El cambio racial en el cine

Compartir

Como espectadores en muchas ocasiones hemos deseado ver adaptaciones a la pantalla grande de comics, libros, novelas inclusive remakes (nuevas versiones de obras ya existentes) de películas que ya tienen sus años; sin embargo, muchas de estas adaptaciones o re-imaginaciones no son lo que el público esperaba, ya sea porque la historia que presentan no es fiel a la original, es decir que no conservan la esencia de la obra en la que están basados o inspirados, o inclusive el personaje principal o secundario ha cambiado de raza.

Esta práctica no es para nada nueva, a lo largo de la historia del cine han existido diversas obras en las que los personajes presentados en los filmes son completamente diferentes a los de las obras originales, el cambio mas evidente siempre es el cambio racial.

Desde hace algunos años la industria cinematográfica ha abrazado a la inclusividad para darle más representación a grupos sociales, étnicos o razas que históricamente han carecido de presencia en la industria del cine, dominado por una supremacía blanca.

Whitewashing y cambio racial

El whitewashing/blanqueamiento es una práctica utilizada en el reparto de una película o serie, donde actores blancos interpretan y dan vida a personajes históricamente de otra raza o grupo. Es una práctica muy utilizada en la industria fílmica de Estados Unidos.

El problema de blanquear o cambiar de raza a los personajes surge de la misma práctica y los productores, estudios, directores y escritores que no quieren esforzarse en lo más mínimo eso, o que se les impone cumplir con estas prácticas y terminan optando por el camino fácil: tomar algún personaje ya consolidado a lo largo de los años con ciertas características físicas o emocionales y darle un faceswap/cambio de rostro. Ejemplos de ello hay bastantes, solo por mencionar los más conocidos tenemos a:

Nick Fury un personaje original de los comics de Marvel, creado por Jack Kirby y Stan Lee, el cual desde su primera aparición hasta la fecha ha sufrido algunos cambios, sin embargo, el más evidente es su cambio de raza, siendo interpretado en la pantalla grande por Samuel L. Jackson.

La teniente Makoto Kusanagi, protagonista de la aclamada película japonesa anime Ghost in the Shell, es un personaje femenino fuerte y con rasgos japoneses, también ha sido victima del cambio racial, la adaptación norteamericana colocó a Scarlett Johansson en el papel principal a pesar de las criticas y peticiones para que no fuese ella quién le diera vida en la pantalla grande.

Light Yagami, protagonista de la serie de anime Death Note, en su adaptación norteamericana también se le cambio la raza siendo Nat Wolff el encargado de interpretarlo.

Johnny Storm o la antorcha humana, el co-protagonista del famoso grupo de super héroes de Marvel, Los Cuatro Fantásticos, en la última adaptación cinematográfica también se le ha cambiado de raza, Michael B. Jordan fue quien le dio vida al personaje rubio y blanco original de las historietas.

Deadshot, personaje de la editorial DC Comics, creado por David Vern Reed, Lew Schwartz y Bob Kane, originalmente un personaje blanco y en su adaptación a la pantalla grande fue interpretado por Will Smith.

Kingpin/Wilson Fisk, villano super conocido en las páginas de Spider-man y Daredevil, reconocido principalmente por su imponente aspecto, en la adaptación cinematográfica del 2003, fue interpretado por el difunto Michael Clarke Duncan.

Ejemplos como estos sinceramente creo que hay bastantes y podría seguir hablando largo y tendido, pero el punto era demostrar que Hollywood a lo largo de los años ha realizado estas prácticas.

¿Los cambios radicales son tan malos?

Entramos en una pregunta bastante difícil de responder, principalmente porque, así como ha habido grandes criticas por el cambio de raza de los protagonistas o actores de reparto, también ha habido casos donde no se les ha dado demasiada importancia, al contrario, se han adoptado de excelente manera como si desde un principio se hubiesen concebido de esa forma, por ejemplo:

Orson Welles, interpretando a un árabe en Othello de 1952 película que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes del mismo año.

Morgan Freeman, interpretó a un personaje originalmente irlandés (así es representado en las obras de Stephen King) en su respectiva adaptación a la gran pantalla The Shawshank Redemption de 1994, papel con el que estuvo a punto de ganarle el Oscar a Tom Hanks por su actuación en Forest Gump.

Al Pacino, le dio vida al mítico Tony Montana en Scarface de 1983 dirigida por Brian De Palma, el personaje que interpreta es un refugiado cubano que logra levantar un imperio de drogas en California, es un “remake/re-interpretación” de una cinta del mismo nombre estrenada en 1932, con la diferencia de que en la versión anterior el protagonista es italiano.

Idris Elba, fue el encargado de interpretar por primera vez en el cine al Heimdall, un Dios nórdico perteneciente al lore de las historietas de Thor, el personaje en los comics es blanco pues esta basado en la mitología nórdica.

Tessa Thompson, actriz que ha interpretado a Valkiria (otro personaje perteneciente al mundo de Thor) el personaje original es una mujer blanca, con ojos azules, cuerpo musculoso y cabello rubio, Tessa rompió el cannon en Thor:Ragnarok, película dirigida por Taika Waititi.

Pero entonces… ¿Qué pasa? ¿Por qué algunos casos están bien vistos y otros no? Es difícil dar una respuesta a estas cuestiones que posiblemente te formulaste con lo que te he expuesto hasta esta parte. La razón por las que la industria realiza este tipo de cambios superficialmente, es por ser más inclusivos y esto responde a la situación social actual en la que nos encontramos, donde una parte mayoritaria de personas demandan ser representados en todos los medios posibles, tener un espacio y visibilidad ante todos.

Sin embargo, estas demandas en muchas ocasiones son cumplidas, pero de una manera forzada, pues como mencionaba con anterioridad, muchas veces ni se toman la molestia de escribir personajes nuevos que si representen a la raza con la que quieren conectar/simpatizar, simplemente toman uno ya existente y lo intentan hacer pasar por una demostración de inclusión, por una acción tolerante ante la diversidad, en consecuencia siempre hay una parte que rechaza por completo estas prácticas, inclusive si el personaje en cuestión es de su misma raza o grupo, principalmente porque conocen a esos personajes, son fans y les ofende de alguna manera que no se respete la esencia original.

¿Y qué pasa con los cambios que sí están bien vistos? Considero que se debe al año en que se realizaron, muchas películas o personajes que hoy en día son bastantes queridos e inclusive algunas cintas consideradas de culto, se realizaron hace bastantes años atrás, cuando el acceso a los medios de comunicación estaba menos masificado, por ello muy pocos conocían la historia o el personaje original, simplemente se quedaban con la versión que tuvieron suerte de acceder. Otra razón por la cual creo que no hay tanto desdén colectivo es porque estas versiones, a pesar de haber cambiado de raza, sí respetan la esencia del personaje original e inclusive la superan o aportan nuevos elementos al mismo. También el actor o actriz que le da vida, aunque sea de otra raza diferente influye muchísimo, tal es el caso de Will Smith (actor sumamente querido) con su interpretación de Deadshot en Suicide Squad o los ejemplos que mencioné con anterioridad. Los avances de la tolerancia en la sociedad también pueden influir en la aceptación de estos cambios raciales, pues al promoverla muchos dejan de visualizar estas alteraciones como algo negativo, siempre y cuando estén bien realizadas.

***

Nuestro divulgador invitado, Brandon J. Carrera Rodríguez, es un apasionado espectador del séptimo arte y los videojuegos, interesado en la cultura pop, estudiante de primer semestre de la Licenciatura en  Ciencias Políticas del Complejo Regional Sur BUAP.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

Be first to comment