Sistema gastrointestinal

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A pesar de que dependemos de sus funciones, pues a partir de él injerimos nuestros alimentos y eliminamos lo residuos no necesarios de éstos, los seres humanos pasamos desapercibido al sistema gastrointestinal –sus componentes, su formación–, esencial en nuestra vida diaria.

En una charla que tuvo lugar en La Conjura de los Necios, la doctora Monserrat Villalba, del Hospital Universitario, comentó sobre las partes del sistema gastrointestinal, que van desde la boca hasta el recto, pero que cada una está dividida por secciones.

Al arranque de su columna, la doctora clarificó en qué consiste un sistema. “[El sistema] es una conglomeración de órganos”, mencionó, seguido de la división que tiene nuestro sistema gastrointestinal: comenzando por la boca, pasando por la tráquea, el esófago, estómago, intestinosgrueso y delgado–, y culminando con el recto, lugar por el que desechamos lo innecesario.

Sin embargo, en cada uno hay una subdivisión diferente de componentes. Por ejemplo: entre el esófago y el estómago existe algo llamado cardias, conocido coloquialmente como “la boca del estómago”. Después, este se divide en tres: el fondo, el cuerpo y el antro, y su función primordial es de tintes reservorios, pues se almacena ahí lo consumido. Poco tiene que ver en el proceso de digestión más allá de la segregación de sustancias que ayuden al mismo.

Conforme avanza el tiempo, lo ingerido pasa a la asimilación vitamínica por parte del intestino delgado y al desecho por parte del intestino grueso. Para esto, el alimento atraviesa el píloro, conducto pequeño que conecta al estómago con el intestino delgado. Ya con los nutrimentos suficientes, el intestino los reparte entre sus tres partes –el duodeno, el yeyuno y el ileón–; lo que no sirvió se elimina por el intestino grueso con ayuda del recto, toda esa información proporcionada por Villalba.

Del mismo modo, la doctora enfatizo desde dónde comienza el proceso de digestión. En el primer momento en que mascamos, dijo, comenzamos a digerir. Y no tanto por el acto de tragar, sino que el esfuerzo de masticar –el que se recomienda haga, al menos, unas veinte veces– implica un proceso digestivo. Ya en nuestra boca, el alimento pasa a llamarse bolo alimenticio, más tarde quimo y al final quilo alimenticio.

Extenso el tema, pues esto fungió como una paráfrasis de lo dicho por la doctora en el programa, les dejamos el podcast completo para que entiendan, paso a paso, el proceso de digestión y cómo está conformado el sistema gastrointestinal.

Me gusta mucho Kendrick Lamar. :)

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