El poder de la Vitamina C

Compartir

La época de frío cada vez se intensifica más y las enfermedades respiratorias se están haciendo presentes. Para esto es vital la prevención y la vitamina C se vuelve un elemento imprescindible en nuestra dieta durante esta época del año.

La vitamina C, también llamado  ácido ascórbico, es un nutriente hidrosoluble que se encuentra en ciertos alimentos. Su función antioxidante ayuda a proteger a las células del daño ocasionado por los radicales libres, que se pueden encontrar en el humo del cigarro o los rayos UV.

¿En dónde se encuentra?

Para los adultos se recomienda entre 75-90 mg de vitamina C, mientras que para los niños la dosis se encuentra entre el 15-45 mg. Si te interesa incorporar la vitamina C a tu dieta, la mejor fuente de esta vitamina son las frutas y verduras,  entre ellas encontramos a:

  • Frutas cítricas
  • Pimientos rojos y verdes 
  • Kiwi
  • Brócoli
  • Fresas
  • Melón
  • Papas  y tomates

El contenido de vitamina C de un alimento podría disminuir al cocinarse o almacenarse por tiempo prolongado. Es posible que al cocinar los alimentos al vapor o en hornos de microondas la pérdida de vitamina C sea menor. Afortunadamente, muchas de las mejores fuentes de vitamina C, como las frutas y verduras, se comen crudas.

El mito del mágico jugo de naranja

Existe una falsa creencia sobre que el jugo de naranja ayuda en el tratamiento de las enfermedades respiratorias. Todo se debe gracias al libro titulado La vitamina C y el resfriado común, del Premio Nobel de Química y de la Paz Linus Pauling.

Sin embargo en la actualidad se sabe que no necesariamente es la cura. Además de que durante su cocción o largo almacenamiento la vitamina C tiende a perder sus propiedades. Una recomendación podría ser tomar suplementos de vitamina C con regularidad para experimentar de forma leve los síntomas al resfriarse. 

Un poder de grandes alcances

Si bien tal vez no es el método más efectivo para los resfriados se han encontrado grandes resultados para la piel, el sistema cardiovascular, degeneración muscular e incluso cáncer.

Sobre la piel, la  Universidad de Leicester demostró que contribuye a la curación de las heridas en la piel y evita que el ADN de las células de la piel se dañen.

Respecto al sistema cardiovascular se ha encontrado que en ciertas dosis el consumo de vitamina C reduce la presión arterial en pacientes hipertensos.

Por otra parte, también se ha encontrado que la vitamina C, combinada con otros nutrientes, podría retrasar la progresión de la degeneración muscular relacionada con la edad.

Finalmente de acuerdo al oncólogo Chi Dang, de la Universidad Johns Hopkins, el efecto antioxidante de la vitamina C bloquea la proteína HIF-1, que es la que permite que cuando falta oxígeno las células cancerígenas puedan seguir usando convirtiendo el azúcar en energía. Es decir, el consumo de esta molécula detiene a los tumores, los deja sin fuerzas e impide que crezcan.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

Be first to comment