Santiago Ramón Cajal, el artista de las neurociencias

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Dentro del mundo de las neurociencias, uno de los hombres que cambiaron completamente la conceptualización en torno a las neuronas fue Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel y Padre de las neurociencias modernas.

Desde muy pequeño comenzó a mostrar interés por las artes visuales y la fotografía, su capacidad de asombro y curiosidad hizo posible que inventara un método para hacer fotografía a color; todo esto fue perfilando su alma de artista, sin embargo su padre lo forzó a estudiar medicina.

Pronto se interesó por el campo de la microbiología, el cual pronto dejaría para enfocarse en la anatomía comparada con un enfoque filogenético. Para sus estudios Ramón y Cajal inclinó por utilizar embriones de aves y mamíferos, en contra del método tradicional con animales adultos, debido a la sencillez y claridad para observar “la frondosidad del ramaje nervioso”.

Ramón y Cajal quería saber algo que nadie comprendía realmente: ¿cómo viajaba un impulso neuronal a través del cerebro?  Para lo cual en 1887,  otro científico español le mostró la tinción de Golgi, una reacción química que coloreaba células cerebrales aleatorias.

Este método fue desarrollado por el científico italiano Camillo Golgi, y permitía ver los detalles de una neurona completa sin la interferencia de sus vecinas.Sin embargo la experiencia artística de  Ramón y Cajal le permitió refinar la técnica de Golgi y, con los detalles obtenidos de las imágenes más nítidas, revolucionó la neurociencia

Esto complemento en gran medida el desarrollo de su teoría de la neurona, la cual menciona que las neuronas son células cerebrales individuales que  envían y reciben información. Por primera vez se describió su comunicación de manera direccional; gracias a largos apéndices llamados axones la información viajaba a través del espacio entre ellas (espacio sináptico) hacia las dendritas ramificadas. Esto constituyó la base de la neurociencia moderna.

Albert von Kölliker, un influyente científico alemán, se sorprendió de la propuesta de Ramón y Cajal y a partir de allí comenzó a traducir sus trabajos, los cuales se extendieron por todo el mundo, con lo que se remplazó la teoría reticular que entonces prevalecía.

Tristemente Ramón y Cajal murió antes de que su teoría fuera comprobada, no obstante su historia demuestra que las artes, en este caso la fotografía fue de gran ayuda para la mejora de procedimientos que hicieron posible el estudio de la neurona y el establecimiento de las bases que poseemos en la actualidad.

Referencia:

Chuaire, L. (2006). Santiago Ramón y Cajal: Cien años de un premio Nobel. Colombia Médica, 37 (3), 247-248.

Pérez Y Pérez, D. (1991). D. Santiago Ramón y Cajal y las neurociencias . Psicothema, (2), 469-493.
Márquez, M. (2004). Santiago Ramón y Cajal: algo más que un fotógrafo. Ámbitos, (12), 139-153.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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