El agua: un nuevo combustible

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Alumnas de la facultad de Ingeniería de la BUAP desarrollaron, hace algunos meses, un proyecto que consiste en utilizar el agua como combustible para el movimiento de transportes de todo tipo. Estefany Merlo y María Luisa Sago, ambas estudiantes de la comunidad universitaria, estuvieron en la emisión de este viernes en De eso se trata, donde comentaron la historia del proyecto.

Originarias de Chipilo, al igual que sus otros dos compañeros de equipo, que pertenecen a la facultad de Electrónica y Administración de Empresas, respectivamente, se reunieron para elaborar un prototipo de motor que tenía como fin principal experimentar con el agua como combustible. Estefany ahondó en los detalles de cómo nació la idea. Participábamos con el profesor Aarón Juárez, catedrático de la facultad de Ingeniería, quien tenía en ese entonces algunas ideas sobre la combustión del agua para la ayuda de motores en carros, dijo. Así fue como empezamos a participar y conocer.

Tiempo después, siguió comentando, contacté a María Luisa, quien estudia Química, para conocer al respecto de los componentes del agua. Según María Luisa, consideró, desde el momento que inició el proyecto, que sería posible. El agua contiene hidrógeno y sé que es muy explosivo, dijo, por lo que no creí descabellada la idea.

Reunidas ellas, pronto buscarían apoyo de compañeros de otras facultades para el desarrollo del motor y la administración del dinero. Posteriormente, las alumnas investigaron si con anterioridad se habían hecho proyectos similares. Esto no es nuevo. Otras personas lo han probado, pero intereses de monopolios y empresas impiden que salga a la luz, comentó Estefany.

Con ayuda de la universidad, que otorgó diez mil pesos para el proyecto –los cuales gastaron totalmente con otros 400 extra–, concibieron el prototipo en menos de diez meses. Compraron una moto en la que hicieron las pruebas correspondientes, para luego enseñarlo a la comunidad chipileña, que lo recibió con agrado. La sociedad aceptó lo que les mostramos porque, como sabemos, utilizar agua cuesta menos que un tanque de diésel, dijeron.

El campo es un sector olvidado por el gobierno, lo que complica su manutención. Con esto, tratamos de ayudar a los campesinos y trabajadores a ahorrar un poco de dinero, terminaron de decir. Según sus cálculos, un motor de este tipo costaría ocho mil pesos y sería reutilizable, con un tiempo de vida prolongado. Traería, pues, un ahorro entre los campesinos, que ahora se beneficiarían de nuestro trabajo, dijeron.

Del mismo modo, consideraron necesario este tipo de combustión debido a que contamina en menor grado que la combustión de carbonos y petróleo, volviéndola una energía alternativa y que ayude a la disminución de cambios climáticos tan abruptos, así como a la conservación del medio ambiente.

Conforme el tiempo avance, aludieron, el proyecto crecerá. Ahora toca experimentar con vehículos más grandes, lugar donde todavía no hemos llegado.

Para conocer más a fondo el proyecto, los invitamos a que escuchen completo el podcast, que está aquí abajo.

Me gusta mucho Kendrick Lamar. :)

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