#19Semanas19Libros: La tumba, de José Agustín. 55 años de su publicación

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¡Que no soy escritor de la Onda!

-José Agustín, princial escritor del movimiento de La Onda.

¿Habrá escritor más agradable que José Agustín Ramírez Gómez? Un rockero de corazón que, por azares del destino, se dedicó desde joven a la escritura. Inspirado por la música de Wagner, en 1966 nos presentó su primera obra: La Tumba.

Quise empezar con ese chiste porque cada que le preguntan (preguntaban) a José Agustín sobre esa novela, le cuestionan sobre si es el principal impulsor de este movimiento. En cada ocasión responde con un no, entre bromas, pero es parte de la humildad que siempre le ha caracterizado.

¿Qué hacían ustedes a sus 16 años? Bueno, Lenon formaba The Quarrymen y conocía a MacCartney; Mbappé debutaba con el Mónaco, en la Ligue 1 vs S. M. Caen; Lorde sacaba a la luz el álbum Royals y era apadrinada por David Bowie; y José Agustín reinventaba la concepción de narrativa, con la ya mencionada obra.

Irreverente, sarcástico, duro y crudo. La historia se mueve de acuerdo a la vida de Gabriel Guía, un joven escritor, amante de la música clásica y adicto a las mujeres. La relaciones personales y malas decisiones son las que van afectando a nuestro protagonista durante la obra. La vida acomodada no le es suficiente, y su día a día se convierte en un pasadizo mundano.

José Agustín toca temas interesantes como el machismo mexicano en las clases altas, el aborto y el suicidio. Además, llena las páginas de exquisitas referencias musicales como Richard Wagner, con su ópera Lohengrin;  Maurice Ravel y su Bolero; Carmina Burana, de Carl Off; algunos vals de John Strauss; y hasta el mismo Elvis Presley, con Swing Down Sweet Chariot y Jailhouse Rock.

Un viaje en motocicleta frenético, lleno de baches y arrancones imprevistos. Los frenos se van difuminando con cada página y un sonido se va apoderando de las letras, clic. En el punto máximo ya no sabemos si estamos abordo de un vehículo o simplemente viajando en la nada. El clímax es inesperado y el final catártico. Una obra imperdible de leer.

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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