El reto de ser maestro

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Las escuelas y universidades del país en la actualidad se enfrentan a una transición un tanto compleja; los cambios sociales, las exigencias políticas, las preocupaciones presupuestales y los retos a nivel personal, nacional e internacional abruman a más de uno en el actual sistema educativo.

Una pieza clave de este es el maestro al cual se le exige calidad y una modificación en sus métodos pedagógicos  con el fin de preparar al alumnado con una cultura empresarial, es el maestro. Sin embargo preocupa como se han establecido esos procesos, puesto que se ha visto al conocimiento (y al alumno) como una total mercancía a la par que se desvirtúa el papel del maestro.

En su discurso al recibir el doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma Metropolitana, Pablo Latapí pone en manifiesto 4 preocupaciones clave, las cuales iremos analizando a partir del papel del maestro.

1.- El objetivo de la excelencia

La docencia es un reto donde se exige la “excelencia”, este término puede resultar un arma de doble filo: por un lado podría significar un proceso gradual de mejoramiento y por otro la perfección. Esto último es un tanto perverso, ya que conlleva una trampa es inalcanzable, Pablo Latapí señala: “La perfección no es humana. (…) Somos ida y regreso entre anhelo y desilusión, mezcla de mal y bien , ensayo muchas veces fallido”.

El reto educativo real reside no en fomentar esta excelencia como sinónimo de perfección, sino como sinónimo de crecimiento donde se valore el error como un paso importante del desarrollo, bien lo decía Jorge Luis Borges:

Si pudiera vivir nuevamente mi vida en la próxima trataría de cometer más errores.

Así mismo la excelencia sólo será una realidad cuando como maestros permitamos el desarrollo de la autoestima propia  y de los alumnos, esto nos permitirá formar estudiantes para transformar la realidad, no sólo para pasar en ella.

2.- La definición de calidad de la educación

En relación con el punto anterior valdría la pena hablar de calidad en la educación, puesto que muchos maestros se ven presionados ante esta exigencia de la cual nadie tiene una definición certera.

Sobre esto se han identificado diversos factores que intervienen como la infraestructura, programas, métodos de enseñanza, el papel de los alumnos  entre otros y por supuesto se tienen claras las malas prácticas en la educación, sin embargo la forma de evaluar todo a nivel global no se ha logrado satisfactoriamente, debido a la complejidad del proceso enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo un punto destacable es que no se debe confundir la calidad con la acumulación o memorización de conocimientos; esto simplifica bastante el ejercicio docente. De acuerdo con Pablo Latapí los valores del sistema sobre el cual se basan varios de los programas actuales fomentan la visión de éxito en torno a la posesión, es decir ser triunfadores.

Esta visión a la par sugiere la presencia de un perdedor, desvirtuando al error  y limitando la interacción personal que permita el hambre de conocimiento que incida en el alumno para autoexigirse, de acuerdo a Ortega y Gasset “la calidad esta en la capacidad de exigirnos más”, por lo que los maestros se enfrentan a la difícil (pero no imposible) tarea de acompañar a los alumnos a esta búsqueda y desarrollo de autoexigencia.

3.-El conocimiento del que se trata en la “sociedad del conocimiento”

Hoy por hoy podríamos decir que vivimos en una actualización (tecnológica) inmediata; internet cambio completamente la forma en que consumimos y creamos conocimiento. Este paradigma de “sociedad del conocimiento” al cual muchos maestros se ven obligados a asumir, en ocasiones no deja claro qué tipo de conocimiento: ¿Aquel que fomente la competencia o el que fomente el desarrollo de las personas?

“La universidad actual debe ser un baluarte contra el devastador proceso de comercialización total al que está llevando la entronización del mercado” -Pablo Latapí

4.- Romper la prisión del conocimiento racional

De acuerdo a Pablo Latapí “la educación va más allá del conocimiento racional”, si bien la ciencia tiene sus reglas y métodos los maestros se enfrentan al reto de acompañar la formación dada en casa con el fin de realizar una práctica ética del conocimiento. Por otro lado, como maestros, alumnos y padres de familia debemos reconocer el valor de ese “conocimiento cultural” puesto que nuestra cultura determina en gran medida el camino de la ciencia a partir de los significados que hayamos establecido.

Todos estos puntos expresan los retos ante una cambiante sociedad del conocimiento; si bien los maestros han desarrollado un buen papel en lo educativo aún queda mucho por hacer. Un primer paso indicaría el modificar la visión respecto al conocimiento, donde los deben no sólo dar conocimiento, sino desafiar a sus alumnos para fomentar hábitos que les permitan autoexigirse y no ver el conocimiento como una mercancía (muchas veces sin valor).

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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