Su majestad imperial regresa: Silverio en Puebla

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Una noche de emoción, descontrol, festejo, baile y mucha energía fue la que se vivió el pasado viernes 4 de mayo en el Beat 803, foro de la ciudad ya conocido por abrir sus puertas a diversos proyectos independientes (tanto locales como nacionales), el cual poco a poco se ha ido posicionando como uno de los más importantes para las bandas en Puebla. Este día se encontraban de fiesta pues  gracias a su trabajo y apoyo del público, celebraban su primer aniversario, motivo por el cual decidieron tirar la casa por la ventana trayendo a uno de los artistas más disparatados, pintoresco, enérgico e irreverente del país. Nada más y nada menos que su majestad imperial Silverio.

Pero… muchos quizá se pregunten ¿Quién es Silverio, por qué escogieron música electrónica para celebrar el aniversario de un foro rockero?, la respuesta es simple: porque él representa todo un show, un despliegue de energía, emociones, insultos, no solo del público hacia él, sino de su parte hacia el público, ritmos enérgicos con letras agresivas, una imagen contraria al artista tradicional, en resumen una catarsis total.

Con meses de antelación el esperado show fue anunciado, la espera se hizo eterna pero el tan esperado día por fin llegó; la noche era fría una leve brisa se podía sentir en el aire, anunciando una lluvia que muy cerca ya estaba. A pesar del no muy favorable clima los fans se dieron cita desde temprano para poder ingresar, eran aproximadamente las nueve de la noche cuando una larga fila poco a poco se iba alargando con la gente que iba llegando, ni el frío ni la lluvia disminuía la emoción. Al caminar por la fila podías escuchar la expectativa: unos explicando quien era, porque debían estar ahí, que canciones esperaban escuchar, lo que pensaban hacer y la emoción que no podían contener. Después de un rato de espera las puertas se abrieron y el show iba a comenzar.

Aproximadamente a las 9:30 de la noche las puertas se abrieron y la gente pudo ingresar al recinto, la sopresa de la noche fue que al entrar ya nos esperaba con toda la energía el increíble Shaknaramúsico poblano con una propuesta bastante interesante, quien armado con su sintetizador y computadora nos presentó su música: una combinación de house con algo de psicodelia que rápidamente puso a los asistentes a bailar.

Sin embargo, no se encontraba solo y para comenzar a calentar motores la talentosa Sandra Derkiel se unió para hacer un dueto e interpretar Quiero Bailar tema con un ritmo bastante movido que acompañado de la voz femenina creaba un interesante combinación, para su siguiente canción nos presentaba un tema de su segundo disco El Nahual, (el cual ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales), con Una Esencia nos mostraba una interesante propuesta en la que combinaba el ritmo techno y house más tranquilo de tiempos recientes con sonidos y temáticas prehispánicas, las cuales dan por resultado una relajante sensación.

La siguiente canción bajo un poco el beat para dar un respiro a aquellos que estaban bailando Te miro en un fondo (tema extraído de su primer disco), daba un ritmo más tranquilo que aún así mantenía a todos en movimiento, posteriormente Sandra volvía al escenario y sonaba Mira al cielo, tema que con un ritmo más movido y un beat constante y marcado que de nuevo puso a la gente a bailar. Al terminar, sonaba Tierra ancestral la cual de nuevo bajaba el ritmo a algo más parecido a un Neo Soul (sobre todo por la letra un tanto rapeada). Rayos de luz mostraba más toques de techno, algo de synthwave y un poco de rave, con un tema bastante rítmico era sencillo dejarse llevar y ponerse a bailar. Cerca de 10.30 la noche, el show finalizó con Nefertiti, tema un tanto más instrumental que elevó los ánimos y energía de todos los que estábamos en el lugar.

Acabando con tan interesante propuesta poblana la gente estaba más que animada, con ganas de seguir bailando, riendo y disfrutando de la fiesta, la expectativa energía y relajo de la gente los ponía poco a poco más impacientes, no obstante la selección musical de fondo puso a varios de ellos a bailar y calmarlos un poco. Sin embargo, la espera fue larga ya que pasó cerca de una hora para que comenzara el tan esperado show. El público comenzaba a ponerse en ambiente con gritos, insultos, mentadas de madre y el clásico “chiflido”, la gente ya no pedía EXIGÍA el comienzo del show y así al grito de -“órale que mañana debo desfilar”- por parte de uno de los asistentes, las luces se apagaron, el telón se levantaba y la fiesta iba a continuar.

11:20 de la noche cuando el tan icónico símbolo (una tanga roja invertida) se dejaba ver como fondo del escenario, al ritmo de Yepa Yepa Yepa la fiesta estaba lista para comenzar, su majestad salió al escenario con su extravagante traje que atraía la atención de todos los allí presentes, y con brincos, bailes, cervezas e insultos la gente se comenzó a dejar llevar. Los insultos no paraban, la cerveza comenzó a volar hacia el escenario desde varios puntos del recinto, Pulgoso mix llevaba el relajo y descontrol a otro nivel.

La energía que proyectaba era impresionante y contagiosa, en todo momento se mantenía bailando, saltando de un lado a otro, riendo y disfrutando aquel momento, El baile del diablo puso a todos a brincar, bailar e incluso armar un slam con aquel pegajoso ritmo, nadie se quedaba parado todos estaban disfrutando del show. La fiesta seguía animándose cada vez más, cuando comenzó a sonar Gorila, la gente comenzó a sacar sus mejores pasos para presumir a los demás que al ritmo de las palmas se dejaba llevar por tan movido ritmo.

Un pegadizo ritmo comenzaba a sonar: pausado, rítmico y que poco a poco iba aumentando hizo al público gritar de emoción. Perro puso a todos a cantar el coro de “Que baile con el perro”, durante el baile, gritos y brincos, Silverio se daba el tiempo para cambiar la letra y torear al público, motivándolos a sacar todo esa energía reprimida. Continuando con la “música reciente” comenzaba a sonar Tu Casa, la cual motivó un círculo de slam que comenzaba a girar al ritmo de la música, otros se limitaban a brincar y bailar con sus parejas, los vasos de cerveza seguían volando hacia el escenario, sin embargo, no se quedaba a recibir ataques y la agresión se devolvía. Un show agresivo y directo sin duda que ponía a todos con mayor energía.

Para este momento el calor era más que evidente entre tanto baile y brinco, por lo que su majestad llegó al tan esperado (y conocido) atuendo: una tanga roja con la que pasó el resto del show bailando pues en sus propias palabras “En la elegancia está el toque”. Siguiendo con esa belleza suya sonaba Salón de Belleza, uno de los temas favoritos de la gente. Los gritos, insultos, ánimos y la catarsis del público se encontraba a tope, subiendo el ritmo y armando un gran slam entre los presentes llegaba Circunstración, quitándose su bota la llenó de cerveza y dio a los presentes… bañándolos con ellas, en respuesta obtuvo unos vasos más desde el público.

Eran cerca de 12.35 de la noche y aún así la gente estaba a tope: la energía, el baile, los gritos, los insultos, el slam, los brincos, los vasos volando todo era un cúmulo de emociones saliendo con fuerza, un descontrol total. Caos, relajo, fiesta todo ocurría ante la guía y control de un cuarentón de cabello largo, bigote y vestido solamente con una tanga roja, un saco con lentejuelas y sus botines, bañado en cerveza, recibiendo insultos y aún así sonriendo y disfrutando del momento. La luz se apagó y todo se calmó, la gente acabó con aquel relajo de hace unos instantes y sonrientes, cansados y felices se comenzaron a retirar, contentos por haber disfrutado de aquella experiencia que sin duda fue más allá de un solo show.

Sin duda existen demasiadas propuestas interesantes que valen la pena conocer y difundir, Puebla se está convirtiendo en una parada obligada para todos aquellos músicos que comienzan su camino o aquellos que quieren mejorar, porque Puebla suena fuerte y pronto se hará escuchar.

 

 

Geek, bajista, meme andante, escritor ocasional. Timado en renovación.

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