Ciencia y cultura

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En nuestro mundo actual es muy peligroso permanecer ignorante, y peor aún, permitir que nuestros hijos lo sean. Por eso hay que decidir que educación les vamos a dar.

Esta cita es muy interesante, sobre todo cuando te das cuenta de quien proviene:

“Partiendo de hacer las cosas con pasión, las cuatro cosas vitales a transmitir en la educación de tus hijos en la vida son: música, deportes, matemáticas y viajar.

“ Primero la música, es buena para la mente, para el espíritu y para todo; el deporte, que te enseña disciplina y sentido de equipo y de individualidad;  las matemáticas, porque todo en la vida es matemática, todo tiene un algoritmo; y por supuesto, viajar, que es muy importante porque te ayuda a compararte con la gente.”


Debemos contextualizar al personaje, conociéndolo, da por sentado que en casa se lee y se tiene acceso a la escuela, lo cual le hace decantarse por esas disciplinas y no otras.

Por otra parte, siempre se ha dado una lista de lo que el es el conocimiento del hombre educado. Por ejemplo, Galeno en el siglo II dividió el arte en “artes liberales” y “artes vulgares”. Entre las liberales (de origen intelectual) se encontraba la gramática, la retórica, y la dialéctica. La cuales conformaban el trivium.  El quadriviun, estaba formado por la aritmética, la geometría, la astronomía y la música.

Por otro lado, las artes vulgares era una lista de artes manuales: arquitectura, escultura, y pintura, así como otras artesanías.

Debemos aclarar que Galeno recoge estas disciplinas como la entendían los griegos: la dialéctica se entiende como el uso de la lógica en la plática, la retórica sirve para hablar en público, la gramática para conocer las palabras y su uso.

Nota que la ciencia matemática quedó repartida entre las artes liberales, dentro del quadrivium, pero las otras ciencias no se mencionan, y esto es porque no se conocían como tales. Hasta el siglo XIX, no existían los científicos, y apenas se reconocían ciertos ingenieros, como los que apoyaban en la construcción o los que hacían máquinas de vapor. Los estudiosos de lo que ahora llamamos ciencias eran mas conocidos como filósofos naturales. Hasta ese siglo se podría decir que en la universidad solo se podían estudiar dos disciplinas: teología o medicina.

Esto nos contaba Darío Gabriel Pérez de la Pontificia Universidad Católica de Valparaiso, en su MOOC Ciencia y Ciencia Ficción:

“Podemos decir que la Física se inventó entre 1810 y 1830. En 1816Biot publica ‘Traité de Physique Experimentale et Mathématique’, donde transita el concepto de nuestra física como la ciencia que desarrollaban estos científicos franceses: André Marie Ampère, Sadi Carnot, Jean Baptiste Joseph Fourier y Augustin Jean Fresnel.Posteriormente, esta corriente se trasladó a Escocia con James David Forbes y James Thompson (padre de Lord Kelvin). Aquí encontramos al joven James Clerk Maxwell, quien se formó bajo la supervisión de Forbes, y a quien podríamos considerar el primer físico.”


Por otra parte, las artes se refinaron y con el tiempo se formó un grupo pequeño como las aceptables. En 1746, Charles Bateux hizo una  Clasificación de las bellas artes[2]:1º La arquitectura, 2º La escultura,  3º La pintura, 4º La música, 5º La danza, 6º La poesía/literatura

En la época actual se anexa el cine como el séptimo arte y se discute si se aceptan las tres siguientes: 8º La fotografía, 9° El cómic, 10° El videojuego


Es interesante darse cuenta que hasta el siglo XIX y principios del XX las personas educadas conocían toda la ciencias y las artes de su tiempo. Julio Verne es un ejemplo claro, y cuanto nos ha deleitado con todas sus obras que muestran ese conocimiento enciclopédico.

No es de raro que el Doctor Watson se extrañe de que Sherlock niegue saber como es la disposición del sol y los planetas.

Se ha dicho que Poincaré, un conocido matemático y filosofo de la ciencia, fue el último sabio del mundo (muere en 1912).

El 7 de mayo de 1959 C. P. Snow dictaba la conferencia “Las dos culturas” resaltando el desconocimiento y alejamiento de las ciencias “duras” con las “humanidades”.  Se muestra su postura en esta cita:

“Cuando los no científicos oyen hablar de científicos que no han leído nunca una obra importante de la literatura, sueltan una risita entre burlona y compasiva. Los desestiman como especialistas ignorantes. […]
Una o dos veces me he visto provocado y he preguntado [a los no científicos] cuántos de ellos eran capaces de enunciar el segundo principio de la termodinámica.
 La respuesta fue glacial; fue también negativa. Y sin embargo lo que les preguntaba es más o menos el equivalente científico de “¿Ha leído usted alguna obra de Shakespeare?”

Si quieres saber que dicta el segundo principio de la termodinámica puedes leer “La última pregunta” de Isaac Asimov.

Las artes para los griegos estaban inspiradas por nueve musas. Yo  recuerdo fácilmente a  Clío, musa de la historia, pero sobre todo de la epopeya, ya que su  función era mantener vivos los actos generosos y los triunfos.

Euterpe musa de la música la tengo presente porque mis hijos y algunos de mis amigos son músicos. Y a quien lo le queda claro que existe Terpsícore (musa de la danza y poesía coral), cuando Les Luthiers la mencionan, cuando Ravinovich la confunde con Esther Psicore:

Lo que no recordaba o nunca supe, es que existe Urania, la musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas. Se la representa portando un globo terráqueo, que mide con un compás.  Cuando entré a la carrera de matemáticas, una de mis primeras profesoras se llamaba Urania Zacarías, que en paz descanse, y es posible que su nombre haya sido elegido por dicha musa, y que algo de eso haya influido en que estudiara física.

Por cierto, que hay una musa mexicana, doña Juana Inés de Asbaje y Ramirez de Santillana, que escribió poesía lírica y sacra, teatro de situación, ensayos filosóficos, pero estaba al tanto toda la ciencia y literatura de su época, inclusive de aquella que estaba prohibida por la iglesia. Ya en otro lado habíamos recomendado la serie Netflix, Juana Inés, donde se puede ver como cuidaba de sus libros como uno de sus grandes tesoros.

En fin, que me lo que podemos ver es que las ciencias y las artes se empezaron a separar dentro de la cultura a mediados del siglo XX. Sin embargo hoy en día es cada vez mas importante las relaciones interdisciplinares y uno de los ejemplos mas influyentes en la sociedad son precisamente los videojuegos, que mezcl        an tanto la tecnología como las artes (tanto la plástica como la literaria), y que inclusive se han dado lugar a reflexionar y generar estrategias de enseñanza, la gamificación, que parece ser una de las mas prometedoras, junto con los juegos serios entre otros.

Todo esto me lleva a volverme a preguntar:

¿Qué es lo mínimo que debemos enseñarles a nuestros hijos para que puedan enfrentar a este mundo cambiante?

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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