La música rompe fronteras: Los Mesoneros, Oh’ Laville y L3ón en Puebla

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La música es increíble, por medio de ella podemos expresar multitud de emociones, sentimientos y experiencias, no importa de donde vengamos, nuestra nacionalidad o clase social, al final todos disfrutamos de aquel arte. El pasado viernes 11 de mayo, Sala Forum abrió sus puertas para que un peculiar grupo de bandas independientes llegara a la ciudad para deleitar al público que, ansioso, esperaba el regreso de Los Mesoneros, quienes volvieron a la ciudad acompañados de dos grandes bandas que se robaron el corazón del público: Oh’ Laville y L3ón.

El clima era fresco, el sol apenas se comenzaba a ocultar cuando una fila se comenzaba a hacer a las afueras del recinto, ya sea por uber, en auto propio, o que los fueran a dejar, un gran número de jóvenes esperaba ansioso el poder escuchar sus temas favoritos una vez más.

Cerca de las ocho treinta de la noche, las puertas se abrieron y el público comenzó a llenar el lugar, al caminar por el lugar era notoria la emoción y expectativa de la gente por lo que estaba a punto de ocurrir.- “Yo vengo a ver a tal, yo quiero que toquen tal canción, ya es la segunda vez que los veo”-  se escuchaba al caminar, el cúmulo de recuerdos, experiencias  emociones estaba a punto de desbordar pues las luces bajaron, los amplificadores se encendieron y la gente comenzó a gritar, pues el show estaba por comenzar.

Nueve diez de la noche cuando alegres y enérgicos rasgueos de guitarra inauguraban la noche, la gente poco a poco comenzaba a levantarse de sus asientos, invitando a sus amigos a acercarse al escenario interesados por tan interesante sonido, eran L3ón banda originaria de CDMX que una vez más regresaba a la ciudad para compartir con el público que tan bien los recibe en cada ocasión. Siguiendo con Pera, la gente bailaba a su ritmo, era inevitable quedarse estático, los fans no se hicieron esperar y la gente cantando las canciones a todo pulmón eran observables a pie del escenario.

La energía no paraba y aprovechando esto llego el siguiente tema, con un coro bastante pegadizo que puso a todos a cantar muy alegremente llegaba Pajarito, tema dedicado a aquel toro que años atrás “volara” durante una corrida de toros, pero más allá de eso el tema hace referencia a que las cosas imposibles pueden ocurrir, el alegre ritmo de guitarra combinado con el pegadizo coro hizo que la gente se entregara de lleno a la fiesta. Con A mi lado llegaba un ritmo más bailable y movido que invitaba a las parejas (o aquellos solos) a bailar.

Bajando un poco el beat sonaba Por los dos, tema que en palabras de la propia banda “Hace alusión a que existen personas que están juntas y no se aman, sin embargo, hay otras que se aman pero están separadas”. Antes de que nos diéramos cuenta el show llegaba a su fin y que mejor tema que Quiero Verte para cerrar la noche, con un enérgico y pegadizo riff de guitarra que servía como introducción a un coro sencillo de aprender que puso a todos los asistentes a bailar y corear con la banda. Agradeciendo el apoyo del público prometieron volver pronto, así siendo apenas nueve cuarenta de la noche, la gente volvía a sus asientos con una gran sonrisa en el rostro, esperando por la siguiente banda.

Diez de la noche, los ánimos estaban bastante encendidos, la gente ya estaba animada por ver la siguiente banda y así directo desde Bogota, Colombia llegaban al escenario Oh’ Laville, el grupo presentó una propuesta muy interesante, la cual combina varios géneros para dar un sonido único, el concierto fue una montaña rusa de emociones, siendo algunas canciones más potentes y intensas que otras. Siguiendo con su show sabían animar y manejar muy bien al público, quienes rápidamente se acercaron para poder ver más a detalle todo lo que ocurría.

Siguiendo el show sonaba Planetas, tema que sorprendió por la fuerza de la voz, la cual resaltó transmitiendo el sentimiento y emoción, la cual se combinaba perfectamente con los demás instrumentos, entregando momentos intensos y otros más tranquilos. Borrando mis pasos sonaba a la mitad del show, un tema muy especial con dedicatoria a México, un intro más acústica y calmada combinada con una trompeta que hacía de instrumento principal (y con una bandera en ella), se llevó los aplausos del público, quienes veían atentos todo lo que ocurría en el escenario, el tema comenzaba lento pero poco a poco la intensidad iba aumentando hasta dejar al público con la ganas de más, en ese momento sonaba Primitivos, tema lanzado hace dos semanas y que llevaba esa energía que tanto encantó al público.

Bajando un poco la intensidad con Llévame y Cielo, comenzaba una parte un tanto más tranquila, en donde las guitarras acústicas eran combinada con percusiones, dando un interesante resultado que sirvió de antesala para el gran final. La noche terminó con Magia Negra, tema que fue una catársis total para todos los asistentes quienes se entregaron por completo al ritmo de la música y al ambiente generado, de esta forma casi una hora se pasó volando, dejando las energías por los aires y al público impaciente por los estelares de la noche.

Once quince de la noche, la gente estaba más que impaciente ya cuando por fin los gritos de emoción del público delataron que Los Mesoneros llegaban al escenario listos para destrozar el escenario. Con toda la energía y actitud, la banda originaria de Caracas Venezuela comenzaba a tocar El Paraíso, tema que puso a todos los asistentes a moverse y cantar. Los aplausos y sonrisas no se hicieron esperar y Algo Bueno hizo que el público se pusiera a cantar con ellos.

El bajo comenzaba a retumbar, combinándose con los latidos del corazón, haciendo vibrar a todos los asistentes, la gente rápidamente reconoció el ritmo y el siguiente riff, Luna  puso a más de uno a cantar, la alegría era evidente, las personas no dejaban de sonreír y mirar a la banda, quizá recuerdos que asocien con la música pues la música más allá de simples experiencias, transmite historias que cada uno de los escuchas tendrá con ellas.

EL momento acústico de la noche llegó con Riesgotema que fue coreado por a todo pulmón por el público, quienes con sus palmas acompañaban el ritmo de guitarra. Sin embargo, después de ese pequeño break, los ánimos volvieron a subir con Caballo Nuevo, otro de los temas favoritos de la gente que con gran euforia cantaba el coro mientras brincaba o bailaba al ritmo de la música, cuando aparentemente terminó el concierto, pero toda esta energía estaba a punto de llegar al límite pues el show no podía terminar así.

Para cerrar la noche (y a petición del público que no quería que el concierto terminara) la banda regresó al escenario para interpretar un último tema, el cual puso a la gente a brincar, cantar, bailar y gritar a todo pulmón, el tema elegido fue Sol Rojo, el cual con la frase “Todo arde” en el coro puso a propios y extraños a entregarse a la catársis de emociones y energía que ocurría, mientras pedían a todos bajar lentamente a ponerse de rodillas para que en un momento la energía explotara y todos se levantaran de un salto. De esta forma y después de una hora de show la banda agradeció el apoyo, la energía y el recibimiento del público esperando volver pronto para compartir con todos.

Una vez más la ciudad albergó a varias propuestas internacionales, los artistas invitados quedaron fascinados con el público poblano, mencionando que son bastante receptivos a la propuesta y enérgicos en los conciertos, por lo que Puebla se vuelve uno de sus destinos favoritos para tocar. Así poco a poco Puebla suena fuerte y pronto se hará escuchar.

 

 

Geek, bajista, meme andante, escritor ocasional. Timado en renovación.

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