Ella Fitzgerald, una voz de ensueño.

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No hay voz inigualable a la de Ella Fitzgerald, por algo tiene el título de Primera Dama del Jazz. Nacida en Virginia el 25 de Abril de 1917, creció alrededor de condiciones muy precarias; su padre abandonó a Ella y su madre cuando ella aún era pequeña, posteriormente vivirían con el novio de su madre, pero eso no duraría mucho debido a su muerte por un accidente automovilístico en 1932.

El drama hasta entonces vivido condicionaría el comportamiento de Ella, quien tuvo frecuentes problemas con el ausentismo escolar e incluso con la policía. Esto la llevo a ser internada en  New York Training School for Girls, un reformatorio donde innumerables veces intento escapar. (Un dato curioso de este lugar es su relación con las investigaciones de Jacob L. Moreno, psicólogo que tuvo interés en las interacciones de los individuos dentro de los grupos creando así los sociogramas).

A sus 15 años logra escapar y se encuentra totalmente en banca rota y sola frente a una realidad por demás adversa “La Gran Depresión”; sin embargo este momento fue decisivo para crear una Ella madura y capaz de adaptarse a nuevas situaciones, donde el manejo de sus emociones sería fundamental para potencializar su gusto por la música.

Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de presentarse en el Apolo como participante del concurso Amateur Night Shows, donde interpretó la canción Judy y conquistó el interés del público. Consecuentemente colaboró con varias bandas entre ellas Chick Webb y evidentemente también se ganó a la prensa y sus buenas críticas:

«Aquí tenemos a la número uno de 1936… Ella Fitzgerald… la joya de 17 años que canta en el Harlem Savoy Ballroom con la estupenda orquesta de Chick Webb con su gran aptitud natural para el canto… una de la mejores… no hay razón para pensar que no llegue a ser la mejor dentro de un tiempo» -George T. Simon, Revista Metronome.

Aquellos que conocieron a Ella sabian que ella era tímida y muy reservada; en ocasiones su condición de mujer negra la hacía consciente de que podría no ser del agrado del público haciendola incluso dudar de sus habilidades como cantante.

Sin embargo, para 1936 Ella grabaría “Love and Kisses” y tiempo después la fiebre bebop se haría presente dentro del escenario con ella en la voz. Pasado el tiempo, pero en plena juventud pues contaba con apenas 21 años grabó el disco “A-Tisket, A-Tasket” con el que recaudó 1 millón de copias vendidas y el corazón de más gente interesada en su música.

La muerte de su mentor en la banda Chick Webb, generó un cambio para la carrera de Ella, pues la banda acordaría cambiar su nombre por “Ella Fitzgerald and Her Famous Band”, convirtiéndola a ella en la mayor protagonista dentro del escenario.

Todo esto representó mayor presencia en los medios masivos de comunicación y a la vez tratos discriminatorios para ella; pero también fue de ayuda para el reconocimiento de su trabajo y las colaboraciones que hizo con cantantes como Louis Amstrong.

Su primero de tantos Grammys lo consigue en 1958, cuando ya era considerada la primera Dama del Jazz debido a su capacidad única para imitar sonidos instrumentales, fantastica improvisación vocal que convirtió en su técnica de firma y gloria.

Para los años 70’s seguía trabajando constantemente en lo que le apasionaba, compartir su voz de ensueño, siendo uno de sus conciertos memorables aquel donde compartio escenario con Frank Sinatra y  Basie en 1974.

Para los 80 comenzarían serios problemas de salud para la cantante que implicarían amputación de sus extremidades inferiores y años después la muerte. Sin embargo su legado queda presente.

 

 

Referencia:

Ella Fitzgerald Foundation (2017). Biography Ella Fitzgerald. Ella Fitzgerald Foundation. Recuperado de http://www.ellafitzgerald.com/about/biography

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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