7 cosas que debes de saber antes de ir a psicoterapia

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En nuestra sociedad persisten todavía prejuicios sobre asistir a psicoterapia, lo que puede llegar a causar miedo o confusión sobre este proceso. Entre los amigos, la familia e inclusive las redes sociales, miles de ideas erróneas (o no) van circulando, de tal forma que podría alejarnos de la decisión de asistir. Sin embargo, tenemos que recordar lo valioso de nuestra salud mental y lo indispensable que resulta ser parte de un proceso terapéutico. Por lo que te compartimos algunos puntos que pueden ayudarte a tener una mejor experiencia en la psicoterapia

1.- Es normal sentir nervios

Cada persona tiene una historia propia, totalmente valiosa, que en ocasiones es difícil de contar y más si se lo cuentas a un extraño. No obstante el psicoterapeuta ha tenido una formación para desarrollar la empatía y escuchar de forma activa. Es decir, que puedes tener por seguro que estará al pendiente de algún detalle que consideres fundamental, además de que durante las sesiones, él busca crear una atmósfera donde no te sientas juzgado y puedas expresarte sin restricciones.

2.-Tienes derecho a conocer el enfoque terapéutico y tener dudas

Dentro de la práctica terapéutica es normal desconocer algunos aspectos de la terapia, así como también es normal que tengas dudas. Cada terapeuta tiene una formación diferente y por supuesto no todos emplean el mismo enfoque terapéutico. Si bien para muchos no es vital saberlo, pero tú consideras necesario conocer un poco más, puedes preguntar sobre aspectos relacionados al proceso.
Así mismo te darás cuenta que en las primeras sesiones tú y el terapeuta van a fijar objetivos y por supuesto explorarán las expectativas alrededor de ello. Así como irán realizando ciertas actividades.

3.- Hay unas sutiles diferencias entre psicólogos, psiquiatras, psicoanalista y psicoterapeutas

Podría parecer lo mismo, pero no, ya que hay algunas particularidades que marcan diferentes pautas de trabajo. En primer instancia el psicólogo tiene estudios universitarios en psicología y atiende las dificultades psicológicas desde una compresión del comportamiento humano, pero como tal no todos los psicólogos pueden hacer ejercicio de la psicoterapia, ya que hay diversas áreas de especialización y no todos poseen la formación clínica.

Por otro lado, los psiquiatras tienen una formación médica y una especialización en trastornos psiquiátricos. Su enfoque le da más importancia a los aspectos orgánicos de los trastornos mentales por lo que utiliza principalmente la farmacología (además de ser los únicos capacitados para preescribir medicamentos).

En el caso de un psicoterapeuta, hay de por medio una especialización en psicoterapia cursada, además de que podría estar especializado en ciertas temáticas por ejemplo: duelo, pareja o depresión.

Finalmente en el caso del psicoanalista se trata una persona formada a partir de la teoría desarrollada por Sigmund Freud.

4.- Es vital sentirte en confianza con tu psicoterapeuta

A veces se olvida pero los psicoterapeutas también son personas y tienen su personalidad y formas de ser. Dentro de la relación terapéutica será necesario que sientas comodidad y confianza; es decir que puedas libremente decir cualquier cosa que sientes o pienses.
Nuevamente en todo momento debes experimentar que el psicoterapeuta está siendo empático contigo y que no esta emitiendo un juicio de valor

5.- No todo lo hace el psicoterapeuta, por lo que tendrás que hacer tarea

Hay una falsa creencia que es muy común cuando se habla del mundo de la psicoterapia: el psicoterapueta es milagroso, y NO, los psicoterapuetas no hace milagros. En realidad ir a psicoterapia requiere que ambas partes colaboren, pues ambos poseen recursos valiosos para llegar al objetivo planteado. Por una parte la el psicoterapeuta conoce de técnicas y métodos para propiciar cambios, mientras que la persona (y lo más importante) es una experta de sí misma y por tanto posee los conocimientos necesarios para desarrollar la terapia.

Precisamente por la condición de expertise, tendrás también que desarrollar ciertas tareas. Además de que las tareas, que diseñan los psicoterapeutas, están organizadas para que tu desarrolles ciertas habilidades, de tal forma que son la manera perfecta de reflexionar y practicar nuevas cosas.

6.- Puedes cambiar de terapeuta o te pueden canalizar

Nuevamente vale la pena señalar que en la relación terapéutica hay humanos de por medio; humanos con sentimientos, pensamientos y relaciones a su alrededor. Si dentro del proceso no sentimos confianza con nuestro psicoterapeuta o sentimos que hemos llegado al límite y no hemos avanzado hacia donde queremos, podemos tomar la decisión de cambiar de terapeuta.

Así mismo en el caso del psicoterapeuta, si este no considera tener los elementos para ser parte del proceso podrá canalizarte con un especialista que tenga una mayor trayectoria en ese tipo de situaciones. Inclusive hay momentos en que se requiere de canalizar cuando por cuestiones externas al psicoterapeuta, no se puede seguir con el proceso.

7.- Ir a psicoterapia es una inversión

El objetivo principal de la terapia es propiciar un cambio positivo de acuerdo a tus propios criterios, por lo que es muy probable que ciertas relaciones dentro de tu familia, pareja y trabajo vayan escalando a un nivel nuevo. Por otro lado la psicoterapia también representa una inversión a la prevención, lo que se materializa en un mejor uso de tus recursos personales.

Estudiante de Psicología. Desde hace 21 años jugando a ser humana.

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