La Universidad de México y los jesuitas: Primeras peticiones en 1573 para establecer colegios de jesuitas en varias ciudades

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  • Por: María de Lourdes Herrera Feria, Rosario Torres Domínguez y Edgar Iván Mondragón Aguilera

Todavía no cumplían los jesuitas un año de haberse establecido en la Ciudad de México cuando comenzaron a llegar peticiones de varias ciudades del virreinato para que fueran establecerse en esos lugares: Pátzcuaro, Valladolid (Morelia), Oaxaca, Guadalajara, Veracruz y Zacatecas. Las autoridades eclesiásticas y civiles de la ciudad de Puebla reiteraron también sus peticiones al padre Provincial de México para que la compañía de Jesús iniciase por fin un colegio en esa ciudad. Mientras esto iba a realizarse, los jesuitas ciñéndose a las normas dadas por San Francisco de Borja, trataron primeramente de consolidar sus fundaciones en la ciudad de México, especialmente el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo (1573) y otros tres colegios dependientes de él: San Gregorio, San Bernardo y San Miguel, que vinieron a reunirse y informar en 1583 el colegio de San Idelfonso. Y fuera de la capital del virreinato abrieron los colegios de Pátzcuaro (1574)Oaxaca (1574) y Tepozotlán (1574).

Antiguo Colegio de San Ildefonso | Hotel Riazor

Así, desde los comienzos se esforzaron los jesuitas por cumplir con las orientaciones y normas recibidas de San Francisco de Borja, conforme a las cuales deberían atender primeramente los colegios para los criollos y el trabajo misional con los indios; secundariamente cumplirían con los ministerios de predicar, confesar y doctrinar. Estas últimas labores apostólicas las emprenderían, muchas veces, como un complemento del trabajo educativo y como un medio muy adecuado para conocer el ambiente, la problemática y las necesidades espirituales de la población de la Nueva España. Éstos los capacitaría mejor para atender con mayor eficiencia y realismo las tareas educativas en sus colegios.

El provisional padre Pedro Sánchez consideró además que era de vital importancia el no separar las fuerzas y actividades de los miembros de su provincia por el inmenso campo misional y apostólico que tenía delante.

Juzgó necesario circunscribirse primero, con toda dedicación, a fundar y organizar el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo y de sus colegios subsidiarios en la capital de la Nueva España: el de San Pedro y San Pablo, el de San Gregorio, el de San Bernardo, el de San Miguel y el de San Lucas. Por lo demás, no sistemas y métodos implantados en la ciudad de México servirían de pauta y modelo para los centros educativos.

El antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo | Relatos e ...

Fragmento recuperado de libro El Colegio del Estado de Puebla y sus documentos fundacionales. Ediciones BUAP.

Estudiante de Psicología. Desde hace 21 años jugando a ser humana.

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