Propiocepción, una conciencia sensorial

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La propiocepción hace referencia a la capacidad del cuerpo para detectar el movimiento y la posición de las articulaciones. Es importante en los movimientos comunes que se realizan a diario, pero también en aquellos que requieren mayor coordinación como el baile y el deporte.

La propiocepción es entonces la mejor fuente sensorial para proveer la información necesaria para mediar el control neuromuscular y mejorar la estabilidad funcional.

No solo en actividades de gran coordinación como el ballet se requiere de la propiocepción, sino que todas nuestras actividades, pues la información sensorial es la que contribuye a la precisa posición propia y del movimiento.

La propiocepción consta de 3 componentes:

  • Estatestecia: Se trata de la provisión de conciencia de posición articular estática
  • Cenestecia: Hace referencia a la conciencia de movimiento y aceleración de nuestros sistema esqueleto motor.
  • Actividades efectoras

Nuestro cuerpo requiere de la propiocepción para mantener la estabilidad articular, bajo condiciones dinamicas, de forma tal que haya control y estabilidad.

La coordinación adecuada de la activación muscular atenúa las cargas sobre el cartílago articular de forma que el cuerpo es desplazado con las siguientes características:

  • Recorrido exacto
  • Perfecta relación de trabajo entre los músculos
  • Ausencia de temblor kinésico
  • Ejecución de las diferentes contracciones musculares en orden y sin movimientos innecesarios.

Una correcta propiocepción, significa ventajas para los mecanismos reflejos mejorando los estímulos facilitadores que aumente en rendimiento, así como la optimización de todo el cuerpo.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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