Leer me cambió la vida

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Una invitación en Facebook me pedía publicar portadas de libros, pero sin comentario alguno. Aquí te digo porqué que te los escogí y porqué.

En las redes sociales se evidencia tu forma de pensar, tu forma de ser, tu forma de comportarte, y puede ocurrir aunque no quieras hacerlo de manera intencional. Esto fue muy claro hace poco. Acabamos de pasar el proceso electoral y surgieron sentimientos clasistas hacia quienes no eran el modelo de mexicano (blanco, clase media alta). Ese que nos venden mal en la televisión, esa que algunos milenials ya no ven y que afortunadamente ya no los deforma tanto.

Una de las teorías actuales del aprendizaje es el conectivismo. Desarrollada por George Siemens, afirma que el aprendizaje en nuestra época tecnológica se puede lograr por medio de las redes sociales, y que son las conexiones que tienes en ellas lo realmente importante. Afirma que el aprendizaje es cada vez mas complejo, y que son los nodos de las redes, los amigos en Facebook por ejemplo, los que en conjunto generan conocimiento. En otra entrada te detalaré como ocurrió el conectivismo con estos libros por lo mientras has de saber que una gran amiga mía, la maestra Angélica Abascal, del campus Tecamachalco, me ha invitado en Facebook a compartir mis lecturas. Las instrucciones eran:

“Publicar la portada de tus 10 libros favoritos durante 10 días. Sin ninguna explicación. Y poner el hashtag #leermecambió para que podamos localizar más fácilmente las lecturas que todos recomiendan”

Acepté gustoso. Aquí te comparto los libros elegidos. Es importante hacer notar que las portadas que te muestro son las que tienen los libros que tengo en mi librero o aquellas con los que los conocí, que también tienen su arte.

La metamorfosis de Kafka.

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Este libro lo elegí porque fue el primero que leí, en la secundaria. Siempre había tenido curiosidad por leer un libro, Creía que sería algo que me ayudaría de algún modo y que me ayudaría a entender los misterios de la vida. Además esa portada donde una especie de cangrejo tenía una cara blanca con expresión perpleja me atraía mucho.  Quien haya leído la metamorfosis kafkiana se estará riendo de mi ingenuidad: no entendí gran cosa, solo que había una especie de bicho y que la pasaba muy mal. Sin embargo, este libro avivó mi curiosidad y pronto conseguiría otros como la Iliada o el Quijote, eso sí, en versión para niños porque las originales me tocaban mas tarde. Todavía conservo, en alguno de los arcones de mi cueva de tesoros, ese tomo de Editores Mexicanos Unidos.

Viernes de Heinlein

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No se si lo sepan, pero Robert Heinlein es uno de mis escritores favoritos. He leído de él todo lo que encuentro y creo que sus personajes te dan ayudan a concebir la posibilidad de lograr grandes cosas por tus propios medios. Viernes es una persona modificada. En la época en que salió todavía no se popularizaban conceptos como manipulación genética, clonación y era una super novedad el internet. Viernes es una persona modificada genéticamente que tiene el trabajo de correo. Una especie de espía que viaja de una lado a otro del mundo para entregar lo que guarda en su ombligo. Cuando desaparece Acapulco bombardeada por una corporación empiezas a entender que el mundo ha cambiado, y hoy, tristemente, el mundo se parece mucho al de Viernes, una chica no muy atractiva, según dice ella, pero que puede correr, luchar, resolver problemas matemáticos y diplomáticos por igual. Una novela de ciencia ficción que parece de aventuras pero que es capaz de sorprenderte aún hoy en día.

El fin de la eternidad, Isaac Asimov

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Este libro lo leí al iniciar la licenciatura. Apenas dejaba la pubertad y trataba de entender el amor. Y me topé con un Andrew, un nerd, que trabaja en la Eternidad, sorprendido ante una Noys, que viene de uno de los siglos posteriores al suyo. En la eternidad la gente viaja por el tiempo. Calcula como una interacción puede modificar la historia, arreglarla, y manda ejecutores como Andrew, para hacer esos ajustes, calculados a milímetro, o mas bien al milisegundo, de modo que la historia quede como debe. Hay muchas series y películas con esta idea, una de las que mas recomiendo es la de el Ministerio del Tiempo.

Así que Andrew se enamora y descubre que debe hacer algo para salvar a su amada Noys, algo que puede destruir la eternidad, así que los románticos dirán que lo haga y los científicos preferirán que no, aunque haya un bucle temporal amenazando destruir al mundo.

Y tú aquí discutiendo con tu novia porque no llegaste a tiempo por ella, por andar leyendo esas cosas.

El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez

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Otro libro de amor. Si, pero ahora desde el punto de vista de alguien que lo vive y te hace vivirlo durante muchos años.

Ahí te das cuenta de lo que es el amor de sudores, de empeños, de esperar y esperar hasta que se te caiga el pelo y parezcas mas bien un cuervo desplumado y tu amada una anciana viuda y un poco amargada. Te dan ganas de viajar en tren, en mula, o en barco de vapor junto a tu amor. Y de vivir con ella hasta el fin de tus días.

El hombre que calculaba, Malba Tahan

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A Beremiz Samir lo conocí en el bachillerato, esa época dorada cuando vas construyendo las figuras de tus héroes que más perduran.

Este humilde pastor que puede contar las aves al volar o las hojas de un árbol de un vistazo te atrapa con su humildad, honor y lealtad a los amigos. Vamos viendo como, usando sus poderes matemáticos y de deducción, va resolviendo problemas que le van granjeando amigos y enemigos. Sin embago su mayor logro es conquistar a la mujer amada. Si, otra vez el amor, pero ahora con matemáticas. Creo que lo que mas me sorprendió es que Malba Tahan, el autor, es un brasileño que amaba la cultura árabe, y que este es su libro mas conocido y exitoso. En su tierra es un personaje, a tal grado querido que el presidente le permitiera usar su nombre de autor, en vez de Julio César de Mello e Souza, en su carnet de identidad.

Es muy posible que las aventuras de Beremiz me hayan motivado un poco a elegir la carrera de matemáticas como mi forma de vida.

Los porqués de un escriba filósofo, Martin Gardner

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Allá en mis tiempos, diría mi abuelo, entre los sesentas y ochentas si no me equivoco, los científicos leían los acertijos,  problemas de lógica y matemáticas presentados por Martín Gardner en la revista Scientific American. Ahí conocimos los hexaflexágonos, la banda de Moebius, los pentominos, el juego de la vida de Conway, y los mosaicos de Penrose.

Durante años pensamos que era matemático y había quien decía que no tenía una carrera terminada. Pero el mismo Gardner comenta en este libro que sus estudios fueron mayormente de filosofía y su título es sobre la misma, pero que las matemáticas eran su pasión.

Así que, después de escribir tanto sobre números y geometría, sobre acertijos y cálculos, en 1983 regresa a su formación inicial y explica varios de sus porqués. Una parte interesante es la explicación de porqué no es ateo, pero otro capítulo explica porqué no se puede explicar la existencia de Dios. Se declara teista, pero no deísta ni panteísta, y explica cada término.

Es un libro denso, pero muy esclarecedor acerca de temas trascendentes.

Autobiografía, Bertrand Russell.

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Uno de los grandes filósofos y matemáticos del siglo XX, un gran hombre que lo mismo hablaba de matemáticas que de cómo criar a los hijos, como vivir en paz o como lograr la paz mundial. Saber como era su vida desde pequeño te rebela lo que hace a un genio surgir y lo que lo atormenta.

Inicia su biografía con este texto, Para lo que he vivido, uno de los que más me han inspirado en la vida:

Tres pasiones simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.

He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Eso era lo que buscaba y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado.

Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho.

El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacia volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.
Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad.

El teorema del loro, Denis Guedj

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Una de las grandes novelas matemáticas. Habla de los grandes textos: Desde las aventuras de Tales que logra medir a la gran pirámide usando solo su sombra, pasando por la hermandad secreta de los Pitagóricos, los Elementos de Euclides, Apolonio el de las esferas, Arquímedes, los persas, los italianos, los árabes, Euler el estudioso del número e, Gauss el príncipe de las matemáticas,  hasta llegar a nuestros días con Hilbert, Cantor y se detiene la novela con la publicación de Andrew Wiles acerca de la demostración de la conjetura de Fermat. Una historia de amistad, aderezada con una trama detectivesca y de aventuras, de unos chicos parisienses contra gánsters brasileños que buscan tesoros matemáticos.

La insoportable levedad del ser, Milan kundera

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No siempre puedes entender todo lo que lees. Y aunque esta novela me ayudó a meditar algunas cosas, era demasiado joven para entenderlas. Pasaron diez años y un día desperté, al igual que Tomás con Teresa, con la mano entrelazada con la de  Claudia, y al fin entendí acerca de la levedad y lo efímero y entonces empecé a vivir de nuevo.

El hombre araña No. 1 Stan Lee y Steve Ditko

Si algo cambió mi vida fue aprender a leer. Y no puedo negarlo, empecé leyendo comics. Leía Capulinita, o Kalimán, pero conocer a Peter Parker, ese adolescente que como yo empezaba a descubrir la ciencia, y mas tarde sus poderes personales, me dio ánimos en un mundo donde todo es difícil y en un país donde estudiar ciencias no es popular, como lo era Peter en esta versión.  No es un libro, lo sé, pero es una portada que quiero compartir porque me ayudó a empezar una aventura.

Tristemente, por las fechas que subía mi portada, moría Ditko, un artista del cómic que dio vida a la idea de Lee acerca de como debía ser una traje para un adolescente inseguro. Desde aquí le doy un pequeño homenaje.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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