Teatro, el mejor salón de clases

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Cualquier actividad dentro de la enseñanza tiene un valor único, en el caso del teatro y las artes en general podemos decir que este se relaciona con la vida cotidiana.

No se malentienda esta aseveración, el teatro no se trata de algo simple o fácil. Aún las personas que “nacieron” para esto requieren de preparación. Sin embargo el teatro permite ser un medio socializador, donde los alumnos sin importar la edad aprenderán múltiples habilidades.

La escuela debería garantizar ser un foco cultural y artístico. La implementación de las artes y el desarrollo de la creatividad es
uno de los elementos más importantes en la formación de los alumnos, pues desarrolla habilidades como el pensamiento crítico o el hablar en público

Pero enserio ¿si es útil el teatro?¿Qué aportaría el teatro como actividad escolar?

Sí, sí siempre sí. El teatro puede convertirse en el mejor salón de clases. El niño en la etapa formativa que vive, requiere del juego como factor esencial en su desarrollo. En este caso el teatro permite la interiorización de aspectos simbólicos como los roles y las reglas, así como el conocimiento de sí mismos.


El teatro entonces un “laboratorio de prueba” donde el niño jugara a representar en sus más variadas expresiones las situaciones que la vida social le planteará y sobre las cuales ya tendría un bagaje adecuado, un “acervo situacional” que le sirviera de referente introyectado.

Esta recreación no se trata de una receta de cocina. El dinamismo del teatro permite la recreación de la realidad en diferentes esferas en las que nos desempeñamos. De ahí que a más edad permitan también contextualizar y fortalecer la indentidad , creencias y valores propios en los adolescentes.

La diversidad de realidades a través de una experiencia vívida y vivida, produce empatía ya sea en la relación espectador-personaje o como personaje-representante. 

Además de que operativamente los alumnos aprenden:

  • Adaptación al cambio
  • Intercambio de roles.
  • Ensayo – error como interacción constructiva del conocimiento.

Por otra lado la parte estética nos permite entender el leguaje artístico y desarrollar:

  • Sensibilidad ante el hecho artístico
  • Imaginación.
  • Creatividad.


Las cualidades del arte, es que su conocimiento, práctica y estudio, induce en los modos sensitivos de los individuos. En pocas palabras, induce a la creación y potenciación de hábitos sensitivos

Referencia:

Aymerich, C y M. “Expresión y arte en la escuela”. Teide, Barcelona

Eines, Jorge. “La dramatización escolar” Editorial Fundamentos, 1986 Madrid

Estudiante de Psicología. Desde hace 21 años jugando a ser humana.

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