¡Es momento de reconocer al personal de salud!

Compartir

Hemos considerado al personal de salud como ¨súperhéroes y súperheroínas¨, sin embargo, debemos tomar conciencia y reconocer que el personal no tiene habilidades infrahumanas. No tienen súper poderes ni son invencibles. Entre agresiones y falta de insumos, este sector enfrenta al Covid-19 en todo el mundo.

Nuestro país y el mundo enfrentan una crisis sin precedente alguno: el SARS-CoV-2. Nos ha sorprendido desde los ámbitos que creíamos más fuertes en la cimentación social y ha puesto en posición vulnerable a todas las economías del mundo. Incluso aquellas naciones que habían mantenido estándares envidiables en la prestación de servicios de salud y control de crisis, han enfrentado con grandes esfuerzos esta pandemia.

Las principales víctimas de la pandemia ocasionada por esta nueva cepa de Coronavirus, el Covid-19, serán las poblaciones vulnerables. Eso es una desafortunada realidad. Debemos poner rigurosa atención en tomar medidas que garanticen el acceso a los servicios básicos para las comunidades en situación de desventaja. El acceso al agua potable en tiempos de Covid-19 no está a discusión. Como acción prioritaria en medidas de mitigación de contagios, deben crearse estrategias capaces de dotar del vital líquido a las comunidades que padecen de esta escasez.

Hablando de sectores vulnerables, el de las y los trabajadores de la salud. Mi madre es enfermera, con más de 20 años de experiencia en el Sector Salud. Ella reconoce la crisis por las que sus colegas pasan en este momento. Actualmente, ella forma parte del personal inhabilitado temporalmente, debido a las restricciones de salud que tiene al formar parte de los grupos de riesgo. No ha sido fácil para ella. En más de una ocasión ha considerado ir a su centro de trabajo, en aras de apoyar a sus compañeras y compañeros. Ha puesto en una balanza el ejercer el juramento hipocrático que hizo al iniciarse como profesional de la salud y apoyar en la línea de batalla contra el Covid-19; o quedarse en casa para salvaguardar su salud y la de su familia.

Con tristeza lee mensajes de compañeras que han contemplado conseguir algún otro lugar donde vivir mientras dura la emergencia. Rentar cuartos o conseguir habitaciones de hotel para pagar entre varias personas, figuran entre sus primeras opciones. Por otro lado, quienes no pudiesen afrontar estos gastos, deberán resistir en casa, pero incapaces de tener contacto con sus familias, mas que con medidas de distanciamiento social.

Tiene razón, no hemos puesto suficiente atención en todo el personal que trabaja en la línea frontal de atención a pacientes con síntomas de Coronavirus. Necesitamos reconocer al personal de seguridad que resguarda los nosocomios, camilleros, laboratoristas, enfermeras, enfermeros, médicos, médicas, personal que labora en funerarias, personal de farmacia, de archivo, secretarias, secretarios, técnicos en urgencias médicas, paramédicas, policías y todo el personal que día a día corre el riesgo de contagiarse.

Por otro lado, con mucho dolor, mi madre observa las denuncias de personal de salud por falta de insumos y discriminación. Es irreal pensar que hay personas capaces de agredir a quienes dan su vida por la salud de todas y todos. Es imposible no sentir coraje e impotencia cada que se dan a conocer estos casos. A pesar de ello, considera que si alguna de las personas que actúan con odio o ignora la magnitud de la epidemia, se llegase a contagiar, habrá un extenso grupo de profesionales dispuestos a salvaguardar sus vidas.

Quiero recordarle al personal de salud, que no están solas ni solos. El día de hoy habemos millones de personas en todo el mundo, reconociendo, respetando y admirando todo su esfuerzo. Sabemos que no es nada fácil usar doble equipo de protección por tiempos prolongados, sabiendo que no puedes tomar agua ni ir al baño, agregándole el miedo e incertidumbre de saber que puedes llevar el virus a casa. Debemos humanizar estas acciones y prestar mayor atención a sus necesidades, mismas que son claras. Las muestras de odio, discriminación y agresiones no tienen cabida en esta crisis ni en ningún otro momento.

Actualmente en México miles de personas, organizaciones, instituciones y empresas se han solidarizado con el personal de salud. Sin embargo, más allá de las muestras de cariño transformadas en alimentos, bebidas, cantos y regalos; la forma más eficaz de reconocer nuestro apoyo, solidaridad y respeto como ciudadanía a este sector es simple: acatando y tomando en serio las medidas de protección sanitaria. De esta forma se aplanará la curva de contagios y podremos disminuir los efectos letales del Covid-19 en México.

Gracias por su servicio. Sabemos que son madres, padres, hermanas, hermanos y lo más importante, personas. Personas que experimentan el miedo, tristeza e incertidumbre.

Con mucho cariño, fuerza, respeto y admiración para todo el personal de salud. En especial a aquellos que están al frente de la línea de atención a pacientes con síntomas de Covid-19. A quienes laboran en el Hospital Universitario de Puebla (HUP), en instituciones de salud públicas y privadas de todo México. Reconociendo a las mujeres y hombres que han perdido la vida al haber contraído SARS-CoV-2, estando en funciones. No son solo cifras. Son seres humanos que lo han dado todo en el ejercicio de su profesión, poniendo el bienestar de nuestro país como prioridad. Siempre serán recordadas y recordados.

Si tenemos el privilegio y oportunidad de hacerlo, quédemonos en casa. Si debemos salir, emprendamos todas las medidas de seguridad sanitaria posibles.

Soy de la Ciudad de México. Me gusta hablar, acomodar palabras, el té y la comunicación política. Doy las noticias en la radio (1530 AM - Radiorama Valle de México) y me leo los periódicos todos los días.

Be first to comment