Calaveritas de azúcar, una dulce tradición

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Las calaveritas de azúcar se vuelven un imprescindible de estas fechas sobretodo en las ofrendas que hoy lucen en muchas de las casas mexicanas.

Se tratan de un dulce representativo a base de azúcar, de  preparación  muy similar al dulce de alfeñique, pues también incluye clara de huevo, limón y chautle.

Su origen se encuentra en el convento de San Felipe de Jesús, ubicado en Metepec, Toluca. Ahí las monjas para su realización se valían de grandes moldes de barro que daban la forma característica a tan singular delicia.

Su preparación requiere gran cuidado, pues se debe de calcular el momento exacto en el que el azúcar una vez hervido, forme espuma, para posteriormente cristalizarse en dichos moldes. Así como debe de moverse de tal forma que quede el hueco característico de estos cráneos azucarados.

Finalmente la decoración se realiza con betún de colores y lentejuelas o papel de estaño en sus ojos. La cual es todo un arte y resulta muy llamativa debido a su colorido.

Esta tradición artesanal posee todo un significado, pues recuerdan lo místico e inevitable de la muerte. Así como nos traen a la memoria a quienes ya fallecieron, de ahí que muchas de ellas tengan en nombre de quienes ya no están con nosotros.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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