El problema de arrepentirse

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¿Recuerdas la última vez que te arrepentiste de hacer algo o de no hacerlo? El arrepentimiento es el momento, generalmente posterior a una decisión, donde nos cuestionamos sobre otras alternativas y su posible beneficio, resultando mejor que nuestro estado actual.

Todos en algún momento hemos experimentado esta sensación un tanto desagradable y conflictiva. Pensemos un ejemplo, tal vez vas por la calle y de repente ves en una tienda algo te llama tanto la atención y te dices que lo necesitas en tu vida y lo compras. Al llegar a casa probablemente te preguntes si era necesario, y tal vez llegues al punto de arrepentimiento donde dices “no debí de comprarlo. En este caso hablamos de un arrepentimiento postdecisión.

No obstante también antes de la decisión, puede presentarse el arrepentimiento cuando incluso aún no se ha tomado la misma. Este arrepentimiento anticipado es un tanto más peligroso, pues  además de la insatisfacción, puede llegar a producir ansiedad y parálisis.

Ambos tipos tienen consecuencias emocionales interesantes. En el caso del arrepentimiento anticipado la decisión es más difícil de hacer mientras que en el arrepentimiento postdecisión se vuelve complejo disfrutar la elección realizada.

Dentro de los factores que llevan a pasar por el proceso de arrepentimiento esta el sesgo de omisión. Esto tiene relación cuando no consideramos cierta información y actuamos. La mayoría presenta mayor arrepentimiento ante esta situación a diferencia de no haber hecho algo aunque esto después resultará equivocado.

Otra situación problemática que nos lleva al arrepentimiento, es cuando estuvimos muy cerca de nuestros objetivos, pero no los logramos. Un gran ejemplo de esto son las olimpiadas, pues curiosamente el segundo lugar, pese a tener una mejor posición que el tercero, en realidad suele cuestionarse que hubiera podido hacer y se arrepiente de aquello que no ejecutó.

Finalmente nos encontramos con la responsabilidad. Cada persona toma sus propias decisiones, pero imaginemos que vas con algún amigo a comer y te toca elegir la comida. Si esta resulta desagradable es probable que te sientas más arrepentido. Generalmente cuando nuestra decisión resulta negativa, tendemos a experimentar dicha lamentación.

Referencia:

Schawartz, B. (2004). The paradox of choice. Why more is less. Estados Unidos: Harper Perennial

Estudiante de Psicología. Desde hace 21 años jugando a ser humana.

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