El retorno de la bestia: Therion en Puebla

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Puebla se ha caracterizado por su basta y diversa oferta cultural, desde hace bastante tiempo la música ha sido un elemento fundamental en la cultura de la ciudad, esto debido a la apertura y oportunidad de que grupos de distintos géneros presenten su propuesta. A través de los años hemos tenido un sin fin de bandas y artistas, tanto emergentes como de talla internacional, presentándose en nuestro hogar; en el caso de agrupaciones internacionales, tal vez no sea tan fácil que presenten un show más allá de la capital del país.

Poco a poco la ciudad se ha convertido en un punto importante para las bandas, pues es gracias a la recepción, apoyo, calidez y energía de público al momento del show que los artistas tienen ganas de venir (o regresar) su propuesta en esta ciudad. Los conciertos gratis organizados en espacios públicos, las tocadas en bares, las pequeñas presentaciones en venues, los conciertos en teatro, la ciudad en general está siempre sonando desde hace mucho tiempo atrás.

Hablar de Therion es hablar de una de las propuestas más interesantes (y populares) dentro del metal sinfónico, una agrupación que en sus inicios tenía un sonido más crudo, oscuro y brutal (que caía dentro del Death Metal), pero conforme pasó el tiempo se fue transformando para ofrecer un sonido distinto, dando por resultado su tan característica combinación de guitarras distorsionadas y pesadas, acompañadas de instrumentos sinfónicos y voces femeninas que, con un toque de opera, los convierten en una de las bandas más importantes del género.\

Siete años fue la espera de los fans para poder volver a ver a la banda originaria de Suecia en nuestra ciudad, la última vez que se presentaron fue el 23 de septiembre del 2011 en el Salón Country Club, los asistentes de aquella ocasión quedaron maravillados por tan increíble show, sin embargo, la poca afluencia de personas hizo que una segunda ocasión en la ciudad fuera algo casi imposible. Casi diez años después los fans recibieron la sorpresa de que la banda regresaría confirmando una fecha de su tour promocional al nuevo álbum: Beloved Antichrist, una interesante ópera-metal dividida en tres actos, un gran viaje que te lleva a perderte en los ritmos y las temáticas presentadas.

Era el jueves 31 de mayo, la cita fue en el Complejo Cultural Universitario, la noche apenas había caído, tapando con el cielo nocturno toda la ciudad, de fondo las luces de la ciudad comenzaban a brillar. Aproximadamente a las ocho de la noche la gente comenzó a llegar al lugar, llamaba la atención la combinación de estilos que se podía ver, vestimentas góticas y metaleras eran las que llegaban al recinto: playeras negras de la banda (comprada en algún concierto anterior), chamarras de cuero, botas negras con casquillo en los hombres, algunas mujeres utilizando vestidos o blusas con toques victorianos, los estoperoles, cadenas, collares y demás adornos no podían faltar.

Mientras esperábamos para ingresar, se podía escuchar las platicas de los asistentes. Todos hablaban de lo mucho que esperaron por esto, lo que más les gustó (o no) del nuevo disco, las canciones que esperaban escuchar, que agrupación de la banda era mejor, en fin, sin importar el tópico del que conversaran, todos compartían la misma opinión:  una gran emoción por poder verlos en la ciudad.

Cerca de las nueve veinte de la noche todos estaban en sus respectivos lugares ansiosos por ver el show, cuando las luces se apagaron, varias imágenes comenzaron a pasar y con unos poderosos acordes de guitarra la noche estaba por comenzar. Directo desde Estados Unidos llegaba The Devil, banda con una propuesta denominada como metal cinemático en la cual se combinan distintos sonidos para crear sensaciones ambientales (tensión sobre todo), esto en conjunto a imagenes y videoclips alusivos a determinada temática.

Destaca la vestimenta de los integrantes: todos vestidos con la misma ropa negra y con una máscara que no permite diferenciar uno del otro (un concepto que recuerda a los Nameless Ghouls de Ghost). También es notable la ausencia de voz en las canciones, todo el mensaje es transmitido a través de los videos, las ocasionales voces que aparecen son fragmentos de discursos, entrevistas y otros materiales con temáticas como noticias, guerras, destrucción que, en combinación con los ritmos y sonidos, tornan en un concepto bastante interesante que no te permite apartar la vista del escenario.

El sonido es pesado, los ritmos son bastante marcados, la combinación de bajo y batería crea una muy sólida base que se complementa con los acordes distorsionados de las guitarras, rematando con las secuencias y show visual presentado. Con apenas treinta minutos de show, la misteriosa agrupación logró llevarse las palmas del público quienes ante la silenciosa partida de sus miembros se preguntaban ¿Y ellos quienes son?

Y así entre pláticas, especulaciones y opiniones dieron las diez de la noche, momento en que las luces se apagaron nuevamente, los gritos del público eran evidentes, los aplausos, la emoción, la euforia, todo llevaba a ese momento. Luego de siete años de espera Therion, la bestia, regresaba a Puebla.

Un conjunto de voces que armaban coros que el público comenzó a cantar a todo pulmón, un marcado ritmo que puso a todos los asistentes a agitar la cabeza, mientras uno a uno iban saliendo los distintos miembros de la banda, la ovación y aplauso del público no paraba. La noche comenzaba con Theme of Antichrist, la cual dio un inicio poderoso y enérgico al concierto, la unión de voces femeninas (las cuales contaban con una increíble potencia) con la voz masculina principal creaba un momento único que hizo a todos levantarse de su asiento.

Los puños y las cabelleras se agitaban al frenético ritmo de la batería, siendo animados en todo momento por la banda, los asistentes compartían la energía con los demás, cantando a todo pulmón los coros. Con Bring Her Home (tema extraído de su reciente álbum Beloved Antichrist), el intro de bajo puso a todos a corear y aplaudir tan pegajoso ritmo, siendo interrumpidos por la combinación entre voces agudas y graves, un juego entre los vocalistas, una conversación.

El poder y energía femenina eran evidentes, ambas vocalistas creaban una combinación bastante interesante: una de ellas vestida con un look que recuerda al estilo ochentero del metal, chamarra de cuero, botas, cadenas, toda de negro, ella era la encargada de realizar una voz femenina un tanto más grave, así como inyectarle energía al show, pues con una actitud digna del estilo, demostró porque las mujeres también rockean. Por otro lado su compañera iba vestida completamente distinto, un vestido blanco largo, así como adornos en la cabeza que recuerda al estilo fantástico/mitológico de las elfas o las ninfas; ella por su parte, se encarga de los tonos agudos y acorde a su vestimenta.

La energía no paró y con Temple of New Jerusalem, la gente continúo dando toda la actitud, simplemente parecían no cansarse. Para subir aún más los ánimos comenzó a sonar Wine of Aluqah, uno de los temas favoritos del público, quienes aplaudían al ritmo del intro y a la vez acompañaban los coros. Bajando un poco el ritmo (pero no por eso la energía) llegaba Lemuria, uno de los temas más conocidos de la agrupación, con su hipnótico riff de guitarra, así como el juego de voces al inicio, los asistentes miraban atentamente la ejecución, pues en ese momento los integrantes se reunieron frente a todos, regalando uno de los mejores momentos del concierto.

Antes de que nos diéramos cuenta la noche estaba llegando a su fin, en aquel show se perdía la noción del tiempo, fue entonces cuando los últimos temas comenzaron a sonar. Para deleite de los fans, Rise of Sodom and Gomorra se hacía presente en el setlist, provocando que todos llevaran sus puños al aire, agitaran la cabeza y gritaran al ritmo del coro.

El show parecía haber llegado a su fin, la gente pedía que no fuera así. Ante una primera pausa, el público pedía a gritos una canción más, que el show continuara, que la música no se detuviera, y fue cuando la banda regresó, hablando sobre su gira mundial a través de 25 países y siendo una de las pocas bandas que abrieron varias fechas a través del país, agradeciendo el apoyo del público, la calidez y la energía de los mexicanos. Finalmente con un juego e interacción con el público, la banda exhortó a que con un fuerte grito los acompañaran en su último tema, la favorita del público: To Mega Therion, tema que llevó a los fans a perder el control con aquella gran canción.

Una vez más la banda se retiraba, parecía que ahora sí había terminado, sin embargo, gracias a los aplausos y energía del público la banda regresaría a despedirse de tierras mexicanas con el mejor tema para ello: Quetzalcoátl, tema con el que agradecieron la energía y apoyo del público mexicano, prometiendo volver para compartir nuevamente con todos. Así después de dos horas de música, el concierto llegó a su fin; la gente estaba más que emocionada, feliz de haber presenciado tal espectáculo y esperando que la espera para verlos nuevamente no sea tan larga.

Sin duda una de las bandas más impresionantes dentro del metal sinfónico, se nota la experiencia y el trabajo de años que tienen, la calidez y energía del público ha hecho que Puebla se convierta en un punto de atención incluso para las bandas internacionales. Esperemos y el retorno no sea tan prolongado, pues la bestia ha encontrado en nuestra ciudad un hogar al cual saben pueden regresar.

Geek, bajista, meme andante, escritor ocasional. Timado en renovación.

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