El cuerpo como archivo y memoria. Una mirada a la Retrospectiva de Xavier Le Roy

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La naturaleza de cualquier práctica artística en la contemporaneidad radica en hacer, construir y desconstruir a partir de la propia disciplina, es decir, el arte contemporáneo se ha caracterizado por su constante expansión, cada vez más amorfo, y su prolongación hacia nuevas posibilidades ha permitido que otras disciplinas puedan insertarse en el discurso. Tal es el caso de la danza, quien bajo ciertas consignas ha podido introducirse en el aparto museístico para dialogar con nuevos públicos. En está nueva vuelta de tuerca, la danza ha ganado ventajas en cuanto a visibilización y pertinencia en los discursos actuales. ¿Cómo puede entrar el cuerpo y la danza al museo?

La Retrospectiva de Xavier Le Roy que se presentó en el Museo Jumex resulta interesante y pertinente para la discusión, está exposición es un esfuerzo por dislocar el aparato museístico, el formato de exposición, la idea de genio como creador único y por supuesto invitar a repensar la danza y su relación con el cuerpo. La exposición permite que se generan mejores interacciones con el público, más íntimas y cercanas. Al recorrer la sala se entra en un espacio que activamente permite entrar y salir de la construcción de escenario tradicional para transitar por espacios móviles que se efectúan de formas más horizontales.

De está manera, la Retrospectiva de Xavier Le Roy es una obra colectiva, que abre las puertas a discutir sobre la pertinencia del cuerpo en nuestra contemporaneidad, ¿Qué puede el cuerpo en un museo?, ¿Qué sucede cuando las piezas de una exposición te hablan, te tocan, te escuchan, te muestran su sentir, sus reflexiones, y por supuesto sus movimientos? Siguiendo la idea de realizar una Retrospectiva a un coreógrafo, sirve pensar también en la noción de archivo como necesidad indisoluble en el paradigma del arte contemporáneo.

La Retrospectiva de Xavier Le Roy se construye como un paradigma comunitario que rechaza mostrarse como un cuadro fijo y se evidencia como una guía que permite que otras miradas y cuerpos tengan voz. Construir la Retrospectiva de un artista a partir de la idea de creación colectiva in situ, impulsa a que las acciones y movimientos de los performers se convierten en un archivo corporal viviente.

Por lo tanto, la Retrospectiva de Xavier Le Roy a diferencia de otros Performances que se realizan actualmente en los museos, retan la idea de consolidarse como exposición y no como evento único, esto es, de igual manera que las obras están permanentemente en el museo los cuerpos de los performers tienen esa misma permanencia dentro de la sala de exposición. Los performers están en un constante diálogo con el público y no responden únicamente a un horario o día determinado, al mismo tiempo se adaptan a las condiciones temporales, espaciales y climáticas del museo. Lo cual legítima su estadía dentro del museo y cuestiona el formato de exposición.

La Retrospectiva indudablemente tiene un devenir sobre los cuerpos de los espectadores, los cuales están más receptivos y con mayor disposición corpórea a percibir, sentir y experimentar estéticamente. De esta manera el público se funde en la acción performativa de la pieza y se entremezcla con el proceso creativo en el que los escenarios se vuelven móviles, cambiantes y se transforman. La mirada del público es activa y se conecta con los otros cuerpos del público y de los performers. El sonido es también corpóreo, la importancia del sonido en la exposición es fundamental, ayuda diferenciar matices en el rostro, la musculatura, los cambios de peso y la gestualidad del performer respecto a su acciones coreográficas.

La exposición invita a los cuerpos presentes hablar y cuestionar sobre situaciones de la contemporaneidad, entre los discursos que se desarrollaron podemos citar: la pertinencia de vivir de la danza, la idea de quietud en el cuerpo y el estrechamiento con lo sensible, la danza sin buscar ser únicamente entretenimiento, la pertinencia de la memoria, la noción del futuro, el interés por lo desconocido, la migración, la aceptación de la muerte; sobe esto, uno de los performer cuando termino de realizar su acción coreografica preguntó ¿Cómo podría un cuerpo vivo bailar para un muerto?

Para concluir, la exposición de Xavier se construye como una curaduría abierta, vivencial y procesual; en palabras de la curadora María Emilia Fernández, los espectadores son responsables de la curaduría de su experiencia en Retrospectiva . Por tanto las vivencias y 13 percepciones aquí mencionadas responden puramente a apreciaciones y sensibilidades personales. La exposición indudablemente tuvo resonancias corporales en mi propio cuerpo y permitió dar voz a historias más frágiles. La obra de Xavier Le Roy es tan compleja que resulta difícil analizarse desde una sola mirada, debido a que la propuesta es vivencial y experimental.

De ahí que la Retrospectiva de Xavier Le Roy que realizó el museo Jumex no se concibe como retrospectiva tradicional que busca recoger las obras más destacadas del artista y las presenta ante un nuevo espacio museístico. Por el contrario, se construye como un método de trabajo en el que cada pieza se activa y se deconstruye con la interpretación de cada performer. En cierto sentido, podríamos decir que Xavier Le Roy se acerca a la noción que Deleuze propone en la diferencia y repetición, en donde la repetición posee una identidad propia.

Por: Berenice Reyes Jurado

Estudiante de la Maestría en Historia del Arte en la UNAM. Interesada en los estudios decoloniales, las prácticas corporales y el arte contemporáneo.

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