Mujeres Zapatistas: Feminismo Indígena

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El 1 de Enero de 1994, México se sorprendía ante la aparición en el país de un movimiento indígena en el estado de Chiapas, lo que llevó de inmediato a la opinión pública y sociedad en general a cuestionarse quienes eran y que pretendían, aunque las respuestas a estas interrogantes eran por demás obvias.  El Ejército Zapatista de Liberación Nacional  (EZLN) era una organización político-militar conformada mayoritariamente por indígenas chiapanecos que se habían alzado en armas por democracia, libertad y justicia para todos los mexicanos que se encontraban en situación de pobreza.

El surgimiento del EZLN significó un estallido de un conjunto de realidades políticas y sociales en México, como fue la visibilización de las mujeres indígenas zapatistas como sujetos activos dentro de su comunidad; con demandas y la necesidad de impactar no sólo en sus comunidades.

Condiciones emergencia de las mujeres zapatistas como sujetos sociales

El proceso de la construcción de una identidad de estas mujeres comienza desde antes del movimiento zapatista, no obstante la adhesión a este movimiento transforma radicalmente las normas establecidas en relación a su papel de mujer-indígena.

Dentro de las condiciones que moldearon esta transformación se encuentran: la miseria dentro del contexto  comunitario, las constantes represiones hacia las acciones pacíficas que tenían el fin de encontrar soluciones a sus  demandas, el desalojo y la expulsión constante de las tierras propias de la comunidad indígena para la sobreexplotación de los recursos naturales y finalmente el nulo acceso a condiciones de vida dignas en la alimentación, salud, educación y trabajo.

A partir del reconocimiento de estas carencias y violencia vivida, las mujeres zapatistas se unen al movimiento exigiendo su participación activa. Desde la parte discursiva emite un mensaje del modelo que las zapatistas pretenden adoptar, puesto que dejan de lado costumbres arraigadas de estructuras familiares rígidas para adoptar la posibilidad de encontrar mejores condiciones para sus seres queridos.

“Si los hombres van a estudiar o aprender cosas ¿por qué nosotras no? También queremos entrenarnos, aprender algo […] Además tenemos compañeras que son insurgentes y que están demostrando que sí pueden, sí podemos las mujeres, dennos la oportunidad.”

Voz-demanda a la gramática comunitaria

Durante este proceso fue de vital importancia la creación de espacios de acción:  comités de mujeres, proyectos comunitarios desarrollados por ellas y las cooperativas de trabajo de mujeres. Con estos proyectos puestos en marcha se logró la  revalorización del papel de las mujeres dentro de la comunidad y a su vez se dio paso a un análisis de como las mujeres se integran a las actividades propias comunidades.

La inclusión de la voz-demanda a la gramática comunitaria detona  una modificación desde la perspectiva de genero. La gramática hace referencia a los elementos que dieron las bases de este movimiento EZLN y su impacto en la construcción de condiciones dentro del grupo a nivel simbólico y conductual otorgando y  legitimando su voz-demanda dentro de este espacio.

Voz demanda de género

La forma de exigir las demandas, a partir de las nuevas estructuras que van construyendo se va tomando un sentido de género. El discurso de las mujeres zapatistas se va transformando en un discurso feminista que juega con referentes de otros lados, pero mantiene sus rasgos propios para argumentar un todo coherente.

Lo curioso de este fenómeno es que las mujeres zapatistas nunca han declarado abiertamente su adherencia al feminismo, puesto que muchas veces se identifica con lo liberal-urbano, que desde su concepción marcaría una diferencia con sus propósitos de comunidad indígena.

No obstante las mujeres indígenas plantean este feminismo como la participación en los foros a los que tienen acceso, con énfasis en que su lucha no excluye al género masculino,por lo que se trata más de un proyecto colaborativo entre ambos sexos, como reclamo a las necesidades para la construcción de relaciones equitativas.

Dificultades de la Integración y Acción Ciudadana

De acuerdo a Padierna Jiménez, en un principio las mujeres zapatistas se han enfrentado a situaciones de exclusión dentro de su comunidad y la negación a ser parte de esta lucha. Sin embargo las experiencias organizativas dentro del trabajo femenino y la valorización de las comunidades al trabajo de las mujeres  han logrado la inclusión de sus demandas particulares en las demandas generales del movimiento.

Desde la implementación de Ley revolucionaria de mujeres se estableció una nueva  perspectiva para el ejercicio pleno de sus derechos de las zapatistas, es decir, para la transformación de su situación como mujeres, pero también, la posibilidad de legitimar sus demandas dentro de la comunidad.

De tal forma que las mujeres zapatista formaron una micropolítica dentro de sus comunidades, que no sólo respetan y dignifican su valor cultural, sino que también da acceso a mejores condiciones de vida en un marco de euidad de género. Pese a que todavía faltan diversas acciones para considerar una transformación, las mujeres zapatistas se han convertido un referente de que es posible una mayor apertura al papel de la mujer dentro de la comunidad.

 

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-57952013000300008

Referencias:

Padierna Jiménez, M. del P. (2013). Mujeres Zapatistas: la inclusión de las demandas de género. Argumentos26(73), 133-142. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-57952013000300008&lng=es&tlng=es.

Hernández Millán, A. (2007). Orígenes y antecedentes del EZLN. Espacios Públicos, 10 (19), 264-283.

 

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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