5 discos para deprimirte antes del verano

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Cada verano es una nueva oportunidad para sentarte con tu computadora y  dar rondínes a lugares inhóspitos en internet, en busca de música nueva. De vez en cuando unas baladas; en otras algo de shoogaze; en unas más, un poco de post punk; pero siempre logras hallar bandas actuales de calidad, al igual que predecesores de gran altura. Muchos dicen que el verano es de las épocas más alegres, un momento para viajar y explorar nuevos lares; bueno, yo no concuerdo con esta idea, es más, cada que pongo la composición de Verano de Vivaldi, me deprimo de la 2da mitad en adelante.

Hoy me senté con la única convicción de proliferar algunas recomendaciones, para aquellos que gusten deprimirse en el verano (o durante todo el año) con el mejor amigo del hombre: la música.

 

On The Water – Future Islands

Hace tiempo nos visitó el cuarteto consentido de Baltimore, presentando su más reciente placa, The Far Field (2017). Previo a la presentación el líder de Future Islands, Samuel T. Herring, platicó con una revista de cultura pop nada pequeña, sobre uno de los álbumes menos reconocidos de la banda: On The Water. En esa plática mencionaron parte de lo que el álbum y el poco eco que logró entre el público.

Varias bandas tienen esa joyita que con el tiempo va acrecentando su aceptación, en base a la calidad. On the Water busca ambientarte en un azulesco y desolado infinito, en el que los recuerdos son incesantes; de cada azul salen colores para levantar el ánimo y moverse un poco, como sólo Herring lo sabe hacer. Una obra que con el tiempo irá siendo resguardada en el cajón de favoritos, de los identificados.

 

Morning Phase – Beck

Nuestro perdedor consentido también se aventó una obra para sentarte con una caja de pañuelos y llorar sin precedentes. Si bien Beck Hansen ha retratado el sufrimiento y la depresión como en Lost Cause Learn Sometimes, es en Morning Phase donde le dió rienda suelta a la pluma y se dejó llevar el resentimiento y la tristeza. Es un constante ciclo, de 13 cortes, en el que el californiano habla sobre las despedidas y la falta de luz en el camino.

No, no es una obra maestra de Beck, pero sí otro de sus compendios que maneja el estándar de calidad que siempre le ha caracterizado, para aquellos con la necesidad de refugiarse en -buena- música (agregándole que en la mayoría de canciones lo escuchamos cantándole al vacío, junto a su guitarra, lo cual lo hace mucho más melancólico).

 

Slowdive – Slowdive

Por allá de finales de los 70′ e inicios de los 80′, una generación de agrupaciones cambió la forma de hacer letras, pasaron de señalar a la sociedad como ‘jodida’, para comenzar a reconocerse a sí mismos como ‘jodidos’ por dentro. De esta camada de agrupaciones de Post-Punk, New Wave y Shoegaze, rescatamos a una que regresó el pasado año con un material extraordinario: Slowdive. Esta odisea de gruesos sintetizadores, es un compendio lleno de grises matices en los que se divaga entre riffs, percusiones y lágrimas. Por momentos audaz y sagaz, nos llevan por un oscuro tunel el cuál parece ser infinito y si luz a la vista.

Repasan la soledad y lo detestable que para una generación ha sido sentirse solos. Este álbum merece ser repasado, inclusive si se está en el punto más alto de la felicidad. Joyita melancólica de  Rachel Goswell y sus chicos.

Musas Volumen 2 – Natalia Lafourcade

Algunos apostábamos a que Natalia Lafourcade se quedaría en el cliché de la artista pop en español ¿Quién diría que hoy en día es ‘La’ referente en los países de habla hispana? Y es que la veracruzana ha sabido llevar su carrera de menos a más, y de más hasta las nubes. Sí, Hasta la Raíz es un disco para llorar por semanas por el adiós de tu ex y encerrarte en sus recuerdos; pero el trabajo de Musas en ambos volúmenes lo supera con creces. El primero de estos compendios mucho más florido y vibrante; el segundo mucho más pausado, sereno y lleno de frases estremecedoras. Es más, ni siquiera de verbo, uno puede sentirse acurrucado y con la libertad de sacar un par de tequilas para llorar a gusto, con tan sólo escuchar el último de los cortes, Gavota.

 

The Decostruction – Eels

Después de leer la biografía de Mr. E, Things That The Grandchildren Should Know, uno entiende porque le es tan sencillo agarrar un pincel, en forma de guitarra, y soltarse sobre el lienzo a manera de depresivos versos. Ya son dos décadas de su exitoso debut Electro-Shock Blues y su nivel como compositor sigue en la misma línea. En este 2018 volvió a sorprendernos con The Deconstruction, otra catártica obra, en la que se desgarra la vestiduras al mismo tiempo que sana viejas heridas.

La honestidad de su trabajo es lo que hace moverte hasta las entrañas. “La reconstrucción comenzará, solo cuando no haya nada ahí”, es una de las frases que destacan en la apertura del álbum. “Tu corazón ha sido maltratado Tu espíritu roto Pero hay un lugar donde tu corazón todavía puede estar abierto”, te rompe al final del compendio. En general, cualquier obra de Eels es buena para dormir despierto, entre recuerdos.

 

 

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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