#RecomiendoLeer: Corazón Tan Blanco

Compartir

Corazón tan blanco es una novela publicada en 1992, a cargo del escritor español Javier Marías. Desde su lanzamiento fue un éxito que la ha llevado a convertirse en un nuevo obligado de la lengua española.

La narración toma acción a partir de Juan Ranz, un traductor e interprete de profesión. Comenzar a saber de su vida lleva a remontarnos a un pasado desdibujado, en el que él aún no esta presente. 

En dicho pasado se encuentra la estrepitosa muerte de la que pudo ser su madre y no fue, la reacción de su padre recién casado y la familia materna. Así como la aparición sorpresiva (y no) de la que sería su madre.

“No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre»

En este libro particularmente la palabra; aquello que se dice y guarda realmente es la protagonista. Esta historia del pasado va descubriendo la vida de su padre en la oscuridad cálida de la Habana, cuando tuvo alguna aventura que alcanzaría la vida de su posible madre y el futuro a Juan.

¿La forma? un tanto inusual de encontrarse en la misma fotografía que su padre años antes. Él en un balcón con una mujer a lo lejos gritándole algo, sin poder escapar, por no entender nada, mientras su mujer recostada reposa de la enfermedad de Luna de Miel.

Hasta el regreso a casa con su padre; al diálogo,  la palabra y los recuentos se vuelven clave para deconstruir los secretos y construir una identidad basada en algo más “real” (propia como paterna).

Si bien este libro, tal vez no tenga una trama tan compleja para algunos, pues solo se trata de los secretos de una familia como otras más. Debemos decir que cada uno de los personajes va construyendo un mundo propio por medio de las palabras y en consecuencia se encuentra con las artimañas de las mismas.

La voz de cada uno se muestra un tono formal, pero curioso durante la formulación de tesis de lo cotidiano, de lo que sucede a borbotones y parece incontrolable.

Corazón tan blanco tiende a mostrar por medio de la profesión del protagonista una metáfora de la vida misma: Traducimos aquello que vemos de las experiencias a partir de nuestra interpretación. Buscamos ponerle un significado a los silencios para hacerlos ruido y el recuerdo se termina traduciendo a una especie de realidad incuestionable.

De ahí el valor de la obra en cada página. Al final el resultado de esta búsqueda de intuiciones deja la sensación de tener una serie infinita de posibilidades dentro de la novela y fuera: en la vida de cada lector.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

Be first to comment