#Podcast La importancia de la ‘nouvelle vague’

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Quentin Tarantino, en una cápsula donde refería sus influencias como director, expresó el respeto que sentía por Jean-Luc Godard. Mencionó la libertad que el francés le había transmitido al ver sus películas, la búsqueda por conocer otras reglas, rompiendo las anteriores e instaurando nuevas, unas que le satisficieran como artista. A pesar de ello, aclaró que, en su etapa adulta, Godard ya no significaba lo mismo que cuando era joven. Ahora tenía una perspectiva distinta del mundo, y el director de Alphaville había pasado a mejor vida.

No obstante, si hacemos un trazo temporal, Godard y Tarantino están muy alejados uno del otro. Casi treinta años separan las películas con las que debutaron (Breathless, de Godard, salió en 1960; Reservoir Dogs, de Tarantino, en 1992). Estilísticamente, Godard y Tarantino son polos opuestos. Por un lado, el francés tiende más a experimentar con los elementos visuales y poco se preocupa por la narrativa de sus películas. El estadounidense, por el otro, busca la brutalidad visual a través de la sangre y violencia que tienen sus creaciones, enfatizando este aspecto y utilizándolo como un vehículo para la historia que quiere mostrar. Pero ello no impide a Tarantino de mencionar entre sus influencias a Godard.

La razón principal, creo yo, reside en esa ‘libertad’ que Godard le otorgó cuando entró en contacto con sus películas, que fue el verdadero propósito con el que Godard las hacía. El integrante de la Nouvelle Vague, o Nueva ola de cine francés, conocía a la perfección los detalles que asesinaban al cine de aquella época. Anteriormente se dedicó a la crítica del cine, herramienta que le brindó los conocimientos necesarios para que en su momento tomara el banquillo de director y comenzara a grabar películas que desafiaban completamente la estética del cine de la época. Logró darle una frescura a éste, que consistía de cuestionar los dogmas establecidos y encontrar rendijas nuevas para crear cine.

Junto a sus colegas cineastas –quienes también fueron críticos–, Godard aportó técnicas al cine como ningún otro director había hecho hasta ese momento. Elementos visuales como el corte de escenas, pocos diálogos y tópicos existenciales plagaron la obra de éste y de sus contemporáneos. Dichos elementos sirvieron para etiquetar al movimiento, para caracterizarlo y reconocerlo tan pronto una película iniciase. Godard, Francois Truffaut, Alain Resnais, Jacques Rivette, Éric Rohmer, entre otros, revitalizaron el cine para siempre.

La Nouvelle Vague se gestó en 1958. Oficialmente, la primera película con la que se daría a conocer el movimiento fue The 400 Blows, de 1959, por lo que podríamos decir que en ese año comenzó. A partir de ahí, hasta 1964, logró su mayor auge, y dio por finalizadas sus actividades a mitades de los setenta.

Muchas películas atravesaron el umbral de este estilo de cine. Sin embargo, las más representativas fueron abordadas en el programa de Maquinaciones 003, que forma parte del proyecto radiofónico de ficciones.

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Me gusta mucho Kendrick Lamar. :)

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