Contra la presión del tiempo

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Una de las causas más comunes del estrés es la presión de cumplir a tiempo trabajos o tareas y evitar aquellas actividades que o impiden.

La primera parte para contrarrestar esta desagradable sensación es vital fijar objetivos. Esta acción permitirá evaluar las importancia de las cosas y prorizar. Es común como las personas suelen realizar actividades que no las llevan a largo plazo a donde realmente quieren.

De ahí que estas actividades se vuelvan una perdida de tiempo.Organizar tiempos a nivel personal suele ser una actividad compleja que en primera instancia requiere de un registro de tus actividades.

Sobre los objetivos es indispensable que:

  • Los objetivos sean claros respecto a lo que se quiere conseguir. Por ejemplo: Obtener una buena calificación en la materia de Cálculo II
  • Establecer su alcance, es decir dividirlos a largo, mediano y corto plazo. Por ejemplo: A corto plazo- aprenderse las formulas y aplicarlas, -a mediano plazo- aplicarlas de forma eficiente y -a largo- realizar los problemas vinculando todo lo aprendido.
  • Equiparar nuestros objetivos con los de la escuela o trabajo. Ser congruentes en este aspecto hará que perdamos menos tiempo y se experimente menor presión del tiempo.
  • Intentar ser flexibles: En ocasiones pueden surgir imprevistos y ocasionar que no se cumplan los objetivos por lo que debemos ser flexibles para reevaluar y hacer los ajustes necesarios.
  • Fijar nuevos objetivos y mejorar constantemente.

A la par se debe hacer un análisis del tiempo. De forma sencilla puedes tomar una hoja y anotar todo aquello que realizas en el día, incluso el tiempo que pasas esperando el autobús, durante una semana para identificar interrupciones o puntos muertos en tu organización de tiempo.

Así mismo podemos identificar tareas complicadas  y dividirlas de forma tal que sean más digeribles o fáciles de realizar. Por otro lado esta actividad, permite revisar si no se nos olvida alguna actividad o si pasamos tiempo de más en otra.

Dentro de este análisis también nos encontraremos con problemas que parecen estar fuera de nuestro control, pero que sin duda podemos hacerlos muchos más fáciles de llevar, por lo que la pregunta que surge es:

¿Qué hacer ante…?

Lo inesperado: Esperar aquello que no creerías que pasará, dejar un espacio en tu agenda para contratiempos suele disminuir la presión del tiempo. Un ejemplo simple es salir 10 minutos antes de lo que dura tu trayecto normal para ir a la escuela.

Dejar las cosas para más tarde: Esto varía de persona en persona, en algunos casos tiene que ver con motivación en otros con falta de habilidad e incluso organización . Lo importante es tomar acción lo más antes posible basado de preferencia en las prioridades o urgencias.

Miedo al fracaso: En ocasiones aplazamos la acción por miedo a fracasar, por lo que cabe la pena analizar si se trata de un miedo real y trabajar en ello además de fortalecer la autoconfianza.

Inercia: Que una actividad tome demasiado tiempo o lo hagas en automático no significa que seas productivo, debes evaluar tu rendimiento en función de los resultados, si este no es positivo cambia aquello que este automatizado.

Demasiadas actividades: Aprender a decir no, si la relación es insostenible aprende a negociar en los casos que sea posible, incluso será una buena herramienta delegar. Sin embargo aprender a ser asertivo(a) y reconocer cuando se te dificultará alguna tarea.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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