La marginación en torno al café

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El café es una de las bebidas preferidas a nivel mundial, su historia en México proviene de la última década del siglo XVIII cuando se trajeron de la isla de Cuba. Se trata de una planta semiperenné que requiere de un clima cálido-húmedo. En la actualidad los principales estados productores de café son: Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Puebla, quienes producen el 85% del total nacional.  En dichos estados la mayor parte de la población recolectora de café es indígena: náhuatls, otomíes, tepehuas, mixtecos, cuicatecos, chatinos, chinantecos, zapotecos, tojolabales, tzeltales, tzotziles y mames, los cuales se han enfrentado a diversas problemáticas socioeconómicas, puesto que también muchos de estos estados contienen altos índices de pobreza y poco reconocimiento de la labor que realizan.

Uno de los factores más importantes para que no exista este reconocimiento y en muchas ocasiones el respeto de sus derechos es el establecimiento del Sistema Neoliberal. De acuerdo a Morales Becerra entre1873 y 1893 creció la demanda mundial, lo que posteriormente llevó al presidente Porfirio Díaz a entablar el diálogo con Estados Unidos, principal consumidor de café, para establecer condiciones preferenciales libre de derechos de importación. Sin embargo la apertura de mercados, en la década de los 80’s dificultó que las poblaciones indígenas pudieran seguir percibiendo ganancias rentables, sobre todo por la naturaleza misma del café.

El café al ser una planta semiperenne, necesita de 2 a 5 años desde que se plantan hasta obtener la primera cosecha, posteriormente el arbusto es capaz de producir de 20 a 40 años. Por otro lado cabe mencionar las necesidades propias  de los cafetales; en un principio la cereza se trata con un laborioso método de limpieza para separar la pulpa y se seleccionan los granos, posteriormente se seca y se realiza la criba de los granos para separar las calidades. Todo esto implican gran contaminación de los recursos acuíferos y si bien se ha desarrollado un método en seco, es el húmedo el que produce los cafés más apreciados.

 

La complejidad de su producción en parcelas pequeñas ha provocado que los productores indígenas no puedan competir a nivel mundial, sobre todo por el poco apoyo por parte de instituciones gubernamentales y el decrecimiento de su precio en la escena internacional. De ahí que muchos jóvenes se vean orillados a dejar el cultivo del café.

 

Así mismo poco a poco van aumentando las familias y las comunidades infdigenas que presentan dificultades para satisfacer sus necesidades básicas: hay falta de ingresos que permitan una alimentación adecuada, no hay presencia de servicios médicos, ni de luz, eléctrica servicio de agua potable entre otros, además de que los niveles de analfabetismo son considerables. Por tales circunstancias muchas comunidades han ido disminuyendo su población que emigra hacia las ciudades y margina a aquellos que se quedan.

En la actualidad se han buscado formas de retomar la colectividad de estas comunidades indígenas, a la par que se apuesta por un mercado nuevo “el café gourmet”, que es consumido principal europea, la cual en ultimas fechas se ha visto impregnada por una oleada de sustentabilidad, moda que aparentemente va a quedarse y abogar por un comercio justo.

Referencias

Morales Becerra, I. (2013). La vida en torno al café: marginación social de pequeños productores en San Pedro Cafetitlán, Oaxaca, México. Diálogos Revista Electrónica de Historia, 14 (1), 79-96.

Najera, O. (2002). El café orgánico en México. Cuadernos de Desarrollo Rural, (48).

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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