El Cassette: un intento de revival que no funcionará

Compartir

Desde hace un par de años, varios artistas se han dado el lujo de publicar sus nuevos compendios en formato de cassette. Desde Paramore y Alt-J, hasta Justin Bieber y The Weekend, se han declinado por una alternativa para los coleccionistas [1]. Pero en plena era de la Playlist en tu plataforma digital de confianza, los discos de vinilo en un punto seguro y los CDs en declive ¿Hay lugar para la cinta magnética?

I

A finales de la década pasada, varias compañías dejaron de producirlos, debido a su caída en ventas. En aquella época el iPod tomó el control en las preferencias americanas y el CD todavía mantenía su popularidad entre los consumistas. La única que se mantuvo a flote y hasta la fecha sigue produciendo en cantidades grandes, es la  National Audio Company de Springfield (Misuri). De hecho, para la película Guardianes de la Galaxia vendieron alrededor de 15.000 copias del soundtrack de la misma [2]. Ese cassette reúne 70 canciones que fueron la playlist magnética que Star Lord escuchó de manera compulsiva, durante su juventud.

Además, desde el 2013 se ha vuelto una tradición el Cassette Store Day, en Estados Unidos. Un día al año, casi siempre en fechas dentro del otoño, hacen un homenaje al ya conocido Record Store Day y varios artistas lanzan sus álbumes en este formato. En la primera edición tuvimos a The Flaming Lips, con The TerrorHaim, con su sencillo debut Forever [3]; Deerhunter, con Monomania; entre otros más. Para la segunda edición (2014) artistas de mayor renombre se unieron a esta celebración comercial; entre estos se encontraron el frontman de The Strokes,  Julian Casablancas, con su grupo alternativo The Voidz, quienes sacaron Tyranny [4]. Ya para el 2015 la situación llegó a un punto altísimo, cuando bandas de renombre y gran alcance comercial se unieron a la iniciativa; Green Day reeditó su consagrado material DookieFoals se atrevió con su éxito What Went Down; y Muse lo cerró con Drones [5].

Como les digo, el cassette hace alusión al Record Store Day. En esta otra celebración comercial, lo que se venden son discos de vinilo. Tanto los Long Play (LP, los discos grandes de 12”) como los Extended Play (EP, de 7”), se hace querer en versiones de míticos álbumes y canciones. Podría ponerme a hablar de lo que saldrá este año, pero sería desperdiciar palabras. ¿Por qué? Cada año sacan una cantidad exhaustiva de vinilos.

Un caso particular, que ha tenido su boom en estos últimos años, es el de David Bowie. Es de conocimiento público que Spaceman estuvo muy acostumbrado a sacar reediciones de sencillos, b-sides, demos y compilados, desde hace años. En sus años era entendible que lo hiciera (al igual que miles de artistas más lo han hecho), pues la calidad de grabación en los 70′ y 80′ era muy diferente a la actual. Pero, a raíz de su muerte lo han llevado a un nivel extremo. Están tratando de vender todo lo que lleve por autor Bowie. En 2017 publicaron 3 compendios de conciertos en vivo, un EP original (No Plan) y dos más de versiones remixes de Heroes. Buscan explotar al consumidor con falsas frases como ‘edición limitada’ o ‘versión original, nunca antes escuchada’; a pesar de que no tiene ni dos años que se fue el genio Británico [6].

Esto es una democracia y cada quien decide que consumir. Un vinilo se convierte en un material de deseo para los melómanos compulsivos. Un ventaja es que, la mayoría de estos, incrementan su valor con el tiempo, dependiendo la cantidad en existencia. Además de que la calidad del sonido nunca se pierde. Es aquí cuando nuestro amigo cassette comienza a tener problemas.

II

El cassette nació por la necesidad de guardar audio en formatos más pequeños y transportables. Era mediados de los 60′ y ya había varios sistemas de cartucho de cinta magnética en el mercado. El encargado de volverlo popular entre los fabricantes fue Philips, quienes decidieron licenciarlo de manera gratuita [7]. Su funcionamiento es básico: una carcasa plástica protectora, que contiene dos carretes por los que pasa una cinta magnética, a una velocidad promedio de 4,76 centímetros por segundo; al igual que los vinilos, contiene dos caras para pistas estereofónicas (lado A y lado B). Remplazaron al magnetófono y, tras algunas mejoras, comenzaron a utilizarse para vender música en masa. El boom se dió en los 80′, tras la creación de los afamados Walkman, de Sony.

Con los años, los diferentes complementos se fueron comercializando. Las grabadoras marcaron tendencia para aquellos que preferían ahorrar en compendios y su distribución alcanzó puntos de piratería.

El CD fue su remplazo al iniciar la década de los 90′. El formato de disco compacto se volvió del agrado del consumidor, debido a la mejora en el sonido. Era igual de barato, pero su rango dinámico era mayor. Entre el punto más bajo y el más alto, un cassette llegaba a los 60 db; mientras que un CD a los 96.

III

Buscas en e-bay o en amazon cassettes lanzados en los recientes años y todos rondan los $ 100-200 pesos (5-10 dólares). Un inexperto dirá ¨está muy barato¨, ¨que ganga¨; y sí, relativamente lo es. Sin embargo, esto es por la calidad con la que se fabrica. Estos cartuchos fueron pensados para grabar de una forma más sencilla, aunque precaria. Durante muchos años estuvieron buscando la calidad en el mismo, y sí, la encontraron con las cintas electromagnéticas profesionales. Este método se ocupa más para grabar debido a que su coste se incrementa hasta 5 veces más. Al ser complicada su fabricación y el poco mercado que hay para las mismas, los fabricantes no se atreven a ponerlas en las tiendas.

Es normal que el cassette tenga su revival, pero nunca llegará al nivel de un artículo de colección. Otro de sus problemas es que no tiene la carga electromagnética, esta se le impregna. Con el paso del tiempo, se va diluyendo y se va perdiendo el sonido. Tu podrás guardar tu cinta en el lugar más seguro del mundo y aún existe la posibilidad de que se borre el audio.

Cuando uno compra un artículo de colección, espera que su valor se incremente con los años. Los cassettes no están hechos para durar. Sí, todos tenemos unos en casa que aún funcionan, pero este proceso de pérdida de sonido se da lenta y gradualmente y no se puede evitar.

Sólo es un intento de revivir a un viejo amigo, para rememorara nostalgia y lucrar con ello. No es recomendable compararlos, más vale guardar el dinero o intentar que el mercado del CD siga a flote.

 

 


Referencias

[1] Prado Campos. (22 de agosto del 2018). El ‘revival’ musical: vuelven las cintas de cassette. 20 de abril del 2018, de El Confidencial Sitio web: https://www.elconfidencial.com/cultura/2017-08-22/cassette-musica-fabrica-vintage-cintas_1431698/

[2] Jackeline Beltrán. (8 de junio del 2016). La última fábrica de casetes del mundo. 20 de abril del 2018, de El Mundo Sitio web: http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/06/08/5756b014e5fdeab1428b4665.html

[3] Record Store Day Redaccion. (2013). Record Store Day List 2013. 20 de abril del 2018, de Record Store Day Sitio web: https://recordstoreday.com/PromotionalEvent/10

[4] Record Store Day Redaccion. (2014). Record Store Day List 2014. 20 de abril del 2018, de Record Store Day Sitio web: https://recordstoreday.com/PromotionalEvent/19

[5] Record Store Day Redacción. (2015). Record Store Day 2015 List. 20 de abril del 2018, de Record Store Day Sitio web: https://recordstoreday.com/PromotionalEvent/29

[6] BINAURAL Redacción. (2018). 11 perlas del… Record Store Day 2018. 20 de abril de 2018, de BINAURAL Sitio web: https://www.binaural.es/articulos/11-perlas-del-record-store-day-2018/

[7] Camras, Marvin (1985). Magnetic Tape Recording. New York: Van Nostrand Reinhold.


BBC Mundo. (2012). La irreemplazable seguridad del viejo casete. 20 de abril del 2018, de El Mostrador Sitio web: http://www.elmostrador.cl/agenda-pais/vida-en-linea/2012/12/04/la-irreemplazable-seguridad-del-viejo-casete/

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

Be first to comment