“I have a dream”: Martin Luther King y su trascendencia hasta nuestros días

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1968: año en que se forman diferentes agrupaciones como Black Sabbath, Deep Purple y Led Zeppelin ,  año en que fallecería Duchamp o Helen Keller, año en que comienza a transmitir el programa televisivo “En familia con Chabelo”, y que por primera vez pudimos disfrutar de 2001: Odisea en el Espacio o el Planeta de los Simios. Ese año  sin duda ocurrieron muchas cosas, pero 1968 es sin duda un año especial por los diferentes movimiento sociales que surgieron por la lucha de los Derechos Humanos que  se gestaban alrededor del mundo como fue el caso de México con el movimiento estudiantil del 2 de Octubre y que nos sorprendería el 4 de abril con el asesinato de Martin Luther King, activista norteamericano de raza negra que buscaba la igualdad racial y libertad.

Martin Luther King nació en 1929 en Atlanta Georgia, en el sur de Estados Unidos donde la discriminación racial se mostraba a gran escala. En 1955 Rosa Parks, mujer de raza negra fue arrestada por no ceder su asiento a un hombre blanco en un autobús, de ahí que Martin Luther King comenzará con el boicot contra este medio de transporte. Miles de personas lo apoyaron incluso caminando largas distancias con el fin de evitar el transporte y pudieron superar las agresiones incluso terroristas por lo que consiguieron que  la Corte Suprema de los Estados Unidos declarara como ilegal toda clase de segregación.

Para este activista fue muy importante la  desobediencia civil no-violencienta como vía para garantizar los derechos humanos a toda la población sin distinciones. Él consideraba que las leyes injustas debían ser erradicadas en los tribunales y que todo el mundo tenía la responsabilidad civil de no seguir leyes que atentarán contra la justicia, por lo que la violencia no figuraba entre sus planes. La violencia significaban un medio ineficaz, “que engreda lo mismo que quiere destruir”.

Utilizando la violencia, podéis matar al mentiroso, pero no podréis matar la mentira, ni restablecer la verdad.

Sin duda Luther King estaba lleno de sabiduría y confianza en lo que hacía, por lo que sus esperanzas lo llevaron a proclamar el discurso Yo tengo un sueño (I Have a Dream), donde de forma elocuente configura un futuro donde la población de raza negra no sufra discriminación o cualquier otro tipo de violencia por el color de su piel. Si bien aún faltan muchas acciones para erradicar la discriminación su discurso se ha transformado y ha sido reconfigurado en busca de paz.

“I have a dream that enoguh is enoguh”  fueron las palabras de su bisnieta de tan solo 9 años, quien participó en la  “Marcha por nuestras vidas” en Washington D.C. con el fin de poner un alto a la violencia después del ataque en una escuela secundaria de Parkland, Florida durante el mes de febrero. Lo cual nos deja reflexionando sobre ¿Cuánto hemos avanzado como sociedad respecto a los temas de Derechos Humanos?

 

 

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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