Los libros y las complicadas adaptaciones: Diablo Guardián.

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Hoy en día, debido a la tan inusitada y obstinada resistencia a la lectura, los libros guarecen en los estantes de las librerías al tiempo en que se empolvan, deforman y degradan. Y acaso será una mentira que de a poco se ha hecho cierta, pero el mexicano no lee. No lee absolutamente nada, ni siquiera los manuales; como mucho los memes.

Es algo extraño, y cada vez que los analistas lo estudian terminan por apenas discernir ligeras causas decimonónicas. Según la OCDE y la UNESCO, México ocupa los últimos lugares en cuanto a hábito a la lectura. En comparación con países como Canadá, que el habitante promedio lee en promedio 17 libros al año; el mexicano apenas llega a dos, máximo. Pero con todo, creó que ello reside en el hecho de las condiciones económicas y siempre cambiantes.

Pues si a guisos existe tiempo suficiente ¿Como adoptar un hábito a la lectura, sumándole además los altos precios de los libros?

Nada más no hay respuesta, y, más bien, se queda suspendida en la nada. Pero esto no es de apenas, sino que tiene consigo un trasfondo profundo. Pues fue a principios del siglo XXI cuando comenzó a darse esta reacia tendencia, y no sólo para México; sino para muchos otros países más. Y dada dicha situación, hoy en día ya es bastante común ver adaptaciones cinematográficas de novelas. Ejemplos: 50 sombras de Grey, Las ventajas de ser invisible, El gran Gatsby, etcétera-etcétera.

Al principio está tendencia estaba llena de prejuicios, y había —y hay— mucha gente jactanciosa. Yo no veo una adaptación, mejor leo el libro, porque siempre en las adaptaciones se salen del guión o trama original. Y aunque en teoría eso es más que cierto, siempre se pasa por alto un punto importante y de simple lógica: sí las adaptaciones se apegaran con fervor a la obra, nadie recurriría, ni en sueños delirantes, al libro. Es quizá una artimaña comercial, pero entretanto funciona como un gancho material e imprescindible para formar un nuevo lector. He ahí la respuesta por la cual las adaptaciones no se apegan jamás al libro.

Y ahora que los he traído hasta este punto, había que hablar de una adaptación ligeramente reciente: Diablo Guardián, novela que obtuvo el premio Alfaguara en el año 2003 y que fue escrita por el mexicano Xavier Velasco.

La adaptación no se hizo bajo el titulo “película”; sino serie, la cual está disponible en Amazon Prime. Y en ella aparecen cosas sacadas de tiempo, diferentes y hasta extrañas, pero divertidas. Pues aunque dicha serie no está apegada al cien por cien al guión-trama original, cuando menos entusiasma y motiva al televidente (que horrible palabra) a recurrir al libro. A rebuscar, cuchichear, husmear entre páginas la verdad de la historia. Y es claro que ya ese simple hecho es un logró irremisible.

Además, hasta ahora tan solo se ha estrenado la primera temporada, la cual consta de 10 capítulos. Por ello, sí jamás han leído el libro, vean la serie. Sí ya han leído el libro, igualmente vean la serie y disfruten morir lentamente. No diré más.

Estudiante de Comercio Internacional, colaborador de Cultura Colectiva y un empecinado por ser leído. «Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.» -Milan Kundera

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