Origen del Pan de Muerto

Compartir

Los colores particulares de las festividades de Día de Muertos se hacen presentes, así como los olores y sabores característicos entre ellos el Pan de Muerto, que viene en diversas formas y variedades, una de tantas las famosas hojaldras.

Este pan asociado a la tradición de 2 de Noviembre, tiene su origen al igual que las ofrendas en la época prehispánica. Dentro de las ofrendas se colocaban panes de diversas figuras como mariposas (papalotlaxcalli) o rayos (xonicuille) hechos a base de amaranto y “pan ázimo” que era un pan de maíz seco y tostado.

Sin embargo un pan con mayores similitudes al que actualmente conocemos sería el “huitlatamalli” que era una especie de tamal.

Por otro lado durante la época de la Conquista el intercambio cultural, permitió también un enriquecimiento en la tradición culinaria. A partir de sus observaciones de los sacrificios humanos sugirieron la preparación de un pan de trigo con cubierta azucarada de color rojo, que simulara el corazón de quien iba a ser sacrificado.

Estas aproximaciones dieron origen a las diferentes formas que conocemos hoy como pan de muerto, las cuales varían dependiendo la región de nuestro país.

En el caso de las hojaldras tienen un significado propio. El círculo del centro hace referencia al cráneo y las tiras realzadas simbolizan los huesos que conforman al difunto.

Nuestro pan de muerto es sin duda fundamental dentro de nuestra ofrenda, así como dentro de las festividades. Su valor es tal que ha sido reconocido desde 2003, cuando la UNESCO declaró el Día de Muertos como Patrimonio de la Humanidad.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

Be first to comment