¿Qué es déficit de Atención con Hiperactividad?

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De acuerdo al Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales IV, el Trastorno de déficit de Atención e Hiperactividad se define como un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad/impulsividad o inhibición, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar. Se presentan dificultades para controlar la conducta, prestar atención, hay un déficit en el control de impulsos y por tanto puede manifestarse una dificultad para seguir normas o instrucciones y una variabilidad de respuestas a las situaciones.

Debido a todas las implicaciones del TDAH el grupo de personas con este trastorno son heterogéneas convirtiendo a la familia y profesorado en piezas clave para el funcionamiento cognitivo y social.

Tipos

  • Tipo con predominio del déficit de atención: No tienen el mismo grado de compromiso, parecen no escuchar, presentan dificultades al poner atención, evitan el esfuerzo mental sostenido, pierden objetos (olvidadizos), se distraen por estímulos irrelevantes
  • Tipo con predominio de la impulsividad-hiperactividad: responden precipitadamente, interrumpen a otros, hablan en exceso, se mueven constantemente (corren, saltan) y abandonan su asiento en clases.
  • Tipo combinado (atención/impulsividad-hiperactividad): Problemas centrales en el control inhibitorio, afectando los recursos atencionales.

Manifestaciones básicas

Déficit de atención: Manifestación constante en la cual los niños son menos capaces de mantenerse comprometidos con las tareas, debido a que no procesan los estímulos de forma adecuada: olvidan detalles o se distraen con ellos. Pierden concentración o no suscitan interés.

Impulsividad: Estilo de conducta precipitado, rapidez excesiva en el procesamiento de la información y emisión de la respuesta. Son alumnos impacientes y con demora para organizar su trabajo y esperar gratificaciones, por tanto generalmente no acaban sus tareas o las interrumpen constantemente.

Hiperactividad: Exceso de actividad en situaciones que requieren calma. Se mantienen constantemente en movimiento y suelen hablar o canturrear cuando hay silencio.

Manifestaciones secundarias

  • Ansiedad, trastornos del afecto y desordenes por estrees socio-familiar
  • Trastornos oposicionistas/desafiante y trastorno de conducta
  • Baja competencia social
  • Dificultades del aprendizaje
  • Trastornos del lenguaje
  • Trastornos en el control motor y perceptivo-visual

Posibles causas

  • Lesiones cerebrales de distinto tipo o anomalías en el desarrollo del cerebro: traumatismos, exposición fetal a alcohol, tabaco o plomo.
  • Actividad disminuida en determinantes regiones del cerebro: disminución de ciertos neurotransmisores.
  • Herencia: Padres con TDAH tienen 50% de heredar a sus hijos esta condición.

¿Cómo detectarlo?

De acuerdo al DSM IV: Presenta dificultades antes de los 7 años, entre los 3 y 4. Posee comportamientos frecuentemente inadecuados o severos qué otros niños de su edad. Dichos comportamientos deben de crear una verdadera incapacidad, perturban su adaptación y rendimiento al menos en dos áreas: escolar, familiar, laboral, autoestima estado de ánimo y relaciones interpersonales

En caso de una sospecha de presentar TDAH se debe implementar una visión multimetodológica y multidisciplinar: psicopedagogo, neuropediatra, psicólogo etc.

Necesidades educativas

  • Entrenamiento para focalizar y mantener atención
  • Habilidades de solución de problema: Presentarlo de forma clara y estructurado, animar ante el ejercicio, repetir en voz alta las instrucciones enfrentarle a que advierta sus propios errores
  • Habilidades de competencia social
  • Entrenamiento de asertividad
  • Entrenamiento auto instruccional
  • Necesidad de establecer contratos y acuerdos

Papel del centro educativo y la familia

Es conveniente que la relación con otros niños se establezca de forma relajadas, al momento de establecer normas se debe mostrar firme, asimismo es indispensable transmitir confianza en sus progresos y diseñar actividades muy estructuradas (tiempo definido) de acuerdo a su ritmo de aprendizaje. Dichas actividades deben mantener su concentración y deben seguir secuencias, sin embargo es pertinente intercalar actividades de acuerdo a la motivación, así como reducir estímulos distractores.

En relación a los padres, estos deberán mostrarse comprensivos y explicarle la situación al niño y estrategias a realizar. Dentro del hogar debe haber normas y rutinas establecidas y comunicar cualquier cambio con antelación. Para  favorecer su autonomía debe evitarse la sobreprotección: en caso de buenas conductas será conveniente mostrar respuestas afectivas positivas y en lugar de castigos explicar las normas de actuación adecuadas.

 

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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