dijo el abuelo: “Existe una receta de lluvia y azúcar”. Esta, según relató, esconde la verdadera felicidad y el delicioso secreto de la vida.

    Encontró la receta por accidente, en realidad él sólo pasaba por el pueblo Chileno llamado: Peor es nada, con la intención de comprar un metro cuadrado de cielo nublado. En el camino se le cruzó la bellísima biblioteca ubicada en territorio de los peoresnadinos. Entre estantes encontró un pequeño papel con la receta más formidable que sus ojos pudieran ver. Sólo estaba mirándola, y dijo con voz meliflua: ¿Es el mundo real o ficcional?

    Después de unos minutos, y con lágrimas en los ojos, dejó la receta donde la encontró, esperando que algún otro incauto tuviera la suerte de cruzarse con ella.

    Jamás reveló el contenido de dichosa receta, pero nunca conocí a un ser que viviera su vida más feliz y de una manera tan deliciosa.

    Hoy con la muerte del abuelo, me dispongo ir a buscar esa receta. Me he armado con sus tirantes favoritos, y con los pantalones bien amarrados, me dirijo a Peor es nada.

  • Responder marzo 27, 2021

    Lord Erhaben

    Bárbara bajo la lluvia.

    Soy una persona que podrían considerar “lectora” porque siempre me verán leyendo un libro, me encanta aprender sobre la divulgación de los misterios del planeta. El otro día leí que en un lugar llamado “Ultramort” venden cielo nublado por metros cuadrados, según el libro sólo debo llevar unos tirantes negros para sujetar mis pantalones ya que todos los habitantes de ese lugar los usan ¿será para caminar sin mojarse los pantalones? El lugar está cerca de donde vivo, pero hay que seguir ciertas instrucciones para encontrarlo: primero cruzar el puente de los vientos, después seguir el sendero de la humedad y por último atravesar el bosque blanco todo en un día lluvioso. Espero no cueste mucho la nube porque sólo llevo poco dinero, pero cuando la compre sabré cómo se hace la lluvia además si cumplo el requisito de tener un corazón puro y mente limpia podré subirme en ella y conocer varios lugares mientras esparce su rocío en la tierra. Hoy está comenzando a llover así que intentará llegar antes de que cese la lluvia.

  • Responder marzo 28, 2021

    Vanessa

    Para que no se les caigan los pantalones

    Nunca creí en superstición alguna, espejos rotos, gatos negros o sal regada, desafié todas esas cosas como si de la gravedad se trataran… Nunca creí en superstición alguna hasta que nació mi sobrina, la chiquilla que se saltó algunos genes y heredó algunas de mis gracias, la que cree que no hubo sol ni luna antes de que ella naciera y habla de territorios y bibliotecas con su abuelo por videollamada.

    No es que ella me haya hecho algo malo, no se adelanten, pues todo ocurrió de la forma menos imaginada. Un día, sentados los dos en el jardín de su casa, de repente me preguntó:

    —Tío, ¿sabes qué deben hacer los hombres para que no se les caigan los pantalones? —Negué con la cabeza—. Nunca deben ver una nube con forma de nube.

    Reí un poquito, achispado por su imaginación de siete años, pero ella no reía conmigo. Me miró con sus esquirlas negras, como si fuera la persona más tonta que jamás hubiera visto.

    Aquello pasó hace diez años; los mismos años desde que vi una nube con forma de nube y uso tres cinturones.

    -Vanessa Barrales.

  • Responder marzo 29, 2021

    Sibarita

    Meditación, bibliotecas….

    … y decisiones.

    Hoy, como todos los viernes, me encuentro en la biblioteca, en mi sillón de siempre, leyendo el más extraño de los libros. Lo elegí aleatoriamente de uno de los estantes pero parece contener oraciones sin conexión entre ellas.

    Mientras exploro el extraño libro, un hombre muy formal usando tirantes negros que sostienen sus muy bien planchados pantalones entra a la biblioteca preguntando dónde comprar un metro cuadrado de cielo nublado.

    En la primera página del extraño libro se lee “Para comprar
    un metro cuadrado de cielo nublado debes ir a…”. Tan pronto como leo esa oración en mi cabeza, el hombre formal dirige su vista hacia mí y me observa como esperando una respuesta.

    Decido ignorar al hombre formal y procedo a leer una página diferente.

    “El paraguas de navegación te guiará a tu destino”.

    Levanto la vista y un paraguas, que no había notado anteriormente, descansa cómodamente en mi sillón.

    Medito unos segundos qué hacer con el paraguas. En el cielo el sol brilla y es claro que hoy no lloverá. Hoy no necesitaré un paraguas. Así que simplemente lo pongo en la caja de objetos extraviados y tomo un libro diferente.

    Sibarita

  • Responder marzo 29, 2021

    Ela

    Memorias

    Miro a mi alrededor y solo hay caos. Me gustaría escapar, tomar mi maleta, llegar a territorios donde nadie me conozca y pueda ser yo sin deberle nada al pasado. Sin embargo, sé que esta idea es ridícula y sin importar que me fuera a “No mame”, en el condado de Garfield Colorado para comprar un metro de cielo nublado, esperando ver llover para que las gotas deshagan tus recuerdos, sé que será imposible. Ahora que no queda nada quedamos tú y yo. Nos invade el recuerdo de lo que pudo haber pasado, si tan solo nos hubiéramos atado bien los tirantes como ejecutivos de empresa; si tan solo nos hubiéramos arriesgado como cuando un niño se sube a una montaña rusa por primera vez. Y así, van surgiendo más incógnitas que se quedan sin resolver, me aterra el hecho de pensar en todo lo que pudo haber sido si tan solo nos hubiéramos quedado. Me invade tu recuerdo, tu sombra, tu voz, tu luz… pero aun estando lejos, un pedacito de ti quedó conmigo. Sé que, aunque estuviera al otro lado del mundo te sentiría cerca, incluso si me fuera al lugar menos popular y escondido del mundo donde no llega el sol, pero vos sí y me siento afortunada.

    Ela

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