El final: sobre terminar la universidad

Compartir

En México terminar una carrera universitaria toma aproximadamente cinco años, es decir, mucho tiempo. El 8% de vida del que una persona dispone, contando que esa persona viva hasta los 70 y luego muera.

Visto así, suena terrible, incluso grotesco hacer estos cálculos. Pero es la única forma que he encontrado a mi alcance para poder ejemplificarlo. Sí. Terminar una carrera universitaria lleva mucho tiempo.

Quizás es por esta razón que muchos desertan al cabo de ciertos años, abandonan lo que sea que estén estudiando y luego desaparecen sin que nadie los note, sin que nadie los vuelva a ver. Sabedores de que la vida está en otra parte, dan media vuelta y toman otro camino, a veces más riesgoso, a veces más inerme. Pero lo toman, hasta que el tiempo convierte la universidad en algo tan pequeño, que pareciera que nunca hubiera existido en verdad, y la memoria lo borra.

De vez en cuando uno los encuentra, los mira de lejos cruzar la avenida, y confirma que están bien. De hecho, en la mayoría de los casos parecen más felices que ayer.

¿Por qué? Tal vez porque se han dado cuenta de que un suspiro más es también un suspiro menos. O tal vez porque han comprendido que no somos más que muñecos de cuerda puestos sobre una mesa caminando hacia el borde, hacia el final.

En este sentido, podrían preguntarse: ¿entonces quién está bien y quién está mal? Nadie está bien. Tampoco nadie está mal. Todos vagamos por senderos distintos, cabalgando a galope hasta que el sol se oculte, surja la noche y el mundo comience nuevamente a darse cuerda. Al final, dichos senderos, aunque distantes, se rigen bajo las misma leyes del orbe.

Cabe decir entonces que no son muchos lo que están dispuestos a sacrificar su tiempo, su vida por un papel que, por otra parte, es como venderle tu alma al diablo, como firmar un acta de matrimonio, porque, eso sí, hasta después de franquear el umbral de la muerte se referirán a ti bajo el apelativo Licenciado. Pero aquellos que así lo deseen, de menos dirán que cinco años fue mucho tiempo, muchísimo, pero el mejor malgastado.

Estudiante de Comercio Internacional, colaborador de Cultura Colectiva y un empecinado por ser leído. «Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.» -Milan Kundera

Be first to comment