Poesía y música

Compartir

En el inicio de los tiempos, la poesía era recitada. No pasaba por la mente de alguien el poder que adquiriría si se escribía. Era algo no concebido en el momento y, hasta cierto punto, fútil, pues lo importante residía en presentarlo oralmente a un auditorio con el fin de esclarecer dudas sobre el origen de su pueblo o bien para adoctrinarlos.

Una de las razones por las que la poesía se memorizaba y se recitaba era su musicalidad, ya que resultaba muchísimo más fácil aprenderse algo que tuviera un ritmo y una rima exacta, con una repetición de sonidos constante y una exactitud casi milimétrica de sus frases, que algo sin ello. Grandes oradores como Homero y otros tantos de la época media pasaron a la historia por su forma de narrar, de memoria, pasajes literarios.

Pero pocas veces el poeta se ha enfrentado a la tarea de musicalizar sus textos, es decir, de combinarlos con otro quehacer artístico como lo es la música. Si bien las palabras tienen un ritmo y una musicalidad intrínseca, combinar poesía con instrumentos, con elementos externos a ésta, ha sido poco visto en la historia del arte.

Algunos venturosos, como Bob Dylan, han incluido características de la poesía –su retórica, su forma de decir las cosas, a sus composiciones. Sin embargo, ¿lo consideraríamos netamente poesía musicalizada? Es difícil de contestar.

Ésta y muchas más disertaciones en torno a la cultura y arte en Puebla tomaron lugar en la emisión del De eso se trata, donde nos acompañaron Helio Huesca José Cedrón, dos ávidos realizadores de una posible ‘musicalización de poesía’.

Cedrón, quien hace años vivió en la ciudad, recordó los primeros bosquejos de estos eventos. Recuerdo que Pedro Ángel Palou apoyó la realización de estas expresiones artísticas, dijo. Formé parte de los primeros grupos de la Casa de la Cultura y casi no había actividades de ese tipo. Sin embargo, poco a poco fuimos incluyéndolas, remató.

La música y la poesía, si bien aparentemente separadas, mantienen una estrecha relación no sólo artística, sino cultural en la vida latinoamericana. La migración de artistas a otros países latinoamericanos en el siglo XX ayudó a que el campo se expandiera, a que se retroalimentara el trabajo en este continente, mencionó Cedrón. El intercambio cultural se hizo presente y todas las formas, técnicas, estilos, tanto musicales como literarios, crecieron. Además, prosiguió, llevamos dentro esa musicalidad, que puede aplicarse en la literatura y en la música per se. 

Se halló una compaginación enorme entre poetas y músicos, aludieron en la entrevista, ya que ambos necesitaban conquistar territorios económicos y artísticos. Creció a tal grado que se sacaban discos con recitación de poemas o bien libros que incluían la musicalización de los textos. Hubo escritores y músicos que experimentaron en dicho terreno y que cambiaron el panorama.

Los vestigios de esa musicalización han llegado hasta nuestros días, si bien no logran el mismo auge que hace muchos años. El hip hop, por ejemplo, retiene atisbos poéticos con la música de fondo, con un beat. No obstante, pocos aventurados, como se concluyó en la entrevista, han explotado del todo ese campo fértil.

Después de muchos años ausente, José Cedrón regresó a la ciudad de Puebla para invitar al auditorio a un evento de este tipo. Junto a Helio Huesca estarán llevando a cabo un recital de poesía musicalizada el día domingo en la Casa de la Cultura. Para conocer más al respecto, escuchen el podcast completo aquí abajo.

Me gusta mucho Kendrick Lamar. :)

Be first to comment