Perspectiva de la Educación Sexual Integradora

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En México el 23% de los jóvenes señaló iniciar su vida sexual entre los 12 y 19 años (2012) . De las mujeres con vida sexual activa más de la mitad (51.3%) había estado alguna vez embarazada. Sin embargo el conocimiento de los métodos anticonceptivos reportó un índice de 90%.

Por otro lado durante su primera relación sexual las mujeres señalaron en un 33% no haber usado algún método anticonceptivo, mientras que se reportó un 12% en los hombres. Aunado a esto existen diversos mitos y desinformación respecto a enfermedades de transmisión sexual y embarazo adolescente que requieren de una Educación Sexual Integral.

Dentro de los programas educativos en nuestro país existe un apartado dedicado hacia la Educación Sexual Integral (ESI). Por definición se trata de una intervención educativa que empodera y capacita a los adolescentes para tomar decisiones que determinen la salud y la plenitud de su sexualidad en el contexto de su desarrollo y del ejercicio de sus derechos fundamentales.

A nivel mundial el papel activo de la Educación Sexual Integral apunta a mejores conocimientos sobre salud sexual y reproductiva. Además de que no busca fomentar la actividad sexual, sino aplazarla hasta ser capaces de tomar las mejores decisiones respecto a lo sexual y reproductivo.

Sin embargo el papel desempeñado hasta el momento no ha obtenido los logros esperados, ya que se ve limitado en las intervenciones.

En un estudio realizado en 45 instituciones educativas de nuestro país (primaria, secundaria y bachillerato), encontró que la ESI es recibida principalmente a nivel Secundaria. Además de que sin importar el nivel escolar las mujeres indicaron tener un menor porcentaje de exposición que los hombres a los contenidos.

Por otro lado los 3 temas  impartidos principalmente eran: el uso de condón, cómo protegerse para prevenir el embarazo y cómo protegerse para prevenir el VIH. Mientras que aquellos 3 menos impartidos en las instituciones fueron: las relaciones, el placer y cómo vencer barreras para conseguir condones u otros anticonceptivos.

Así mismo quedó reportado que tan sólo 40% del alumnado recibe de forma completa los contenidos establecidos.

De modo que es necesaria la reflexión y actuación para proporcionar información sobre una variedad de temas psicosociales y en salud en las diferentes etapas de desarrollo. Con esto se logrará  obtener resultados positivos sobre  el comportamiento sexual entre adolescentes y la toma de decisiones efectiva dentro de su sexualidad y salud reproductiva.

 



Referencias:

Rojas, R., & de Castro, F., & Villalobos, A., & Allen-Leigh, B., & Romero, M., & Braverman-Bronstein, A., & Uribe, P. (2017). Educación sexual integral: cobertura, homogeneidad, integralidad y continuidad en escuelas de México. Salud Pública de México, 59 (1), 19-27. 

Wainerman, C., & Chami, N. (2014). Sexualidad y escuela. Perspectivas programáticas posibles. Education Policy Analysis Archives/Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 22 , 1-14. 

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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