Las dificultades de ser ciclista

Compartir

La cultura de la bicicleta es un fenómeno global que recibe un respaldo mayor cada vez que sube la gasolina, pero no solo se trata de esto, ya que la bicicleta resulta al final del día medio de transporte bueno, bonito y barato para desplazarse por la ciudad.

Sin embargo incursionar en este mundo ciclista, muchas veces no es fácil; los ánimos y la intención de aquellos que comienzan por primera vez puede verse opacada más allá de la falta de habilidades por factores muy específicos que veremos a continuación:

1.-  Políticas públicas en relación a la bicicleta

Aún estamos en proceso de hacer de la bicicleta parte de nuestra cultura, o debería decirse volver a ella. Si bien antes nuestros abuelos la utilizaban como medio de transporte recurrente es bien sabido por todos que aún no se cuenta en la ciudad de Puebla con infraestructura que sea complemente ciclo-incluyente, además de que en ocasiones existen “vacíos” dentro de las propuestas de movilidad/accesibilidad, en torno a una operación de la oferta y demanda del transporte público, donde se tenga contemplada a la bicicleta como elemento clave.

2.-Nuestro paradigma actual de transporte público

En relación a las necesidades de la población y los medios de transporte aún nos encontramos en el paradigma de movilidad, donde se busca “mover” a las personas de un lugar a otro de forma eficiente, lo cual ha traído buenos resultados, sin embargo resta los méritos que la bicicleta o incluso el caminar podría tener. En el caso del paradigma de accesibilidad, se busca dentro de las ciudades que las personas pueden reducir de forma optima los desplazamientos con el fin de evitar congestionamiento vial.

3.- Cultura vial

Una de las problemáticas de movilidad tiene que ver con la cultura vial, es decir nosotros en nuestro papel de ciclistas, peatones o automovilistas, no hemos asumido nuestras responsabilidades y derechos. Es importante reconocer y respetar a los ciclistas dentro del entorno urbano, así como reducir barreras arquitectónicas que impidan su desplazamiento.

4.- Comportamiento ciclista

Esto tiene que ver con el punto anterior; los peatones en ocasiones se quejan debido a que los ciclistas obstruyen la banqueta pese a tener su ciclovía y de igual forma argumentan los automovilistas, lo cual nos haría pensar en un comportamiento inadecuado y poco educado por parte de aquellos que andan sobre dos ruedas. Sin embargo es compleja la educación vial del ciclista, ya que en las escuelas de forma regular no se tiene presente a este medio como actor dentro de la ciudad, por tanto suele no fomentarse el que debería y no hacerse. Si bien esto no es excusa, debe de tomarse en cuenta. Mientras que por otro lado la apropiación de este medio por ciertas culturas o sectores socioeconómicos también determinan en gran medida nuestro trato hacía los ciclistas por lo que valdría la pena hacer análisis de nuestras actitudes sobre esto.

 

Referencia:

Ciclociudades. (2011). La movilidad en bicicletas como políticas públicas. México: Lasso.

Colville-Andersen, M. (2009). Behavioural Challenges for Urban Cycling. Copenhagenize. Recuperado de http://www.copenhagenize.com/2009/11/behaviour-is-tricky-subject-and-getting.html

 

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

Be first to comment