#RecomiendoLeer La mejor colaboración de la literatura: The Beatles y Murakami

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A mediados de la década de los 60´s un cuarteto de músicos originarios de Liverpool lanzaba su sexto álbum titulado “Rubber Soul”, dicho álbum seria producido tan solo en cuatro semanas y seria descrito como una muestra de la evolución musical que entonces había adquirido la banda The Beatles.

John, Paul, Ringo y George habían creado indudablemente una obra de arte, sin embargo, jamás imaginaron que 22 años después un escritor japonés tomaría una canción de su álbum para así escribir una de sus más grandes novelas: Tokio Blues.

 

Una vez tuve a una chica, ¿o debería decir que ella una vez me tuvo?

Me enseñó su habitación, ¿no es bonita?,

Madera noruega.

Me pidió que me quedara y me dijo que me sentara en cualquier sitio

Así que miré alrededor y me di cuenta que no había ninguna silla

Nowegian Wood (traducida al español) – The Beatles

Norwegian Wood sería la canción elegida por Haruki Murakami para así contarnos a través de los ojos de Toru Watanabe el protagonista, una historia verdaderamente fantástica. La música juega un rol importante en la historia pues está le da eco a cada capítulo. Murakami, el genio sin Nobel como muchos lo llaman, describe con maestría el peso de la muerte, esa que acecha a cada página al protagonista, y aunado al amor turbulento e indeciso de Watanabe hacía Naoko y Midori, el autor nos transporta a las concurridas y atestadas calles de Japón.

Murakami diría años después en una entrevista que “Tokio blues” había sido solo un experimento, antes de decidirse a escribir había pensado en incursionar en el cine o el teatro pero Murakami diría que, debido a su condición, le era imposible e impensable trabajar en equipo, y que por ello su cualidad o incapacidad de relacionarse con las personas lo habían orillado a ser escritor.

“No tengo interés en escribir novelas largas con estilo realista, pero decidí que, aunque sólo fuera una vez, iba a escribir una novela realista. Tokio blues fue un simple experimento. Personalmente, a mí me gusta esa novela, pero no he vuelto a leerla desde hace casi 20 años. De momento, no tengo ninguna intención de volver a escribir algo parecido. No tengo interés en el pasado. Ya no puedo sentir interés en el llamado estilo realista porque, si escribo una novela así, acabo aburriéndome”, aclara Murakami en la entrevista hecha vía correo electrónico.

El escritor japonés tiene un estilo bastante peculiar, hoy en día es considerado uno de los principales exponentes del realismo mágico y ha sido candidato indiscutible a ganar el Premio Nobel de Literatura.

Por ello enlistamos ahora las frases más memorables de la novela:

“Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverán.”

“Si pudiera cambiar el curso de mi vida, haría que ese fuera mi primer beso.”

“Lo que nos hace personas normales, es saber que no somos normales.”

“Cuando uno está rodeado de tinieblas, la única alternativa es permanecer inmóvil hasta que tus ojos se acostumbren a la oscuridad.”

“Las cosas fluyen hacía donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres, la vida es así.”

El concepto de fatalismo es enormemente acuñado en Tokio Blues y en la mayoría de sus novelas, influido por la cultura occidental el autor desarrolla sus historias de tal forma que uno pueda identificarse rápidamente con ellas. Caracterizado también como una persona alejado de los medios, y por tanto de sus lectores, siempre deja una cierta incertidumbre en los finales de sus libros. Esto indudablemente es lo que más intriga al lector a seguir descubriendo el estilo literario del japonés.

Como una recomendación personal, si alguno de los que nos lee decide empezar por conocer a Murakami mediante esta novela, les sugiero que los últimos dos capítulos los lean escuchado precisamente “Nowegian Wood”, de esta forma podrán comprender de mejor manera porque la música es el eco de la novela, y entenderán también que Murakami es sin duda un escritor que ha traspasado por generaciones hasta nuestros días.

Considero que no existe mejor colaboración en el mundo que la que hace el destino, Murakami y The Beatles nos enseñan a través de este libro que allá afuera, en el mundo de verdad, todo pasa, todo sucede, y que el tiempo efímero en el que transcurren los días hacen de todos nosotros seres irreconocibles, la forma en que este enorme planeta cargado por Atlas avanza, llamase días, llamase años, nos transforman, nos alejan de aquella persona de ayer.

“Me lleva tiempo evocar su rostro. Y conforme vayan pasando los años, más tiempo me llevará. Es triste, pero cierto. Al principio era capaz de recordarla en cinco segundos, luego éstos se convirtieron en diez, en treinta segundos, en un minuto. El tiempo fue alargándose paulatinamente, igual que las sombras en el crepúsculo. Puede que pronto su rostro desaparezca absorbido por las tinieblas de la noche. Sí, es cierto. Mi memoria se está distanciando del lugar donde se hallaba Naoko. De la misma forma que se está distanciando del lugar donde estaba mi yo de entonces.”

Estudiante de Comercio Internacional, colaborador de Cultura Colectiva y un empecinado por ser leído. «Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.» -Milan Kundera

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